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Por Luis Beldi
- El viernes el Gobierno ganó una batalla, porque tomó por sorpresa al mercado
con una suba sideral de las tasas. El movimiento no solo derrumbó al dólar,
sino también a la Bolsa e hizo bajar al riego país.
La medida que tomó de subir las tasas de corte de las Letras de Liquidez
en 10 puntos a 60,50% le permitió absorber menos que en las dos ruedas
anteriores, $ 18.900 millones. En lo que va de marzo retiró de circulación
$ 156.500 millones.
Pero el tema es que esa absorción no tiene la contundencia de antes. Los
ahorristas e inversores son los que decidirán el destino del dólar porque si
no renuevan los plazos fijos y sigue escasa la oferta de dólares, el escenario
de caída de la divisa puede ser pasajero. Al menos, sino sube habrá
volatilidad, es decir se mezclarán los días de baja con los de alza.
Respecto de los ingresos por exportaciones que se esperan en
abril, los exportadores liquidan lo estrictamente necesario porque quieren
ver la evolución de la divisa.
El Banco Central tuvo que llegar al límite de la imaginación y desdobló
el viernes la licitación de LELIQ. La segunda licitación fue la que pagó la
tasa más alta. Estas tasas todavía no se trasladaron al ahorrista porque los
bancos quieren ver qué pasa ya que las LELIQ son a 7 días y los plazos fijos
mínimos a 30 días.
La suba de tasas será un freno aún mayor cuando se traslade a los
tomadores de crédito porque en este nivel son inflacionarias ya que los
empresarios las incorporan como un costo. Engordar un novillo durante dos años
tiene un costo financiero, igual que estacionar los vinos o los fiambres. Todo
el tiempo que requiera un producto desde que comienza su fabricación hasta su
venta suma los costos de la tasa porque las empresas en su mayoría se
autofinancian al no poder acceder al crédito bancario.
Con la enorme presión de las tasas, el Central logró que el dólar
mayorista baje $ 1,36 (-3,19%) a $ 41,42. En bancos y casas de cambio, el
retroceso de la divisa fue de $ 1,14 (-2,63%) a $ 42,27.
Pero esto es un relato del pasado, aunque haya sucedido el viernes. Lo
que preocupa es la apertura del lunes. Si encontrará al dólar en alza o
profundizando las bajas y si el Banco Central mantendrá en este nivel las tasas
o las subirá más.
El sector externo no ayuda, aunque en la noche de Occidente y la mañana
de Oriente, las bolsas de China, Japón y Hong Kong abrieron en alza. Los
futuros de Wall Street y Europa, cotizan en baja.
El dólar jugará un rol muy importante porque si sigue el temor por la
guerra comercial con China y la caída de la actividad económica en el mundo, la
moneda de Estados Unidos seguirá fortaleciéndose más allá de alguna que otra
eventual baja. Los Bonos del Tesoro y el oro siguen en alza porque los
inversores se están refugiando allí.
Los bonos de países emergentes están pagando el precio de esta crisis
con la pérdida de parida y aumento del riesgo. En la Argentina, el viernes hubo
un respiro porque el Bonar 2024, el bono de referencia de la deuda, perdió
1,36%, menos que el billete y esto hizo que el riesgo país baje 1,16% a 767
puntos. Pero no hay que olvidar que hasta hace un mes la preocupación era
cuando el riesgo se acercaba a 700 puntos y ahora ese techo de preocupación
subió a los 800 puntos. La Argentina se volvió un país con más riesgo al punto
que está negociando que parte de los USD 10.700 millones que le va a girar el
FMI en marzo se puedan volcar al mercado si el dólar sube. El FMI quiere que
esas divisas sean para cancelar o renovar deuda. Si bien, el país tiene
cubiertos los vencimientos de 2019, aumentaría el riesgo de 2020, porque se
contaba con esas divisas para cancelar los vencimientos del año próximo.
La suba de tasa de las LELIQ aplastó un comienzo promisorio de la bolsa.
El S&P Merval 500 que comenzó con un aumento de 1,18%, terminó con una baja
de 0,51% con un regular monto de negocios de $ 751 millones.
Por lo pronto, el lunes el Banco Central regulará su intervención en el
mercado de futuros donde puede intervenir hasta con USD 2.700 millones, pero en
dos ruedas utilizó la mitad de ese cupo acordado con el FMI.
Si el dólar sube, habrá problemas porque el Banco Central intentará
calmarlo con tasas más altas. ¿Porqué puede subir el dólar? Por los depósitos a
plazo fijo que no se renueven en marzo. No hay que olvidar que la masa de
depósitos que se agregó con el plan de Guido Sandleris, titular del Central,
fue desde el 1 de octubre hasta ahora, de $ 300 mil millones, de los cuales $
16 mil millones se fueron en febrero. El comportamiento de ahorristas e
inversores en marzo será crucial para la cotización del dólar. En el
mercado no están tan seguros de que el dólar esté domado.
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