Así como terminó la semana pasada, se inicia la presente, con un dólar nuevamente fuerte en varios frentes, acentuando su firmeza ante algunos de los activos principales. Tal es el caso del euro, que se acerca a sus mínimos de los últimos días de enero, cuando tocó 1.1288, cotizando al momento a 1.1305. La divisa única ha perdido fuerza en las últimas sesiones, en gran parte por los datos provenientes de Europa, donde las cifras, en especial de Alemania, parecen darle la razón al presidente del BCE, Mario Draghi: no habrá alzas de tipos en 2019, y en cambio puede que haya un incentivo extra a la economía del bloque si fuera necesario. En tanto, la libra Esterlina acaba de quebrar la cota de 1.2900, y presenta también una tendencia bajista de corto plazo. La divisa británica llegó el jueves a 1.2853, el mínimo del mes, luego de que el BoE dejara sin cambios la tasa de interés de referencia, en una medida largamente esperada por los mercados. Sin embargo, lo que más preocupa no es eso, sino la proximidad del Brexit, cuya ejecución se acerca -el 29 de marzo está prevista la salida de la UE- sin definición alguna por el momento. Los probables escenarios se mantienen, aunque cada día se hacen más extremos: o Brexit sin acuerdo, con caos económico y político incluido para Reino Unido, o nueva elección, o un pedido de postergación. El Gobierno de Theresa May no da el brazo a torcer ante estas últimas dos opciones, y la salida sin acuerdo parece estar cada vez más presente. Si esto sucede, la libra podría buscar sin problemas 1.1450, mínimo de 2016. La semana tiene como principales datos de interés las cifras de ventas minoristas e inflación minorista de Estados Unidos, aunque su impacto en los precios ha disminuido en los últimos tiempos. |