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Por Leandro
Gabin - "Disrupción no creo que tengamos
este año, pero sí mucha volatilidad. El Gobierno se equivocó en
bajar tan rápido la tasas, y sabe que lo único que puede dejarlos afuera de la
contienda electoral es que el dólar se dispare". Ese es el diagnóstico que
tienen desde uno de los bancos de capitales extranjeros más influyentes en el
segmento retail. "Van a tener que clavar las tasas más arriba si quieren
que el tipo de cambio no se les escape y controlen la inflación",
agregaron.
La suba del
billete verde de este miércoles, en un contexto de devaluaciones en el resto de
las monedas emergentes (y con el rezago de dos días por el feriado en el
mercado cambiario), volvió a ser tema de conversación.
Lejos de
asustarse, en los bancos prima la idea de que el 2019 será complejo en términos
de la reacción que tendrá el tipo de cambio ante noticias desfavorables (sea
locales o del exterior), pero se muestran preparados para capear el temblor.
"Aprendimos mucho de la crisis del 2018. Fue un ejercicio muy
interesante. Sabemos que el sistema tiene que estar líquido en dólares para
responder ante la eventual demanda y retiro de billetes. La verdad es que el
año pasado se fue poco, lo que se vio fue que compraban dólares y los dejaban
en el banco. Para un escenario así ya estamos preparados", describía el
gerente de una entidad líder a iProfesional.
La
convicción en las cámaras de los bancos (tanto ABA, ADEBA y ABAPPRA) es que el
sistema financiero local está preparado para el escenario que sea. "Si la gente quiere dólares porque se los
quiere llevar, los dólares están y estarán. Por ese lado, los bancos vamos ser
contenedores de una eventual crisis por la dolarización de carteras",
comentan en el sector.
Durante el
peor momento del 2018, las principales entidades extranjeras traían -cada una-
alrededor de u$s500 millones en billetes físicos de 100 dólares vía aviones
contratados. Así cubrían la demanda que había para que el que quisiera dólares,
tuviera dólares. Incluso el Banco Central importó billetes para que no
faltaran.
"No
creo que eso vuelva a pasar. Pero tampoco adhiero el argumento del Gobierno que
dice que no hay chances de que haya mucha dolarización a pesar del clima
electoral. Está comprobado que la gente compra cuando el precio sube, y no hay
un valor claro al cual se deja de comprar", recuerdan.
Si bien el sistema está sólido, con un nivel de liquidez adecuada y con
ratio de mora aún bajos en términos históricos (se ve algo en individuos, más
que nada monotributista y autónomos que perdieron mucho contra la inflación el
año pasado), la incógnita es que pasará con los $500.000 millones que hay cajas
de ahorroy que puede
rápidamente volcarse el dólar.
A eso hay
que sumarle otros $400.000 millones que están en cuenta corriente, que por lo
general son colocaciones transaccionales que no se van a buscar la divisa. Y
hay otros $470.000 millones en plazos fijos menores a 1 millón de pesos (o sea
los minoristas) que en un 70% están colocados a 30 días. Ese combo de pesos que
potencialmente pueden en alguna medida pulsearle al dólar es lo que monitorean en
los bancos día tras día.
"En 2018 no hubo salida relevante de depósitos en
pesos. Más bien lo que hacía la gente era renovar pero lo que tenía como
ingresos extra lo dolarizaba. Creemos que podría pasar algo similar este año.
Con la diferencia que ahora el billete es 100% más caro", afirmaban desde
otro banco de capitales extranjeros.
El Fondo
preguntó por la salud del sistema
Sobre la
salud del sistema financiero fue consultado Claudio Cesario, el número uno de
la banca foránea agrupada en ABA, cuando se reunió con la delegación el Fondo
Monetario Internacional (FMI) liderada por Roberto Carderelli.
