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Por noveno mes consecutivo la actividad económica se contrajo en
diciembre. La caída fue de un 7% en la comparación con el mismo mes
de 2017, con lo que acumuló unacontracción de 2,6% en el acumulado del año
pasado, según informó este miércoles el INDEC.
Si esta recesión de 2,6% anual se confirma con los datos
definitivos del cuarto trimestre que se divulgarán en marzo, el PBI de
Argentina habrá registrado en 2018 la mayor caída desde 2009.
El importante retroceso del Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) del
último mes del año pasado fue producto de la merma en los sectores de la
industria y de la construcción.
Respecto de noviembre, la actividad exhibió un alza de
0,7% mensual. En este caso debe tenerse en cuenta que el EMAE de noviembre
reflejó la mayor caída del año, un 7,5% interanual.
“No se aprecian cambios significativos en los indicadores de
consumo ni industriales que hagan prever un cambio de
tendencia pronunciado en los próximos meses”, afirmó la
consultora Invenómica, en el marco de un cuadro recesivo con alta
inflación.
El INDEC explicó que las ramas de actividad con mayor incidencia en la
contracción interanual del EMAE en diciembre de 2018 fueron “Industria
manufacturera” (-14,2% interanual), “Comercio mayorista, minorista y
reparaciones” (-15,7%) y “Construcción” (-12,7%). En
contraposición, el sector “Agricultura, ganadería, caza y silvicultura” ( 4,7%
interanual) mostró la mayor incidencia positiva.
Un informe de la consultora Orlando Ferreres &
Asociados puntualizó que en diciembre, “la dinámica estuvo signada por la
baja (…) en la industria ‘Manufacturera’ -sumamente afectada por las
paradas de planta de la industria automotriz- y por el desempeño del segmento
del ‘Comercio’ (…) (sumado a) las bajas reportadas en
la ‘Construcción’”.
Cabe recordar que el Índice General de Actividad (IGA) que releva
Ferreres & Asociados reportó en diciembre una baja de la actividad
económica de 6,4% interanual, mientras que acumuló en doce meses de 2018 una variación negativa acumulada de 2,1 por
ciento.
Aunque los datos consolidados del desempeño del Producto Bruto
Interno (PBI) de 2018 se conocerán recién el 21 de marzo, cuando el
ente estadístico difunda el Informe de Avance del Nivel de Actividad
del cuarto trimestre de 2018, el EMAE permite mensurar la caída de
actividad de un año que sufrió una fuerte sequía que afectó a la
actividad agrícola en el verano pasado.
La contracción se cristalizó a partir del segundo trimestre del año
pasado, reforzada por la crisis cambiaria y el plan de estabilización con
altas tasas.
La recesión de 2018 deja un arrastre estadístico que actuará
como un lastre sobre la tasa de crecimiento de este año. El Gobierno
presupuestó 0,5% de caída, pero el FMI espera una caída de 1,7 por ciento.
Se espera que a partir del segundo trimestre de 2019 el sector
agropecuario aporte una recuperación a la economía, que podría reflejarse
también en otros sectores durante el segundo semestre. Con todo, la política monetaria dura para bajar la inflación podría
hacer de contrapeso para la ansiada salida de la recesión.
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