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Los efectos de la crisis
cambiaria siguieron manifestándose en enero, ya que la compra neta de dólares
por parte de las “personas humanas” se redujo un 37% a u$s1.850 millones. El
dato se desprende del informe de balance cambiario, publicado ayer por el Banco Central, aunque evidenció una mejora con respecto
a los meses anteriores debido a un aumento estacional por viajes al exterior
realizados durante las vacaciones de verano.
La entidad que dirige Guido
Sandleris destacó que las compras netas de billetes por parte de individuos aumentó con
respecto a diciembre a u$s1.217 millones, tanto por mayores compras brutas
(u$s1.802 millones), como por menores ventas brutas (u$s585 millones). La
cantidad de clientes que vendieron billetes en el mercado cambiario se mantuvo
en línea con el mes anterior (en 600.000), aunque prácticamente duplicó al
conjunto de enero del 2018 (350.000). Por el contrario, la cantidad de personas
que compraron billetes aumentó en unos 300.000 clientes con respecto a
diciembre a 1.260.000.
La devaluación del peso del
año pasado, que superó el 50%, y la caída en la actividad económica están
permitiendo corregir de a poco corregir el déficit de cuenta corriente que
persiste en la economía argentina desde
hace varios años. Un ejemplo de esto es el informe de Intercambio Comercial
Argentino, que arrojó un resultado superavitario por quinto mes consecutivo
(ver pág. 5). En esta línea, todo parece indicar que, si el tipo de cambio
continúa en niveles elevados, este año la economía terminará siendo
superavitaria en estos aspectos.
En tanto, como es habitual,
las operaciones con billetes de individuos se concentraron en los estratos
inferiores de monto: el 69% de las ventas brutas y el 70% de las compras brutas
fueron realizadas por individuos que operaron por montos inferiores a
u$s10.000. En términos brutos per cápita, las personas se desprendieron de
u$s1.000, mientras que adquirieron unos u$s1.422, en promedio. Por su parte,
los flujos de individuos relacionados con servicios totalizaron egresos netos
por u$s630 millones, destacándose las salidas por “Viajes y otros pagos con tarjetas”,
que registraron flujos netos por u$s650 millones, mostrando una caída
interanual del 49%. En tanto, se registraron ingresos netos por u$s25 millones
por ingreso primario y secundario, principalmente vinculados a cobros de
jubilaciones y pensiones del exterior.
Por otra parte, los inversores
institucionales, tanto residentes como no residentes, tuvieron compras netas
por u$s1.115 millones, revirtiendo las ventas netas observadas en enero del año
pasado (unos u$s1.600 millones). Vale destacar que las operaciones de este
sector se informan, en su mayoría, por los conceptos “activos externos” para
las operaciones cursadas por los residentes e “inversiones de cartera” para las
cursadas por los no residente. Este segmento, además, tuvo un resultado prácticamente
neutro en operaciones con billetes, aunque mostraron niveles de compras y
ventas brutas por u$s1.500 millones en cada caso.
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