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Por Juan Bergelín - Con el dólar en
baja, y en un contexto externo que promete seguir apreciando la moneda local,
el Banco Central optó por la prudencia y apenas elevó de u$s50 millones a u$s75
millones el límite diario de compras de dólares para febrero cada vez que la
divisa opere por debajo de la zona de no intervención.
La decisión que tomó el Comité de Política Monetaria (Copom) de la
entidad busca aprovechar el margen que tiene dentro del acuerdo con el Fondo
Monetario Internacional (FMI) para inyectar pesos al mercado y así sostener a
la divisa más cerca de la banda cambiaria.
Además, según definió el Copom el valor acumulado
en pesos en el mes de estas licitaciones no podrá exceder en 3% al valor de la
meta al 1 de febrero, que es de $1.372.000 millones. Así, la
emisión por las compras no podrán superar los $41.100 millones de pesos en el
mes, casi el doble de lo que expandió con sus intervenciones en el mercado de
cambios en enero.
El organismo muestra extremada cautela en su control de los agregados
monetarios, no sólo para evitar que una mayor emisión de pesos impacte sobre la
inflación sino también para que no genere un salto en el tipo de cambio.
La letra chica y la voz del BCRA
“El Copom considera que la meta de Base Monetaria
para el mes de febrero es consistente con la demanda proyectada por activos en
pesos”, indicó el organismo monetario en un comunicado. Sin embargo,
agregó, “el BCRA mantendrá su cautela en la velocidad de expansión monetaria,
lo que podría implicar un sobrecumplimiento de la meta si las condiciones del
mercado monetario así lo requieren”, algo que se revertirá en los siguientes
meses.
Si bien el FMI permite comprar hasta u$s150 millones diarios, tanto en
diciembre como en enero, el Copom se había autoimpuesto un límite de u$s50
millones, siempre y cuando las compras acumuladas del mes no superen el 2% de la
meta de Base Monetaria. Como esas intervenciones no computan para la meta de
crecimiento cero de la Base Monetaria, en el organismo lo definen como
“válvulas de escape”, con las que inyectan liquidez al mercado.
“Con esas compras no buscamos ponerle un piso a la
divisa, ni muchos menos. Si la cotización opera por debajo de la zona de no
intervención entendemos que es por una mayor demanda de pesos y lo que hacemos
con la intervención es aportar esos pesos que demanda el mercado”, suelen decir
en el entorno de Guido Sandleris, dejando en claro un enfoque netamente
monetarista.
De todos modos, saben que de una manera u otra esas intervenciones
ayudan a contener la divisa más cerca de la banda cambiaria y evitar así que
genere un proceso de atraso cambiario.
Más allá de las compras, el anuncio en sí mismo suele tener un impacto
en las expectativas de los agentes del mercado. En diciembre, de hecho, cuando
la divisa comenzó a alejarse del límite inferior de la zona de no intervención,
el mero anuncio de que reduciría de u$s150 millones a u$s50 millones las
compras diarias sirvió para que la cotiazción vuelva a operar en baja.
La lectura del mercado
“Febrero tiene menor demanda transaccional de pesos, con lo cual con una
meta más alta no me parece mal la prudencia. Que el límite sea menor de lo
esperado (N.d.R.: el mercado preveía que el aumento sería de al menos u$s100
millones) debería reforzar la tendencia de que el tipo de cambio vaya por
debajo de la zona de no intervención”, explica Gabriel Caamaño, de Consultora
Ledesma.
De todos modos, el economista asegura que será clave el contexto
externo, que en los últimos días acentuó la apreciación del peso, y las expectativas
locales. “Se siguen sobrelimitando respecto el tope que acordaron con el FMI,
pero siguen siendo prudentes”, sostiene Caamaño.
Para Santiago López Alfaro, socio de Delphos
Investment, “está bien que expandan la cantidad de pesos que pueden ser emitidos
a través de compra, teniendo en cuenta que se ve una mejora en la demanda de
pesos”.
El rol de la baja de tasas
El economista también destaca el hecho de que en los últimos días el
organismo monetario haya acelerado la baja de tasas, aunque considera que
tardaron en modificar la metodología de la licitación. Desde esta semana,
previo a la subasta de Leliqs el BCRA indica el monto a adjudicar y después no
coloca más que esa cifra, lo que hace que los bancos oferten tasas más bajas
para no quedar afuera y eso fue lo que profundizó la baja de tasas.
Así, en los primeros cuatro días de esta semana llevó la tasa de referencia
del 56,60% anual al 53,68%, lo que también se trasladó a los préstamos de
corto plazo, como el call entre bancos y los adelantos en cuenta corriente.
“La licitación anterior beneficiaba a los bancos.
Ahora, al saber que hay un monto fijo, se pelean por entrar y bajan la tasa que
ofertan”, explica López Alfaro. “Regalaron tasa durante un tiempo”, agrega.
Federico Furiase, economista del Estudio Eco Go sostiene que “el BCRA
quiere priorizar la prudencia aun cuando tiene margen para flexibilizar la
política monetaria por el lado de un tipo de cambio por debajo de la zona de no
intervención”. A medida que el esquema va ganando credibilidad y en la
medida que la demanda de dinero vaya respondiendo, agrega, se pueden dar
espacio para ir aumentando gradualmente las compras de dólares.
En ese sentido, destaca que “es clave que se
maximice y priorice la cautela y la prudencia en las compras de dólares con
emisión no esterilizada” y advierte: “una cosa es la recuperación en la demanda
de dinero y otra es una baja de tipo de cambio por una posición especulativa de
carry trade, y eso puede estar mezclado en el corto plazo”.
El Copom está integrado por el presidente del BCRA, Guido Sandleris, el
vicepresidente, Gustavo Cañonero, la vicepresidente segunda, Verónica
Rappoport, Enrique Szewach, que es el director designado por el directorio del
organismo, y Mauro Alessandro, subgerente general de investigaciones
económicas. Según informó, la decisión de ayer, al igual que las de los meses
previos, se decidió por unanimidad de todos sus miembros.
“Se mantiene conservador pero tiene un poco más de margen para evitar
apreciación”, destacó el economista Miguel Kiguel desde su cuenta de twitter
después de la decisión del Copom.
Nuevo cumplimiento en enero
En enero, con el límite de compras en u$50 millones y con el tipo de
cambio operando gran parte del mes fuera de la zona de no intervención, el El
BCRA compró u$s560 millones, que implicaron una emisión de $20.876 millones,
equivalentes al 1,55% de la meta de Base Monetaria al 1 de enero.
Como estas compras no están contempladas en la meta
de crecimiento cero de la Base Monetaria, el BCRA informó que “los pesos
inyectados a través de estas compras agregaron $6.792 millones a la meta de BM
de enero y el total de los $20.876 millones para los meses siguientes”. El
sistema financiero opera con rezagos en su intermediación y, por lo tanto, el
BCRA calibró la velocidad de la expansión monetaria para ajustarse a estos
tiempos, agregó.
“La demanda por instrumentos en pesos creció en enero, especialmente los
depósitos a plazo, que aumentaron 8,5% con relación a diciembre. Esta dinámica
tuvo su contraparte en el mercado cambiario”, sostuvo el Copom en su comunicado
en referencia a la presión sobre el tipo de cambio que lo ubicó por debajo de
la zona de no intervención durante la mayor parte del mes.
En base a la meta de enero, el organismo monetario destacó que volvió a
cumplirla, con el promedio mensual de la Base Monetaria en $1.345.000 millones,
$12.141 millones por debajo de la meta y 0,6% superior al promedio de
diciembre.
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