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Por Veronica Dalto - La tasa de interés de referencia todavía no
había trepado los 12 puntos que sumó en lo que va de marzo, pero el
crédito comercial seguía cayendo en febrero. De hecho, se trató de un mes en
que la tasa de referencia había bajado unos 7 puntos y se había
desacelerado la caída de los créditos comerciales. Pero el BCRA convalidó
una tasa de Leliq de 62,119% y se estima que el alto costo del dinero seguirá
frenando la demanda de crédito y la actividad. En cambio, continúan las
colocaciones de los préstamos subsidiados impulsados por el Gobierno.
"Los préstamos con destino mayormente comercial continuaron
disminuyendo, aunque a un ritmo menor que en los meses previos, tanto los
otorgados mediante documentos como mediante adelantos cayeron alrededor de 2%
en febrero", según el Informe Monetario Mensual del Banco Central
(BCRA).
Los adelantos de cuenta corriente cayeron 0,5% mensual y 4,4% en los
últimos doce meses. En tanto, el descuento de documentos derrapó 4,3% mensual y
17,5% anual.
Pero en esta semana que el BCRA aceleró la suba de tasas, los
bancos actualizan día a día la tasa que cobran por el financiamiento al capital
de trabajo.
"Las tasas estarán por encima de las de Leliq tarde o temprano. Hay
un efecto temporal de días o semanas hasta que se acomodan", explicaron en
una entidad privada.
Ayer ya algún banco descontaba cheques al 65%. Y se espera que el giro
en descubierto trepe al 70% (una brecha de 10 puntos sobre las tasas de
las Leliq).
Los cambios se realizan en horas. A principio de esta
semana los bancos privados cobraban una tasa de 57 a 60% para capital de
trabajo.
Durante febrero, cuando la tasa de referencia había cedido a un 44%, el
costo de los créditos comerciales había caído a 47 y 48%. Pero en marzo
volvieron a trepar 12 puntos.
"Ya era malo lo anterior. Ahora es peor", dijo Pablo
Dragún, director del CEU-UIA.
"La tasa de interés es crucial. Si te tardan tres meses en pagar,
tenés que tener seis meses la plata inmovilizada. Tenés el problema de la
plata congelada y tenés que pagar gastos corrientes, salarios o costo de los
depósitos. Hay que ser muy preciso en la parte financiera, y algunas empresas
no lo son. No es que no son eficientes en el proceso productivo, pero tienen
plata en la calle y tienen que descontar cheques a altas tasas con la demanda
deprimida", agregó Dragún.
En un banco privado, que sufrió una caída de 10% en la demanda de
crédito en lo que va del año, coincidieron: "Las pymes tienen caída de
ventas porque la gente perdió poder adquisitivo. Tienen presión impositiva.
Tienen aumento de costos. No pueden exportar porque no acceden de un día
para el otro a los mercados internacionales. Y no tienen poder de negociación
con las multinacionales. No hay sector que esté contento".
Y estimaron que mientras haya una inflación de 3 a 4% mensual, se
mantendrá planchada la demanda de crédito por la falta de actividad que surge
de la caída del poder adquisitivo.
"Los únicos créditos que crecen son los del consumo con
tarjeta de crédito en dólares y los préstamos personales", agregó el
banquero.
Según el informe del BCRA en febrero, las líneas que crecieron ese mes
fueron las destinadas mayormente al consumo de las familias: las
financiaciones con tarjetas aumentaron 2,5% y los préstamos personales 0,5%. Y
agregó que entre los préstamos con garantía real, prácticamente se compensó el
incremento 0,8% de los hipotecarios con la disminución de 0,7% de los créditos
prendarios (fuertemente afectados por la caída en las ventas de los
automóviles).
El BCRA está luchando contra esa aceleración de la inflación a pesar de
la política monetaria muy contractiva. La suba de precios y la
incertidumbre política siguen
recalentando el tipo de cambio, pese a que el Banco Central sube diariamente
la tasa de referencia.
La entidad monetaria ya había abordado las quejas por las altas tasas y
el parate del crédito: "En la Argentina el crecimiento del producto
es el que ha generado aumento de la demanda de crédito y no el aumento del
crédito el que genera al crecimiento. Cuando empiece la recuperación del
producto vamos a ver la recuperación del crédito que no estamos viendo",
había dicho Gustavo Cañonero, vicepresidente del BCRA, cuando dio el
informe de política monetaria, en enero pasado.
Por lo pronto, el Ministerio de Producción trata de revertir el
alto costo del dinero que pone freno a la actividad con un programa de
financiamiento subsidiado por $100 mil millones, que estará vigente entre marzo
y junio de este año, que permite financiar el capital de trabajo y la
prefinanciación de exportaciones de las pymes.
Las medidas incluyen $80.000 millones para facilitar la financiación del
capital de trabajo de las pymes. Este monto contempla $60.000 millones para el
descuento de cheques hasta 120 días de plazo, en los bancos públicos, a una
tasa final del 25% anual y en los bancos privados, a una tasa del 29%
anual. Y acceso al descuento de cheques por otros $20 mil millones en el
mercado de capitales, con el apoyo de las compañías de seguros.
Y en el marco del plan "Argentina Exporta", se destinarán
otros $20.000 millones para la prefinanciación de exportaciones de pymes, a una
tasa máxima en dólares del 5% anual. El plazo será de hasta 365 días y un
monto que alcanza los 200.000 dólares.
La línea es subsidiada por el Fondo Nacional de Desarrollo Productivo
(FONDEP), administrado por el Ministerio de Producción.
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