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Por Luis Beldi - El miércoles el Banco Central
tiene una prueba de fuego. Con los intereses devengados de una
semana, deberá licitar $212 mil millones de Letras de Liquidez (Leliq). Es
la licitación más alta desde que se crearon estos títulos.
La puja va a ser seguida con atención y puede marcar una nueva suba de
las tasas de interés porque los bancos no están entusiasmados con lo que les
están pagando en las colocaciones de Leliq. La semana pasada vieron caer
en $10 mil millones sus plazos fijos.
Cabe recordar que con los $21.900 millones que no pudo renovar el
martes, en los últimos tres días el Central sumó $71 mil millones de caída del
stock de Leliq. Ese dinero fue a poder del público y podrían tener destino de
dólar.
El Banco Central las está subiendo, pero a otro ritmo. En la
licitación del martes, la tasa promedio quedó muy pegada a la de corte y muchos
bancos quedaron afuera porque pidieron más rendimientos de los que el
Banco Central estaba dispuesto a pagar. La tasa máxima adjudicada para los $160
mil millones que se colocaron fue de 50,50% igual que la del día anterior y la
tasa promedio quedó en 50,49% contra 49,82% del lunes. Pero, a pesar de la
mejora, no pudo renovar en su totalidad los $182 mil millones que vencían.
Hay dos componentes que viajan por separado. Por un lado, las Leliq que
no están absorbiendo todo lo que vence y dejan libre más dinero que puede ir a
dólares y, por el otro, la gente que apuesta todavía al carry tarde (ahorrar
en pesos para luego volver a dólares) porque la mayoría de las entidades
subieron sus tasas a plazo fijo para retenerlos. Son los bancos que le
reclaman al Banco Central que le compense ese aumento subiendo más la tasa de
las Leliq.
Para Martín Redrado, el Banco Central "está manejando sin
sobresaltos el tema financiero pero el costo sobe la economía real es tremendo. Están
privilegiando un dólar quieto y una inflación que no pueden bajar, antes que la
reactivación.Hacer predicciones, es imposible. Todo hay que seguirlo día a
día".
Lo cierto, es que, con estas tasas, el Banco Central bajó el dólar
mayorista a $38,89, seis centavos por debajo del día anterior. En bancos y
casas de cambio, cedió 5 centavos y el público lo pagó a $39,95. Parece que el
piso de la cotización está cerca.
Las reservas perdieron USD 52 millones a 66.990 millones. La baja
del dólar en el exterior y la suba del oro no pudieron evitar que se pierdan 6
millones. Además, se pagaron 16 millones a organismos internacionales y 3
millones a Brasil.
El riesgo país, subió 0,14% a 693 puntos porque los bonos bajaron más
que el dólar. El Binar 2024, el título de referencia, perdió 0,16 por
ciento.
La falta de interés por los bonos argentinos se ve rápidamente en una
cifra: en lo que va del año los países emergentes tomaron USD 14.400 millones
en deuda, emitiendo bonos en el mercado internacional. Argentina no tomó un
solo dólar porque no tiene prestamistas por su elevado riesgo país.
En la Bolsa se vivió otra rueda negativa. Con escasos negocios por $393
millones, el S&P Merval, el índice de las acciones líderes, cayó 0,84 por
ciento. Pasado el mediodía en su peor momento llegó a estar 2% abajo, pero
comenzó una lenta escalada que lo llevó a recortar esa pérdida.
Los bancos fueron parte de la caída. Francés perdió 2,21% y Galicia
1,23%, pero Macro ganó 0,70% y Supervielle, 0,46 por ciento.
En Wall Street, los ADR's argentinos –certificados d tenencias de
acciones– soportaron mayoría de bajas. Las más importantes fueron las de
Central Puerto (-2,73%) y Banco Francés (-1,68%).
Todas las miradas de los inversores estarán puestas en la licitación de
Leliq que se produce después del cierre del mercado cambiario por eso el
efecto se verá el jueves.
Otro dato clave, pero que jugará más adelante, es la decisión del
FMI sobre cómo podrá utilizar los USD 10.700 millones que ingresarán a mediados
de marzoporque hasta ahora no permite que se utilicen para intervenciones
cambiarias sino para pagar vencimientos de deudas.
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