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Por Miguel Boggiano - En los últimos días el dólar ha vuelto a ser
noticia en la Argentina, despertando nerviosismo tanto en los inversores locales como en el propio Gobierno, a raíz de
la fuerte suba que ha tenido en estas semanas.
Al
respecto, tengamos en cuenta que desde el primero de febrero a la fecha, la
divisa norteamericana subió un 11,04% (pasando de 37,24 a 41,35 el 12 de marzo
del corriente, tomando el tipo de cambio mayorista publicado por el Banco
Central).
Para
hacernos una idea, en el mismo período el dólar se apreció un 4,15% respecto
del real en Brasil, y un 4,77% respecto de la lira turca.
Esto nos
muestra que si bien el dólar se apreció en comparación con las monedas de los
países emergentes, en el caso de la Argentina la suba fue mucho mayor.
El problema
que tiene hoy el Banco Central es que está subiendo las tasas a una velocidad
muy acelerada, y aun así no consigue contener al dólar con claridad.
La
institución comandada por Guido Sandleris comenzó a subir con fuerza la tasa de
referencia (que es la de las LELIQ) el 14 de febrero, llevándola desde esa
fecha hasta el 12 marzo de este año de 43,94% a 62,12% (en ese mismo tiempo el
dólar subió un 7,77%).
Por otra
parte, el hecho de que el Banco Central haya preestablecido bandas tan amplias,
dentro de las cuales se comprometió a intervenir sólo en la parte superior de
la misma, hace que haya un vacío manifiesto en el que no hay participantes que
estén dispuestos a vender dólares.
Claramente
el viaje de Dujovne a los Estados Unidos para poder conseguir más poder de
fuego habla de la preocupación del gobierno por tener herramientas concretas
(como dólares disponibles) para atacar el problema, porque le queda claro que
con la tasa de interés no es suficiente.
Además, lo
que sucede hoy es que cuando alguien coloca dinero en un plazo fijo está
consiguiendo 40% (tomando la tasa para un plazo fijo a 30 días del Banco
Nación) eso equivale a menos del 3,5% mensual.
Esa es la
cuenta que hace la gente, porque el dólar puede recorrer ese 3,5% mensual en un
solo día. El incentivo de tasa, después de 5 meses en los cuales el dólar ha
estado bastante planchado parece cada vez menos convincente.
En cuanto a
lo que el gobierno podría hacer para frenar al dólar, el Banco Central tiene la
posibilidad de usar el swap de China, pero acá el Central está entre dos
potencias: el Fondo Monetario Internacional, que es quien está soportando todo
el programa -con Estados Unidos detrás-, o China, que con bastante facilidad
podría permitir utilizar el swap para intervenir en el mercado. Pero
obviamente, el problema aquí es que el FMI -EEUU- no quiere que Argentina
utilice ese recurso.
También, se
habla de la cosecha, y es cierto que eso va a significar dólares para la
Argentina, pero la realidad es que podemos estar a unos 20 o 30 días hábiles de
que eso empiece a materializarse, y en los tiempos de movimiento de tipo de
cambio esos 20 o 30 días pueden resultar una eternidad.
Imaginamos
que el gobierno ya está en conversaciones con las exportadoras, para que
efectivamente liquiden dólares. A los efectos prácticos no tendría ningún
sentido forzarlas a hacerlo, porque al no haber cepo, podrían liquidar y volver
a comprar dólares.
Sin
embargo, eso no descarta el hecho de que seguramente estén teniendo una
conversación pidiéndoles que adelanten eventualmente liquidaciones o que
liquiden los dólares apenas los tengan.
Como
conclusión, si el Banco Central no consigue rápidamente otras herramientas más
que la tasa de interés para contener el dólar podemos tener una escapada de
importancia en lo que queda de marzo.
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