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Por Juan Bergelín - Con una nueva batería de medidas, el Banco Central endureció aún más el
apretón monetario para los próximos meses, en un claro intento de contener
la inflación. Pero con un
altísimo riesgo: profundizar la recesión económica actual.
En el mercado ven los hilos del Fondo Monetario
Internacional (FMI) detrás de estas medidas, como un condicionamiento más para
dar el aval a que el Tesoro venda los dólares al mercado.
Las medidas que ayer por la
tarde definió el Comité de Política Monetaria (Copom) del BCRA son cuatro, que
se acompañan de un proyecto de ley que en las próximas semanas enviará el
Ejecutivo al Congreso para reformar la Carta Orgánica de la entidad. En concreto, los cambios son:
- Extender el objetivo de crecimiento cero de la
base monetaria hasta fin de año.
- Hacer permanente el sobrecumplimiento de la base
monetaria alcanzado en febrero.
- Eliminar el ajuste por estacionalidad previsto
para junio.
- Establecer que los límites de la zona de no
intervención cambiaria crezcan al 1,75% mensual durante el segundo trimestre.
"Con estas medidas, la meta
de base monetaria a fin de año pasa a ser 10% inferior a lo establecido
originalmente", pronosticó el presidente de la entidad, Guido Sandleris,
durante la conferencia que ayer brindó en el Salón Bosch de la sede delBCRA.
Sin embargo, señaló que eso no
es un síntoma de que el esquema monetario implementado desde la entidad que
conduce no sea adecuado. Al contrario, remarcó que el índice de precios perderá
impulso este año.
"Bajar la inflación es la misión principal de
este Banco Central. Hace un rato el Indec dio a conocer el número de inflación
de febrero. Un 3,8% mensual es una inflación demasiado alta", comenzó
diciendo el presidente del BCRA. "Entendemos la
frustración que genera el dato de febrero. Sabemos cómo afecta a la gente el
aumento de precios, especialmente a los sectores más vulnerables", agregó.
Consistencia y perseverancia
"El esquema monetario actual, reforzado por
las medidas que anunciaré hoy, tiene como objetivo bajar la inflación en forma
permanente. Sin embargo, los procesos de desinflación que son realmente
construidos sobre bases sólidas llevan tiempo y requieren consistencia y
perseverancia", justificó el funcionario, quien esta vez no invitó a
economistas ni a banqueros a la conferencia y fue escuchado sólo el personal de
línea del organismo y gran parte del directorio.
Justamente, el economista
Gabriel Caamaño, de la consultora Ledesma, elogió la "base sólida" a
la que se refiere Sandleris.
"La prioridad sigue siendo
estabilizar, para que la desinflación sea algo de lo que podamos hablar
seriamente o a lo que Sandleris pueda referirse sin excusarse tanto
previamente, primero tiene que asegurarse eso. Es la condición necesaria", destacó.
Sin embargo, tanto Caamaño como otros economistas
consideran que las medidas anunciadas enfriarán aún más la economía, aunque
puedan tener efectividad en contener al dólar.
"Es una señal de endurecimiento, con lo cual
debería calmar las expectativa del tipo de cambio", razonó el economista,
que interpreta que el anuncio lo que hace es mantener el ajuste que se hizo
hasta ahora. "El ajuste anterior se empezaba a flexibilizar a partir de
junio y ahora dicen que se mantiene en términos nominales", explica.
Para Amilcar Collante,
economista de Cesur, no hay dudas de que las medidas agravarán la recesión, con
tasas altas que llegaron para quedarse. "Con este anuncio hay tasas alta
por un largo tiempo y una recesión que va a tener un rebote más gradual de lo
que se esperaba. El crédito va a seguir estando ausente y el rebote en elconsumo interno va a
ser muy lento", sostiene.
