La atención del mercado se centraba en la reunión de la Reserva Federal, cuya conclusión se conocerá en la tarde de hoy, lo que hizo que la cautela se apoderara de los inversores, hasta el punto de que el cambio entre el euro y el dólar registró pocas variaciones. En cambio, la libra esterlina sufrió fuertes descensos y se situó en mínimos de ocho meses después de que Reino Unido revisara a la baja sus cifras del PIB del primer trimestre. El dólar se encontró con referencias macroeconómicas contradictorias, que llevaron a extremar aún más las precauciones. El índice de gastos del consumidor permaneció sin variaciones en mayor, cuando el mercado esperaba una ligera subida del 0,1%. Este dato llevó a los inversores a interpretar que los precios seguirán bajo control en EEUU, lo que podría limitar las subidas de tipos de interés por parte de la Fed.
En cambio, el mercado laboral sigue mostrando buenas sesiones, con un descenso de 6.000 demandas en las peticiones semanales de subsidios por desempleo, que se situaron en 310.000 frente a las 323.000 que esperaban los analistas.
El dólar se mantuvo en el entorno de 1,2080 unidades por euro a pocas horas de conocer la decisión del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal y, sobre todo, el contenido del comunicado que acompañará a la medida, que podría dar pistas sobre cuáles serán las próximas decisiones de Alan Greenspan. La posibilidad de que los tipos de interés se incrementen 25 puntos básicos está descontada por el mercado, de ahí que la expectación se concentre en el texto, que se conocerá a las 15,15, hora argentina.
Mientras, la libra esterlina perdía terreno frente a las principales divisas internacionales después de que el PIB de Reino Unido fuera revisado sorprendentemente a la baja, cuando ningún analista lo esperaba. En tasa interanual, el PIB del primer trimestre fue rebajado hasta el 2,1% desde el 2,7% de la estimación anterior. La libra se situó en sus mínimos de los últimos ocho meses frente al dólar, que se sigue moviendo al alza con autoridad.
El dólar finaliza el semestre con avances superiores al 11% frente al euro, en lo que ha sido su mejor trimestre desde 2001. La subida de los tipos de interés en EEUU, que cumple en estos días un año de ciclo alcista en el precio oficial del dinero, han tenido una influencia decisiva en esta evolución, así como la debilidad mostrada por las principales economías del Viejo Continente.