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Por Ignacio Ostera
- Por la recesión y el derrumbe del mercado interno, se incrementaron los
concursos preventivos de crisis y la quiebra de empresas durante los últimos
tres años en la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, al tiempo que
los procedimientos preventivos ganaron terreno como un mecanismo para impulsar
de facto la flexibilización laboral.
De acuerdo a un relevamiento elaborado por el Centro de Economía
Política Argentina ( CEPA) en base a información publicada en el
Boletín Oficial de ambas jurisdicciones -entre las dos concentran el 52% de las
compañías registradas en el país-, las quiebras llegaron a 666 en 2016, 716 en
2017 y 795 en 2018. Es decir que hubo una suba del 19% desde que inició la
gestión de Cambiemos.
En cuanto a los concursos, la magnitud del alza es significativamente
mayor: mientras en 2016 fueron 210, en 2017 llegaron a 227 y en 2018 saltaron a
368, un 75% más en tres años. Es decir que en total hubo 2.982 casos de
empresas que acudieron a la justicia o bien para solicitar la quiebra o bien
para iniciar una convocatoria de acreedores que permita reestructurar la
compañía.
Según el CEPA, un cuarto de estos procedimientos
correspondieron al sector manufacturero y de consumo.
Por otro lado, también se observó un avance sostenido de los
procedimientos preventivos de crisis que otorga el Ministerio de Trabajo y
habilitan, por ejemplo, una reducción en las indemnizaciones. A lo largo del
último año incluso fue solicitado por grandes empresas como Carrefour o el
reciente caso de Femsa, a la que al final no se lo otorgaron tras llegar a un
acuerdo con el sindicato.
Desde el CEPA advierten que los PPC funcionan
como una suerte de flexibilización "de hecho" de las relaciones
laborales y de ahí el impulso que tuvieron desde 2016, cuando llegaron a 55,
para luego escalar a 83 en 2017 y 108 en 2018.
Mientras tanto, desde el Gobierno se desarticuló el programa de
subsidios Repro que financiaba parte de los salarios por hasta un monto
equivalente al mínimo vital y móvil: el número de beneficiarios cayó 20%, así
como el monto destinado en términos reales y la disminución de los plazos
aprobados.
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