El dólar se situó por debajo de la cota de 1,20 unidades por euro, en la zona de máximos desde mayo de 2004 después de que las cifras de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan superaran las previsiones de los expertos y confirmara el incremento que puso de manifiesto del dato del Conference Board que se conoció esta semana. La nueva subida de tipos de la Reserva Federal y su intención de continuar con las revisiones también estimuló las compras de dólares. El mercado también conoció los datos referentes a la actividad manufacturera en junio, que fueron sensiblemente superiores a los que indicaban las previsiones de los expertos. En concreto, el índice ISM se situó en 53,8 mientras que el mercado esperaba una cifra en torno a 51,5, en línea con la registrada en mayo. Todo indicador por encima de 50 refleja una economía en expansión.
En la tarde de ayer, la Reserva Federal decidió subir los tipos de interés en EEUU por novena vez consecutiva, hasta el 3,25%. Los inversores estuvieron expectantes ante el comunicado que acompañó a la decisión del organismo emisor. Pese a que algunos analistas apostaban por que la Fed podría optar por tomarse un respiro a la hora de revisar al alza el precio oficial del dinero, la nota del organismo emisor apenas difería de la emitida en la penúltima reunión de su Comité de Mercado Abierto, allá por el mes de mayo. De esta forma, los inversores interpretaron que la Fed podría elevar los tipos aún más de lo previsto, un espaldarazo para la cotización del billete verde.
Mientras, el euro proseguía ofreciendo síntomas de debilidad. Durante las primeras horas de sesión en las plazas europeas, la divisa europea recuperó algo de terreno después de que los inversores se tomaran un respiro en las compras de dólares y guardara algo de cautela a la espera de las cifras macroeconómicas de la sesión. Las referencias, citadas más arriba, fueron más que positivas, a excepción de los datos de gasto en construcción, que disminuyeron un 0,9% frente a un 0,5% previsto por los analistas. La cifra quedó en un segundo plano.
El tirón alcista del dólar hizo que no sólo avanzara cerca de un 1% frente al euro sino que también subiera con fuerza respecto al yen, aún después de que el informe Tankan de confianza empresarial en Japón mostrara un excelente tono, que en algunos sectores fue el mejor desde principios de la década de los 90. Sin embargo, nada parece detener actualmente al dólar, que ha recuperado con creces su papel de moneda de referencia en los mercados.