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Por Esteban Vaughan - Contratos a dos años, inquilinos que paguen
comisiones, garantías propietarias y valores indexables por UVA. Como si
no hubiera suficientes proyectos para regular el mercado de alquiler de viviendas
dando vueltas, el sector inmobiliario también tiene entre manos un plan
"equilibrado" que presentará en breve.
Según contaron a iProfesional distintos
referentes del sector, el plan oficial de los agentes inmobiliarios apunta en
esas direcciones y tiene tanto coincidencias como aspectos diferenciales con el
resto de los proyectos en danza.
Este texto
surge del consenso al que arribaron los distintos colegios inmobiliarios de
diferentes regiones del país, y llega para "competir" con los que ya
tienen elaborados el oficialismo y agrupaciones de inquilinos junto a
dirigentes de la oposición.
Esta nueva ventana de
discusión se abre luego de que el año pasado fracasaran un par de proyectos que
también pretendían regular el mercado de los alquileres. Lograron ingresar al
Congreso, pero luego perdieron estado parlamentario. Esos planes tenían algunos
puntos que eran más favorables a los inquilinos, por lo que las inmobiliarias
hicieron todo lo posible para que no vieran la luz.
Lo que se discute
Las cuestiones principales que
intenta resolver el nuevo proyecto de los inmobiliarios son, en general, los
mismos a los que apuntaron otros proyectos. Aunque, claro está, aquí los
autores lo realizan desde una perspectiva diferente.
Uno de los
aspectos que más polémica genera es el de la garantía que los inquilinos deben
presentar al momento de calificar para un alquiler.
El proyecto gubernamental
pretende que a las ya clásicas escrituras se sume la posibilidad de presentar
algún aval bancario, a fin de lograr que la mayor cantidad de personas estén en
condiciones de acceder a una vivienda.
Las inmobiliarias no descartan
esa opción, pero tampoco la abrazan con fuerza. "Entendemos que lo mejor
es la libre disponibilidad de las partes. El
alquiler no es más que un acuerdo entre privados y así debe ser entendido.
Si coinciden en que lo mejor para ellos es una garantía bancaria, por ejemplo,
así será. Pero para nosotros siempre es mejor la garantía hipotecaria, tal como
es costumbre hace años", sostuvo una fuente del sector.
Incluso, fue más allá:
"Nosotros no vamos a promover el uso de otros documentos que no sean las
garantías inmobiliarias, que consideramos lo más seguro e incluso más barato
para los inquilinos. Por los nuevos instrumentos financieros se pueden cobrar
hasta dos meses de alquiler", explicó el operador.
Otro de los
puntos sensibles sobre los que trabajan en el mundo de los ladrillos es en el
plazo de duración de los contratos. Actualmente se
extienden por dos años, aunque los grupos de inquilinos pretenden llevarlos a
tres.
En las inmobiliarias apuntan
que en el caso de las viviendas particulares "no tiene sentido" la
ampliación del período, porque la modalidad de tres años tiene que ver con los
comercios, y debido a cuestiones particulares de ese segmento.
"Queremos impulsar que en
este aspecto se mantengan las condiciones actuales. Variar no tendría sentido.
Se intenta aplicar a este negocio un parámetro que está ligado a otro, con
cuestiones especiales como es el caso de los comercios", afirma la fuente.
¿Qué quiere
decir esto? Quienes alquilan locales deben realizar una serie de reformas
importantes dependiendo del tipo de rubro en el que se vayan a desempeñar, por
lo que se considera que pierde un tiempo en la explotación real delcomercio. Así, un contrato por dos años quedaría corto. Esa es
la causa de que se lo haga más extenso.
Las inmobiliarias tampoco se
olvidan de que, por ley, ya no están habilitadas a cobrar comisiones a los
inquilinos. Actualmente, solo pueden recibir un pago por parte de los
propietarios, ya que se considera que ellos son quienes contratan los servicios
de los agentes.
Pero los inmobiliarios no se
quieren quedar de brazos cruzados y saldrán también a dar vuelta esta
situación. Su proyecto de ley de alquileres vuelve a contemplar que los
inquilinos también deban pagar a la hora de cerrar el trato.
"Será
del 4,15% del total del contrato, que equivale a un mes. Lo mismo se le
cobraría al dueño", admiten en las inmobiliarias.
