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Por Pablo Wende - Ya ni las tasas de interés
en niveles récord en lo que va del año alcanzan para tranquilizar al dólar, que
ayer rebotó hasta $ 42,50. El FMI mira el comportamiento de ambas
variables con atención. A tal punto que según pudo averiguar Infobae, el
encargado de la misión argentino, Roberto Cardarelli,mantuvo reuniones
secretas con banqueros locales para entender por qué la fórmula tradicional de
aumentar las tasas para frenar al tipo de cambio no tuvo hasta ahora la
efectividad esperada.
"Es
la primera vez desde que venimos a la Argentina que hacemos este tipo de
encuentros, pero queremos entender mejor cómo funciona el mercado
financiero", explicó Cardarelli en el encuentro cara a cara con el
presidente de un banco privado de capital nacional. Fue en el medio de la
presiones cambiarias de mediados de febrero, cuando el dólar saltó cerca de 8%
en menos de una semana.
"Le
explicamos que esto no se arregla solo con tasa. Para que el tipo de cambio
esté controlado o incluso caiga hay que habilitar la venta de dólares, ya sea
del Central o del Tesoro", le explicó el banquero a Infobae en
estricto off the record.
En
lo que va de marzo se nota claramente esta ausencia de oferta. Con tasas en
alza, igual el dólar se mantiene firme y con tendencia alcista por la falta de
dólares que equilibre la demanda. El BCRA vendió futuros al principio de
la turbulencia cambiaria, pero luego optó por manejarlo exclusivamente con la
tasa de interés y fuerte absorción de pesos. Los resultados, sin embargo,
no se obtuvieron con la velocidad esperada.
La
presión cambiaria y el incremento de tasas hasta el 62% estará presente en el
encuentro que hoy mantendrá el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, con la
titular del FMI, Christine Lagarde. Desde el inicio del acuerdo con el
organismo, la preocupación estuvo centrada en estabilizar el mercado cambiario
como punto de partida para la recuperación económica.
Por
supuesto que ahora la urgencia es asegurar el desembolso que debe realizar el
FMI a fines de marzo. Se trata de un monto récord de USD 10.700 millones, pero
antes habrá que convencer al directorio del organismo y en particular al
representante norteamericano ante el FMI, David Lipton.
En
su momento fue el entonces titular del BCRA, Luis Caputo, quien optó por vender
dólares discrecionalmente, por afuera del acuerdo con el Fondo. Le costó el
puesto. Ahora al Tesoro le vuelven a imponer que los dólares que venda
deben ser por licitación, por un monto diario predeterminado. Sin embargo,
este esquema implica dar mucha ventaja: los inversores saben de antemano con
qué cartas juega el Central.
Este
tema puede no ser del todo relevante cuando ingresen los dólares de la cosecha,
pero puede ser vital luego de junio, cuando aumente la dolarización de carteras
por la incertidumbre electoral. Cuando ya no estén los dólares del campo y el
Tesoro se encuentre limitado a actuar, ¿quién saldrá a poner el pecho para que
evitar que el tipo de cambio se dispare?
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