|
Por Julián
Guarino - El Banco Central ratificó
ayer un parate en su plan para ir recortando en forma permanente la tasa de
interés de referencia. La entidad que conduce Guido Sandleris realizó
una nueva subasta de Letras de Liquidez a 7 días de plazo (Leliq). Si bien el
dato más importante es que trepó hasta 44,74%, lo realmente clave es medir
qué puede ocurrir de ahora en más, sobre todo para calibrar el desempeño de
otras variables como el dólar.
En rigor, la de ayer, se trató de la segunda suba consecutiva, luego de
que la tasa registrara 30 ruedas seguidas en baja, llegando a su menor nivel de
43,93% el jueves pasado. El viernes último, la tasa de referencia había
reaccionado en forma alcista por primera vez en seis semanas luego que se
conocieran los datos vinculados a la inflación de enero, que mostraban una aceleración
superior a lo proyectado. Esa información proveniente del Indec generó no poca
reacción toda vez que se esperaba un guarismo inferior para el arranque del
año. En ese contexto, la tasa de las Leliq a siete días había trepado 28
puntos básicos hasta 44,21%.
Con la suba que tuvo lugar ayer, en opinión de los analistas, el BCRA se
anticipa a dar una señal clara: si la inflación se mantiene en niveles
elevados, la tasa podría frenar su camino bajista, por lo menos en el corto
plazo.
“Guido Sandleris parece haber asumido una política descendente para la
tasa de interés desde comienzos de enero, en una coyuntura en la cual el dólar
se mantenía permanentemente en contacto con el piso de la zona de no
intervención y, sin embargo, en los últimos días adoptó nuevamente una
estrategia para descomprimir las potenciales presiones al hacerla subir”,
sostuvo Francisco Bahl, tesorero de la firma cooperativa Crediayuda.
Según el analista, lo atractivo de las colocaciones en pesos y la mayor
oferta de dólares en la plaza cambiaria habían tenido como resultante
que la divisa, en la cotización mayorista, comenzara a operar por debajo
de la banda cambiaria, lo que habría tentado al BCRA a buscar un recorte más
rápido de la tasa que remunera la Leliq e incluso a efectuar intervenciones
(compras) en el mercado cambiario. Sin embargo, esa estrategia se había
detenido en función de los números de inflación y del repunte parcial del
dólar.
Un informe de Portfolio Personal hace foco en una combinación
de factores que podría consolidar el freno: "El dólar se sostiene en
un rango atractivo, la tasa bajó en lo que va del año cerca de 15 puntos
porcentuales y la inflación no cede (…) entonces, el riesgo se percibe alto
para estar en pesos".
La consultora Delphos Investment dejó constancia hace algunos
días que la tasa de interés que se registraba en los depósitos a plazo había
alcanzando su nivel más bajo posible porque “sin una reactivación de los
préstamos, la disminución de la tasa de Leliq está condicionada a una
continuación de la caída de la tasa Badlar". Por esa razón, sostenían
que lo que podía esperarse era una pausa en la baja de las tasas, algo que
efectivamente tuvo lugar.
|