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Por Sebastián
Catalano - "El piso de la recesión fue en noviembre",
insisten por estos días en el ministerio de Hacienda que conduce Nicolás
Dujovne. Lo hacían incluso antes de que la semana pasada el dólar volviera a
tener en vilo a toda la Argentina con otro récord –$43,5 el
jueves, en el Banco Nación, al público, y $42,5 el mayorista– y que
el Banco Central tuviera que subir la tasa de interés de referencia –la de las
Leliq, o letras de liquidez– a un 57,89% promedio (además, cambió la forma de
licitarlas).
Así, el viernes pasado, en medio de la incertidumbre cambiaria y de la
suba del riesgo país en un contexto externo complicado, el Gobierno
intentó salir a dar "buenas noticias" económicas mientras el Central
luchaba para contener el dólar.
Así, la información oficial indicaba a fines de la semana pasada
que el Gobierno
espera más de USD 25.000 millones del campo para 2019 –casi USD
4.900 del maíz, USD 17.200 millones de soja y USD 3.200 millones del trigo–
y liquidación de exportaciones ya, en marzo, sobre todo en maíz y trigo.
Algunos analistas, sin embargo, señalan que esos dólares frescos
podría demorarse si los exportadores cree que la divisa va a seguir subiendo. Será
un round entre los que tienen que dar señales de que eso no
pasará, las autoridades, y los que tienen que vender, los grandes grupos
concentradores de granos.
Otro dato que mostró el Gobierno fue que en febrero los despachos
de cemento reportados por la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland
(AFCP) alcanzaron las 921 toneladas, lo que significó un aumento de 16,6% contra
enero (sin estacionalidad) y un récord histórico para este mes.
"Este dato se conoce pocos días después de que el Indicador
Sintético de la Actividad de la Construcción (Indec) de enero mostrara un
crecimiento de 4,4% mensual. De confirmarse este dato para todo el sector de la
construcción, febrero sería el segundo mes consecutivo con recuperación",
dijeron las fuentes oficiales. Claro, la caída interanual fue de 15,7 por
ciento.
"El mes a mes muestra si la situación empieza a dar la vuelta o no.
El interanual ya lo da el Indec, no hace falta que pongamos nosotros foco ahí
en este momento. La primera parte del año, todos los interanuales van a
dar mal. Pero la calle mira, o siente, la mejora del mes a mes, no lo que
pasaba hace un año", dicen cerca de Dujovne.
Es que hasta abril, los comparativos anuales, los que miden la evolución
o caída desestacionalizada, no va a ser positivos porque hubo un primer
trimestre de 2018 bueno para todos los rubros. Por eso, el Gobierno se
enfoca en los números mensuales, no tan fieles para la comparación real, pero
sí útiles para mostrar el tan ansiado y supuesto cambio de tendencia. "El
Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) mostró una mejora en
diciembre de 0,7% mensual sin estacionalidad", destacan en Hacienda sobre
la cifra que se conoció a fines de febrero. Así intentan reflejar que el pico
de la caída fue en noviembre. ¿Será?
El semáforo de Dujovne
Hay más números. El fin de semana, Hacienda difundió un
"semáforo" con 30 variables macro de ocho rubros: actividad y empleo,
consumo, inversión, comercio exterior, industria, construcción, agro, y
actividad inmobiliaria.
En la comparación –siempre mensual–, de 26 "rojos" y sólo
cuatro indicadores positivos de septiembre, se pasó a 16 "verdes", 8
negativos y seis sin datos aún en enero.
De los seis datos que ya se conocen de febrero, en tanto, hay cinco
positivos y uno negativo: los primeros son la recaudación de seguridad social
real ( 3,2%), recaudación de impuesto al cheque ( 1,6%), importaciones desde
Brasil ( 4,3%), patentamiento de autos ( 6,3%) y producción de autos ( 6,4%).
Los dos últimos datos positivos de la industria automotriz se dan luego de un mes
históricamente bajo para el sector, y en medio de una crisis tiene a más de 3.000
operarios suspendidos y a las principales empresas del sector con problemas.
"Llegamos al final de una semana difícil y de alta
volatilidad", detalló el paper de Portfolio Personal
Inversiones el viernes; y parece ser un buen resumen de la semana en la que
dólar rompió su techo otra vez.
Dujovne y Lagarde, en septiembre en una conferencia de prensa en Nueva
York
El clima electoral –con una
derrota con mucho de alivio para el Gobierno en el primer test en la urnas de
este año, en Neuquén– ya marca el ritmo de economía. El
Gobierno asegura que la tendencia ya se revirtió y muestra un semáforo que así
parece reflejarlo. Habrá que esperar las variables que restan para febrero
y la evolución futura para ver si es es una realidad o una expresión de deseos.
Mientras tanto, Nicolás
Dujovne viajó a EEUU y estará toda la semana allí, entre
encuentros con petroleros y reuniones de alto rango, como las que tendrá con el
secretario del Tesoro norteamericano, Steven Mnuchin, y con Christine
Lagarde, del FMI, el organismo que enviará este mes USD 10.700 millones como
parte del acuerdo stand by. Si bien el viaje no estaba programado y
se comunicó a último momento, serán todas reuniones
"protocolares", se apuraron a aclaran desde su ministerio. No parecen
horas para más luces rojas. Ni siquiera amarillas.
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