Otros bloques sectoriales que estuvieron por debajo de la media fueron: productos del tabaco (56,0%), edición e impresión (48,9%) y productos de caucho y plástico (47,2%).
En tanto, los sectores que estuvieron por encima del promedio –aunque algunos con bajas con respecto a su situación anterior– son: refinación del petróleo (77,4%), industrias metálicas básicas (69,4%), papel y cartón (66,8%), sustancias y productos químicos (66,4%), productos minerales no metálicos (61,5%) y productos alimenticios y bebidas (58,9%).
Una caída sin piso
La producción industrial cayó durante el año pasado un 5% en comparación con el 2017, luego de registrar en diciembre un derrumbe del 14,7% en la medición interanual, informó la semana pasada el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).
La brusca baja registrada en diciembre fue la más elevada de todo el 2018, un año marcado por el proceso recesivo, una brusca caída en el consumo y el temblor financiero que generó la devaluación.
La industria sufrió en diciembre la octava caída en forma consecutiva y no tuvo en ninguno de los rubros que la componen una variación positiva.
En este contexto, las perspectivas para los sectores de la industria y la construcción "no son muy alentadoras" dado que los datos reflejan que "todavía no han alcanzado un piso", el cual podría llegar durante el primer trimestre de este año, indicó un informe privado.
Según el Indec, la construcción registró durante 2018 un avance de sólo 0,8% respecto de 2017, tras verificar en diciembre un derrumbe interanual del 20,5%, mientras que la producción industrial cayó el año pasado un 5% en comparación con 2017, luego de registrar en diciembre un desplome del 14,7% en la medición interanual.
En ese escenario, un informe de la consultora Ecolatina subrayó: "Los datos reflejan que tanto la industria como la construcción todavía no han alcanzado un piso, el cual estimamos llegue durante el primer trimestre de este año".
"En lo que respecta a la actividad fabril, las perspectivas no son muy alentadoras, ya que estimamos que el salario real no crecerá hasta la mitad del año y que la política de tasas reales positivas se mantendrá durante este año", alertó.
Resaltó que la construcción "tardó más en acusar el impacto de la crisis" y argumentó que "en parte se debe a la expansión que tuvieron los créditos hipotecarios indexados en el primeros meses de 2018".
"No obstante, los efectos negativos del nuevo contexto económico sobre la actividad se harán sentir durante casi todo el 2019", advirtió el informe.
De ese modo, la consultora insistió: "Con la inversión privada paralizada y el retroceso de la obra pública en el marco de un camino hacia el equilibrio fiscal, auguran un año en rojo para la construcción".
"Este sector será uno de los más castigados en 2019, a diferencia de lo ocurrido en los últimos años electorales, cuando se configuró en motor de la economía", apuntó Ecolatina.