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Por Francisco Martirena
- Sin que ello signifique una mayor presión fiscal, la Asociación de Fábricas
Argentinas de Componentes (AFAC) pidió ayer al ministro de Producción y
Trabajo, Dante Sica, que las terminales automotrices comiencen a pagar
retenciones por el componente importado de la exportación de vehículos, ya que
actualmente sólo lo hacen las partes nacionales, y con el objetivo estratégico
de elevar la competitividad.
Fuentes de la entidad señalaron a BAE Negocios que en
la cita que mantuvieron ayer con el ministro hubo dos ejes claves. Primero, la
necesidad de una modificación en el cobro de las retenciones debido a que según
la normativa actual las partes argentinas sufren un castigo y son las únicas
que se consideran para el pago de los derechos de exportación. "Se debe
modificar la forma de cálculo y que las retenciones se apliquen sobre el valor
del vehículo, tomando todas las partes que lo componen. De esta forma, en la
actualidad se alienta a la especulación importadora y el abandono de la
fabricación local", deslizaron desde AFAC.
Como el Gobierno -a contramano de la promesa inicial- aumentó las
retenciones a toda la industria y representan un valor de $3 por dólar, las
automotrices deberían cancelar ese derecho en un 7,5% en términos nominales. No
obstante, como este porcentaje hoy se aplica sobre el 60% de partes nacionales
y no sobre el 40% de piezas importadas, la retención final para las terminales
es de 4,5%. El planteo de AFAC no es aumentar la presión impositiva para las
automotrices, lo cual redundaría en una mayor recesión, sino que el componente
importado también pague ese 4,5%.
El año pasado, el sector automotriz perdió 12 puntos de competitividad
porque los reintegros (devolución de impuestos) bajaron para el Mercosur del
6,5% al 2%, mientras que las retenciones pasaron del 0% al 7,5%. En el caso de
las autopartes "sueltas" (que se exportan sin estar dentro del vehículo),
la competitividad cayó un 9%.
"No le dijimos a Sica que el Gobierno pierda ingresos fiscales.
Sino que las empresas (fabricantes de autos) que son tanto exportadoras como
importadoras, paguen lo mismo, el mismo nivel de retenciones", ampliaron.
Tasa de estadística
Por otro carril, las autoridades de AFAC le pidieron a Sica que haya una
mayor presión fiscal sobre el sector importador neto de partes, es decir, aquél
que compite directamente con la fabricación argentina.
Una de las variables que propuso la entidad es la imposición de la tasa
de estadística. "Si la necesidad es no perder recaudación, ante la
disyuntiva el Gobierno debe cobrar más a los importadores netos que a los
exportadores. Es un punto más que claro", indicaron. Como informó este medio,
el sector fabricante de partes perdió 2.500 empleos en el 2018 y la perspectiva
es igual o peor para este año.
"El sector fabricante de autopartes enfrenta una situación
productiva compleja, que estará estancada frente a una fabricación de vehículos
en el orden de las 490 mil unidades en 2019", proyectó la AFAC en un
comunicado reciente. Luego de cerrar el año pasado con un fuerte déficit
comercial en general y también con Brasil, los autopartistas siguen
cuestionando a las automotrices por el desbordado volumen de vehículos
importados desde el gigante del Mercosur, que es mucho mayor al fijado en el
acuerdo bilateral firmado en el 2015.
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