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Por Leandro Gabin - Uno de los economistas de cabecera de
Mauricio Macri, de los más escuchados en el poder y que además resulta
ser amigo personal del Presidente, también es uno de los más filosos.
Carlos Melconian, que se jacta de decirle en la
cara las cosas a Macri porque -suele recordarle a los empresarios a los
que asesora- "no tengo doble discurso y el Presidente entiende que le digo
las cosas por el afecto que nos tenemos", posee una visión crítica sobre
lo que será este último año de mandato de Cambiemos.
De hecho, dice en privado y también en público que si bien el jefe de
Estado tiene chances de ser reelegido, cada vez es más difícil por el
"flojo balance macroeconómico" que dejará.
Las consideraciones de Melconian no son nuevas para Macri. El economista suele reunirse con él en Olivos y es una
persona de consulta permanente.
Hoy afuera del Gobierno pero quizás con chances de reaparecer si
Cambiemos logra un segundo mandato, "Melco" es lapidario con lo que
será este año que políticamente comenzará este viernes con el discurso del
primer mandatario ante el Congreso para darle comienzo a la última Asamblea
Legislativa de su gestión.
Melconian describe este año como "la
transición de la transición". No se pondrá sobre la mesa la agenda para
crecer durante los próximos año sino cómo llegar a octubre.
Pero incluso en ese poco ambicioso programa, hay varios riesgos.
"Hay eventos extremos que complicarían la 'transición de la transición' y
harían muy posiblemente barajar y dar de nuevo los escenarios: una turbulencia
internacional o regional muy severa; un empastamiento del acuerdo con el FMI o encuestas preelectorales muy desfavorables al
oficialismo", dice el socio de Rodolfo Santangelo en MacroView.
La reactivación, lejos
En sus charlas con empresarios y banqueros, el ex Banco Nación asegura que no hay chances de que pueda llegarse a
la elección con la economía en plena reactivación. Y enumera algunas razones:
-La limitación monetaria: hay muy poco
poder de compra en pesos en la calle (30% menos que a comienzos del
período kirchnerista).
-Sin embargo, juega a a favor la
normalización de la cosecha después de la sequía de 2018.
-Pero en contra está el hecho de que la
actividad en las ciudades tardará más en recuperarse que en el campo.
Eso provocará restricciones como la caída del salario real y del crédito.
-A eso se le suma la incertidumbre
política que en el año electoral en Argentina puede y suele retardar las
recuperaciones.
Con respecto al dólar, cree que se puede sostener la paz cambiaria, pero que
hará falta un rebote de las exportaciones que engrose el superávit comercial,
algo que aumentaría la oferta de dólares y le haga frente a eventuales subas
del atesoramiento en tiempos electorales.
En lo que tiene que ver con la inflación, si bien lo asombró el dato de
enero mayor al estimado por el mercado, afirma que el proceso de desinflación
estará muy atado a la "perseverancia de la conducta ortodoxa monetaria y
fiscal".
"Ser exitoso en bajar la inflación implicará mantener la dureza del
programa", advierte.
Para Melconian, el flojo balance macroeconómico versus el acierto en el rumbo
de largo plazo (inserción en el mundo, G-20, salida de los cepos, arreglo con
holdouts, desregulaciones en los mercados, correcciones de precios relativos, etc.),
deja abierto un enorme desafío respecto a la contienda presidencial 2019.
Es más, en sus última presentaciones privadas el titular de MacroView expone un
cuadro que deja intranquilos a los empresarios y banqueros que suelen
escucharlo.
"¿Puede el gobierno aspirar a la
reelección sin una bonanza económica? Hasta ahora, no sucedió", dice.
El cuadro que presenta es elocuente: Ricardo Alfonsín en el '86, Carlos Menem
(1991-1994 y 1996-1998), Néstor Kirchner en el período 2003-2007 y Cristina
Kirchner al inicio de su primera mandato, ganaron las elecciones con una
situación económica favorable.
El segundo mandato de Cristina, 2012 al 2015, cuando el PBI subió sólo
0,4% en promedio anual y la inflación rondó el 30%, hizo que su espacio
político perdiera ante, justamente, Macri.
La incógnita ahora es cómo le irá a Cambiemos, que precisamente tiene números
muy malos. "Melco" repite que la herencia del 10 de diciembre de 2015
era "irremontable en un solo mandato" pero remarca que hubo una
auto-herencia de 2016-2017.
"Se subestimó esta herencia. Se esperaba
remontarla rápido sólo con rumbo, gestión, levantar el cepo y arreglar con
holdouts. Se subestimó el ordenamiento de la macroeconomía",
recuerda el hincha fanático de Racing a sus clientes.
"El triunfo electoral sobre el populismo en 2015 abrió una ventana de
credibilidad política y económica casi desaprovechada. Se repitió entre octubre
2017 y febrero 2018 después de la elección de medio término. Y si bien el
populismo pierde desde 2009 (salvo el excepcional 2011) este año Cambiemos compite contra quizás otra oposición no
populista o el devenir económico", señala Melconian.
Para el amigo personal del Presidente, no hay dudas de que la Argentina llegará
al 10 de diciembre de 2019 sin resolver (o habiéndolo hecho en forma parcial)
la mayoría de los problemas económicos heredados del kirchnerismo. Pero también
se arribará con la carga de los problemas generados a partir de 2016.
"La llegada será trabajosa a través de un
programa de emergencia bajo el paraguas del FMI, una recesión larga, poca plata en la calle y sin crédito:
con desafíos y riesgos de corto plazo, económicos y sociales", se
juega Melconian en sus charlas.
La agenda del futuro si Macri es reelecto
Hacia adelante, este economista que sigue sonando como un posible
"refuerzo" para el elenco oficial si Macri es reelecto, también tiene su agenda de los temas a
los que hay que atacar. "No queda espacio
para seguir con el voluntarismo", suele repetir. Atacaría tres
frentes muy claros a partir de diciembre de 2019.
1. Fiscal
-Sostenibilidad del déficit primario
cero (a discutir con la clase política)
-Superávit fiscal para el pago de intereses versus baja de impuestos (a
discutir con el FMI).
-Lo anterior deriva en ambos casos en resolver el tamaño todavía gigantesco del
gasto público con un sistema previsional quebrado y todavía con subsidios por 2
puntos del PBI.
-El ordenamiento de la relación Nación-provincias.
-El desafío de una deuda pública más alta y sus vencimientos.
2. Agenda de competitividad
-Mnimizar el sesgo anticompetitivo del sistema tributario y la presión fiscal
al sector privado.
-Corregir el sesgo anticompetitivo y la "espada de Damocles" al
sector privado de las leyes laborales.
3. Tema Monetario-cambiario
-Necesidad de terminar de "limpiar" el balance del BCRA con independencia
del régimen monetario a adoptar (tanto en los activos como en los pasivos).
-La discusión del régimen monetario acorde a la macroeconomía de Argentina. Y
una política comercial externa.
"De las ambiciones y contenidos
del programa del 10 de diciembre de 2015 no quedó nada. Ahora estamos en
un esquema de emergencia que apuesta a una restricción monetaria extrema y a
llegar como sea a cero déficit fiscal primario en pos de abortar cualquier
espiral tipo de cambio-precios-salarios y evitar un evento de default",
describe Melconian sobre la actualidad.
Por eso ya está trabajando en un plan para resolver los problemas
heredados y generados durante el mandato de Cambiemos.
Aunque sabe que el esquema actual, de ajuste, tiene el desafío de no
sacar al oficialismo de la posibilidad de reelección.
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