|
Por Pablo Wende
- En medio de las presiones cambiarias y coincidiendo con la visita del
ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, a Washington, el banco de
inversión JP Morgan divulgó un informe con pronósticos positivos para la
economía argentina.
La entidad se animó incluso a hablar de "brotes verdes", el
eufemismo que utilizan los analistas para hacer referencia a señales
incipientes de reactivación. Sin embargo el mismo título del trabajo
también aclara que el camino de la reactivación "no será un jardín de
rosas".
De acuerdo a las estimaciones propias y los datos ya publicados por el
Indec, febrero se encaminaría a ser el tercer mes consecutivo de recuperación.
Y la actividad mostraría un repunte de 3% en el primer trimestre contra el
último trimestre del año pasado. Esto implica una revisión hacia arriba de las
estimaciones previas de la institución. "El 2019 arrancó un poco
mejor de lo que habíamos estimado en relación al nivel de actividad", explicó
el trabajo.
Este enfoque
coincide con el del ministerio de Hacienda, desde donde salieron en
los últimos días una serie de informes enfatizando las señales de que la
economía ya habría tocado fondo. Si bien las comparaciones interanuales siguen
mostrando en algunos casos caídas de dos dígitos, en la evolución
mes contra mes la mayoría de los rubros muestra signos de recuperación. Incluso
la actividad industrial, muy golpeada por la devaluación y caída del consumo en
el segundo semestre de 2018, también muestra un rebote.
A pesar de la revisión al alza, el JP Morgan señaló que aún si se
sostiene la recuperación, el PBI terminaría el año con una caída de 1,2 por
ciento. Pero en caso de verificarse, en realidad casi todo el 2019 sería un año
positivo aunque estadísticamente termine en rojo.
En otro pasaje, el banco destaca que la cosecha viene de acuerdo a lo
esperado, manteniendo un pronóstico de 53 millones de toneladas para soja. El
contraste con la sequía del año anterior es lo que permitirá un fuerte repunte
de la actividad agropecuaria, que se sentirá en los números de actividad del
segundo trimestre. En tanto, la cosecha de maíz llegaría a las 45 millones de
toneladas. En total de la producción agropecuaria se llegaría a las 127
millones de toneladas, de acuerdo a la proyección de la entidad norteamericana.
De todas formas, el trabajo firmado por el economista Diego Pereira
aclara que la suba de las proyecciones inflacionarias llevaron a revisar
levemente hacia abajo el pronóstico de recuperación del segundo trimestre, que
igual se mantiene en el 3% respecto a los tres primeros meses del año.
Los pronósticos cautelosamente optimistas tendrán ahora que someterse a
nuevos test: por ejemplo el impacto del nuevo aumento de las tasas de interés,
que ayer cerraron por arriba del 63,5%, las presiones del mercado a
dolarizarse y hasta qué punto impactará en las decisiones económicas la
proximidad de las elecciones.
"Durante los primeros meses de recesión, en mayo y junio del
año pasado, lo que sufrió un mayor deterioro fueron los préstamos para consumo,
sobre todo a individuos de bajos ingresos. Pero desde octubre, en el
último trimestre del año pasado, hubo un aumento más importante en la mora de
empresas", dijo Marcelo De Gruttola, analista de Instituciones
Financieras de Moody's.
La mora entre empresas se duplicó respecto de agosto pasado (cuando
era 1,3% de la cartera). La mora de las familias subió 0,7 puntos en el
mismo período (ya que era del 3,5%).
"El refinanciamiento de las pymes se hace muy difícil con este
nivel de tasas. El crédito no aumentó en términos nominales desde que
aumentaron las tasas fuertemente, en agosto y septiembre pasados. Las empresas
no pueden refinanciar sus deudas fácilmente y entran en mora", explicó De
Gruttola.
Prevé que la mora podría encontrar un techo hacia mediados de este año.
"El nivel de actividad es lo más importante. Y si el Banco Central tiene
espacio para bajar las tasas", explicó De Gruttola.
Los niveles son los más altos desde 2010, cuando la irregularidad se
estaba recuperando tras los años recesión de 2008 y 2009. Pero se mantienen en
valores manejables por las entidades financieras.
La previsión para la cartera irregular en los bancos se mantuvo estable
en un 83% de la cartera en enero. Y considerando el total de previsiones
contables –tanto las adjudicadas a la cartera regular como a la irregular—,
este ratio se ubicó en 112%, según el informe.
|