¿Por qué esa necesidad de
cobrar por ambos lados? "Porque, en definitiva, los dos nos vienen a
buscar. Está claro que el propietario del inmueble lo hace en forma directa
porque es quien nos contrata para que lo ayudemos a ubicar la propiedad, pero
en forma indirecta también lo hacen los inquilinos. Al momento de decidir el
alquiler sabe que deberá tratar con nosotros. Tiene también la opción de buscar
una vivienda que sea ‘dueño directo’, y de esa forma evitar a las
inmobiliarias", se queja el empresario.
Blanquear la indexación
La indexación –término que no
quieren utilizar las inmobiliarias, ya que se trata de una actividad ilegal- de
los contratos también tiene presencia en este proyecto de regulación del
mercado.
El espíritu sobre el que se
basa el escrito es que los propietarios "reciban un resguardo de la
inflación". Esto es algo que, entienden, hoy no siempre ocurre, y hace que
la renta anual no supere el 5%.
Se sabe que por ley está prohibido indexar los contratos de
alquiler, aunque las inmobiliarias hace tiempo que encontraron la vuelta para
hacerlo. A la hora de cerrar un contrato pautan un escalonamiento en el
pago total de los dos años, y en ese esquema proponen un valor por los primeros
12 meses y otro para la segunda docena, que actualmente puede ser un 30%
superior.
"Es una forma de proteger
los intereses del dueño", se excusan los inmobiliarios.
Los brokers
propondrán que los contratos ahora se vayan actualizando según el
comportamiento de las UVA –que se actualiza todos los días–, de modo de que los
valores de los alquileres no pierdan rentabilidad.
En este punto coinciden con el
proyecto oficial, que propone el mismo esquema de indexación, pero que va en
contra de lo que reclama el plan sobre el que trabajan los inquilinos.
Según un relevamiento
publicado recientemente por la plataforma online Properati, los alquileres en
la Ciudad aumentaron un 36% durante 2018. Es decir que, como los salarios,
perdieron contra la inflación general, que fue del 47,6% para el mismo período.
Es por eso que los inmobiliarios ven a la UVA -que subió 46,85% durante el año
pasado- como la solución.
"Hay
proyectos de ley que no son amigables con el propietario o el sector. Muchas
veces se parte de la base de que el dueño es siempre un tipo rico y en la
mayoría de los casos no es así. Y entonces se los trata como si no tuvieran
inconvenientes financieros. Puede hasta ser un jubilado o alguien que lo tiene
como única fuente de ingreso", afirma la fuente.
En este sentido sostiene que,
entre otras cosas, lo que busca el proyecto de las inmobiliarias es
"defender la seguridad jurídica", y "darle sustento a la renta
que ofrece este negocio, que cayó muchísimo en los últimos años".
Nuevo proyecto oficial
La propuesta de los
inmobiliarios llega en momentos en que el propio Gobierno intenta retomar el
tema de la regulación del mercado de los alquileres de vivienda, aunque muchos
consideran que se trata de una versión light del proyecto que perdió estado
parlamentario.
Los puntos
centrales del plan oficial son:
- No se regulará todo el
mercado sino los contratos hasta cierta cantidad de UVA, en los que el
inquilino sería más débil frente a los propietarios.
- El monto de las comisiones
que perciben las inmobiliarias no quedaría establecido, sino que las establecerían
las distintas jurisdicciones. En caso de que el inquilino sea de bajos
ingresos, el propietario se deberá hacer cargo del pago.
- Se deberán admitir garantías
bancarias o seguros de caución.
- Los contratos de alquiler se
deberán "blanquear", situación que hoy no ocurre.
Por su
parte, del proyecto de los inquilinos se puede destacar:
- La agrupación Inquilinos
Agrupados propone extender de dos a tres años el plazo mínimo de un contrato de
alquiler.
- Quiere que el precio aumente
anualmente mediante un índice promedio entre el IPC, elaborado por el Indec, y
el Ripte (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables),
elaborado por la Anses.
- Reduce el depósito en
garantía a un mes de alquiler por la totalidad del contrato y se establece que el
locador deberá restituirlo actualizado al último mes del alquiler.
- Los propietarios deberán
registrar los contratos de alquiler ante el Registro de la Propiedad Inmueble.
Con esto se pretende blanquear un mercado que no está acostumbrado a hacerlo.
En este punto coincide con las intenciones del Gobierno.
Al considerar las cartas que
están sobre la mesa, las de los inmobiliarios, las del Estado y las de los
inquilinos, la cuestión no parece ser de fácil resolución. Quedará por verse si
en el complejo año electoral que comienza a transcurrir, los legisladores
encuentran el equilibrio que conforme a todas las partes.
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