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Por Alejandro Colle - Los mercados reabren hoy tras el feriado de Carnaval y los
operadores esperan encontrar una explicación más ajustada a lo sucedido en la
primera jornada del mes, en la que por una combinación imprecisa de factores
externos e internos el dólar se disparó 1,7% al borde de los 40 pesos, trepó el
riesgo país, igual que los seguros contra un eventual default argentino, con
los CDS a 5 años nuevamente arriba de 700 y fuertes caídas en las cotizaciones
de las acciones argentinas que cotizan en Nueva York.
La
tendencia negativa para los activos argentinos se mantuvo lunes en Wall Street,
aunque rebotó el martes, mientras Buenos Aires observaba pasivamente sin
negocios. Números que probablemente influirán hoy en la apertura de los
mercados de bonos, acciones y dólar.
Entre los
corredores de cambio se atribuyó la volatilidad de la jornada del viernes a la
cobertura de posiciones proveniente, presumiblemente, de órdenes de algunos
bancos. Una especie de replanteo de carteras de clientes, que sería común a
otras plazas, aunque potenciada en el caso de la Argentina, país al que se lo
considera “high beta”.
Por
ejemplo, mientras que el real brasileño se depreciaba 0,6%, el peso argentino
lo hacía casi al triple y fue la moneda más castigada entre los emergentes. La
segunda fue el rand sudafricano (-0,9%), la lira turca y el baht tailandés
(-0,7%); finalmente el peso chileno, el colombiano y el real brasileño en un
lote que perdió entre 0,5 y 0,6% en el día.
No faltaron
aquellos que intentaron explicar el castigo al peso argentino, argumentando una
cierta decepción entre los hombres de negocios con el discurso presidencial
para abrir el periodo de sesiones ordinarias del Congreso. Lo que empresarios y
financistas probablemente esperaban era un esbozo de la hoja de ruta del país
para los próximos meses, así como la determinación y la forma de encarar las
reformas pendientes para liberar las fuerzas de la economía, en materia
laboral, previsional e impositiva.
Pero desde
lo estrictamente técnico, puede afirmarse que la pérdida de valor del peso y
otras monedas se debe al fortalecimiento del dólar en el mundo. El ETF que
sigue al dollar index (DXY), saltó de 95,83 a 96,95 en apenas 4 ruedas.
En este
contexto, los títulos públicos argentinos replicaron la caída, con pérdidas
superiores a 5%. Lo mismo sucedió con los ADR, que desde el viernes acumularon
caídas que en algunos casos excedieron 10%, sobre todo en el caso de los
bancos. No fue exclusividad de la Argentina: varios de los ETF que siguen la
evolución de las acciones emergentes según cada mercado se movieron en rojo.
En el
mercado se preguntan si realmente hay un replanteo de posiciones hacia y entre
los países emergentes y, en tal caso, cuál sería la profundidad de esa eventual
corrección. Todo en medio de preocupaciones relacionadas con la desaceleración
de la economía global, acentuadas luego del anuncio de un menor crecimiento en
China, que se vieron reflejadas en una menor demanda de crudo: la producción de
los países miembros de la OPEP cayó al mínimo de los últimos 4 años.
Estos
factores externos eclipsaron los anuncios del Banco Central de un
endurecimiento de la política monetaria para atacar con más determinación la
rebeldía de los índices de precios. Tras la reunión del Comité de Política
Monetaria (Copom), el BCRA enfatizó que sobrecumplirá la meta de Base
Monetaria, más allá de lo pactado con el FMI, hasta el mes de mayo.
En el
mercado prestarán especial atención a lo que ocurra esta breve semana con las
subastas. Hoy y mañana vencen $160.000 millones cada día y $185.000 millones el
próximo viernes. Pero eso no es todo. ¿Cuánto absorberá? ¿Subirá más la tasa
que quedó en 50,22%?
Varias
preguntas esperan respuesta. Fundamentalmente cómo sigue el clima
internacional, ante versiones algo confusas de un inminente acuerdo comercial
entre China y EE.UU. hacia fin de mes. Y hasta qué punto llega la determinación
oficial por amortiguar la volatilidad cambiaria. En lo inmediato los números de
la economía no aportarán datos positivos. La recaudación creció 9 puntos menos
que la inflación interanual y ya se admite que el IPC de febrero puede arañar
4%.
Por otra
parte, el comienzo del año electoral empieza a influir en las decisiones de
inversión financiera. El multi-desdoblado calendario se inaugura este domingo
con la elección del gobernador de Neuquén. Un distrito clave ya que ahí se
encuentra emplazada Vaca Muerta. Resultados que pueden afectar tanto a la
coalición de Gobierno como a la aún indefinida oposición.
No alcanza
con que el FMI haya aprobado y sea inminente el desembolso de unos u$s10.800
millones este mes. Tampoco la llegada de los dólares del campo: aún faltan
semanas para que comience el trimestre dorado con la liquidación de divisas de
la cosecha gruesa.
Frente a
este panorama, varios operadores confesaron su preferencia por esperar y ver,
la mayoría en dólares, hasta que el GPS financiero termine de recalcular y
emita nuevas y más claras señales.
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