El análisis que hace el economista es que el
Gobierno busca darle un impulso a la economía manteniendo un dólar tranquilo y
evitar que la suba del dólar genere más
inflación y eso a su ves retroalimente una mayor devaluación. "Creo que
buscan evitar la espiralización, aunque van a tener una recesión más
larga", razona.
En ese sentido, en los pasillos de Reconquista 266
reconocen que el foco es contener la inflación a costas de
que no haya créditos para privados. De todos modos, consideran que como el
crédito apenas representa el 14% del PBI, el efecto de una tasa alta sobre la
economía no es tan fuerte y sí impacta más en los agentes económicos un tipo de
cambio estable.
Asimismo, durante el discurso
Sandleris admitió que a pesar del severo apretón monetario, "la inflación sigue
siendo elevada". "Esto no implica que el esquema no esté funcionando.
El esquema funciona y la inflación va a bajar
este año", confió. Y explicó que la aceleración de los precios durante los
primeros meses del año se debe "en buena parte" a
"reacomodamiento de precios relativos y efectos rezagados de los shocks
del año pasado".
Sin pesos no habrá
dólares
Martín Kalos, director de EPyCA Consultores,
coincide con sus colegas y pone el foco en la fuerte esterilización de pesos
que va a llevar adelante el BCRA. "Sigue secando
la plaza aun más y genera una expectativa de una contracción monetaria aún
mayor, lo que implica menos pesos disponibles para comprar dólares".
También cree que el impacto sobre el dólar será directo.
"Va a generar un incentivo a que la tasa se mantenga en niveles altos, y a
partir de ahí absorberá dinero que de otra manera iría a comprar dólares",
sostiene.
Sin embargo, respecto a la
eficacia de las medidas para contener la inflación, Kalos cree que
contribuirán pero sin un impacto fuerte. "En estos meses, la inflación tiene algo
de expectativa y algo de inercia pero también tiene mucho componentes no
afectados por la contracción monetaria", explica el
economista.
Y enumera: uno de los
componentes es el dólar, que puede
contenerlo indirectamente ya que va a haber menos pesos para comprar divisas; y
componentes tarifarios, que implican mayores costos de vida y de producción.
"Esos componentes no lo tocan con estas medida, por eso en el cortísimo
plazo no hay una razón para esperar que la inflación baje abruptamente",
asegura.
El economista sostiene que con estas medidas, en
unos meses el sesgo contractivo va a profundizar la caída de la actividad
económica y eso puede eliminar algunas de las causas que impactan en el índice
de precios. "Modera alguna y otras las mantiene intacta, con lo cual el
impacto sobre inflación es moderado
y gradual", destaca.
Para Caamaño, las medidas
implican un endurecimiento monetario sobre lo que sería el desempaño futuro del
régimen, "con lo cual debería ayudar a reducir las expectativas de inflación de los
próximos meses y no tanto en el corto plazo".
De todos modos, agrega el
economista, la inflación esperada
impacta en el índice actual como expectativa, con lo cual eso indirectamente
debería ayudar a desactivar la suba de precios y descomprimir un poco el tipo
de cambio.
Respecto al proyecto de ley que modificará la Carta
Orgánica del BCRA, los dos puntos que
adelantó Sandleris en relación a los cambios que propondrá el Ejecutivo en el
proyecto de ley son:
-Establecer que el objetivo prioritario del BCRA es la
estabilidad de precios. "Aún cuando ya hemos dejado en claro que bajar la
inflación es la prioridad para este Banco Central, es importante que este
compromiso se vuelva el mandato ineludible de esta institución", sostuvo
el titular del BCRA.
-Prohibir que el BCRA financie al
Tesoro. "Si bien esto ya está ocurriendo actualmente, resulta importante
institucionalmente que esta prohibición quede plasmada en una ley tan
significativa como es la Carta Orgánica", explicó.
Queda claro que el objetivo del Central en el año
electoral es contener el dólar, en primera medida,
y el índice de precios, en segunda instancia. Si la recesión se profundiza,
razonan en el oficialismo, al menos ayudará a contener la última variable.
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