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Por Daniel Sticco
- El INDEC informó que en diciembre
2018 se registró la sexta caída consecutiva de los niveles reales de ventas en
supermercados, shopping y también en el conjunto de las casas de
electrodomésticos y artefactos para el hogar, a tasas que
promediaron los dos dígitos porcentuales.
Fue la consecuencia directa de una economía que frente al brusco salto
del tipo de cambio entre fines de abril y mediados de septiembre, que provocó
una fuerte aceleración de la tasa de inflación, más en el canal mayorista que
en el minorista, ajustó más por la pérdida
de poder de compra de los salarios y también de las jubilaciones y pensiones,
que por destrucción de empleos, porque sus efectos negativos sobre el consumo
fue extendido.
Y dada la prioridad que en todo presupuesto familiar tiene el gasto en
alimentos, los más afectados fueron los productos prescindibles, como los
artefactos y electrónicos para el hogar; la compra de alimentos preparados y de
rotisería; e incluso de verdulería y frutería, y también el gran conjunto de
"otros" en la clasificación del Indec, que incluye a artículos de
bazar, juguetería, principalmente.
En el caso puntual de diciembre, la estructura de gastos que presenta la
estadística del Indec permitió detectar que ahora una familia destina 3,6%
más de su presupuesto a la compra de alimentos y bebidas; principalmente en productos
de almacén y carnes, que son los que más rápidamente acusan los efectos del
salto del tipo de cambio, y de la caída del salario real. En
conjunto pasaron a absorber más de 2 de cada 3 pesos gastados en el súper.
También se observó que la franja de artículos de limpieza del hogar y
para el cuidado personal ganó en preponderación en el gasto total, subió en
casi 1 punto porcentual, a poco más de 14% del total.
En el promedio del año el cambio en la composición de la
distribución de las compras en el conjunto de las cadenas de supermercados fue
notablemente más atenuado, por efecto de la virtual estabilidad que se registró
en la mayor parte de la primera mitad del año.
El total de alimentos y bebidas absorbió 1,4% más que en 2017, a 67,8%
del presupuesto, unas tres décimas de puntos porcentuales menos que en
diciembre último.
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