En ese cónclave Cesario le confirmó al staff del Fondo que los bancos
están preparados para contener cualquier "corrida" contra el dólar. Les recordó que el sistema financiero es
muy chico, algo que juega en contra ante momentos de turbulencia, pero se
mostró confiado en que este año hay menos herramientas mediante las cuales los
inversores pueden "correr" al Gobierno.
En todo
caso, repitió que los "bancos tienen
espaldas para honrar sus compromisos", dejando en claro que no habrá
problemas para devolver los dólares o los pesos que la gente deposite en el
sistema.
Por otra
parte detalló que en la actualidad, los depósitos del sector privado
representan el 18% del PBI mientras que los préstamos alcanzan sólo al 12%. Y
que la morosidad de los bancos continúa en los mínimos históricos siendo del
2,3% en la actualidad. "El sistema
está fuerte", le recordó a Cardarelli.
En uno de
los bancos líderes con llegada a Casa Rosada y de pública afinidad con Mauricio
Macri se decía lo siguiente con respecto a las diferencias que hay este año
contro lo que fue el anterior:
-La suba del dólar en 2018 había sido impulsada,
inicialmente, por el desarme de Lebac (la "bicicleta financiera").
Esta vez el mercado no tiene instrumentos que puedan ser
"disruptivos" a tal magnitud. Las Leliq están en manos de
los bancos locales y no pueden ser adquiridas por inversores. Los únicos que
pueden volcarse al dólar son algunos institucionales que están posicionados en
Lecap (las Letras que emite Hacienda). Pero, otra vez, son actores con menor
poder fuego e igualmente "vigilados" por el Gobierno.
-Tampoco pareciera que el dólar, como en su momento,
está atrasado. Eso era claro al año pasado. Ahora calculan que está en
un valor "razonable" y que irá acompañando la inflación (ergo, subirá
alrededor de 30% o más). Además, están convencidos de lo dice en privado el
BCRA a los banqueros: "No vamos a tolerar atraso cambiario como le pasó a
Sturzenegger".
-La peor sequía en años que afectó la principal
fuente de divisas tampoco jugará en contra este 2019. Si bien se
desconoce el timing de la liquidación de la cosecha, algo que se podría
extender para aprovechar la suba del dólar (léase vender a mejor precio) o por
el temor electoral, una parte no menor de los cerca de u$s30.000 millones que
calculan en el sector se empezarán a vender a inicios de abril.
-El factor
externo, con la suba de tasas que efectuó
la Reserva Federal de EEUU el año pasado, tampoco será un tema que le sumará
presión al dólar. Ya los miembros del organismo dijeron que ven
improbable nuevas alzas esta año, si bien están revisando los pronósticos todo
el tiempo. Pero en el peor de los cosas, si es que vuelven a subir el costo del
dinero en el mundo, será en menor medida al que se había visto antes.
En las casas matrices de los bancos extranjeros, no obstante, tienen una
sola obsesión: si Macri le ganará a Cristina en diciembre. En el juego matemático de las probabilidades
pareciera que sí.
Pero saben
que en la política, más en la Argentina, puede pasar cualquier cosa. Mientras
relojean cuanta encuesta está dando vueltas, hay cierto fastidio con la
Argentina. "El complicado explicar lo que pasa acá. Porque es un escenario
binario, Macri o Cristina. No hay todavía una tercera vía que te quite esa
incertidumbre. Quizás Lavagna, pero no está confirmado. Y claramente no es lo
mismo que gane el oficialismo que el kirchnerismo", contó.
En ese
escenario tan extremo es que desde afuera se preguntan si la sociedad
"aprendió" o todavía no. "El mismo esquema político hace que sea
un año volátil. Y eso es malo. Para los
que buscan oportunidades y ven el potencial que tiene la Argentina, se empiezan
a preguntar si en algún momento explotarán eso o se quedarán estancados. Eso es
lo que más preocupa a las casas matrices de los bancos. Si creer que en algún
momento el país va a levantar es factible o no", confían desde una
entidad extranjera. El año es largo pero la pregunta que se develará sí o sí en
los próximos meses.
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