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Por Juan Manuel Barca - El
Gobierno dio un nuevo paso en el reordenamiento del sistema previsional con la
primera revisión del esquema de jubilación anticipada, vigente en más de 50
actividades con tareas insalubres.
A través de la resolución 164
publicada el martes pasado, la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley,
dispuso un control más estricto para acceder al retiro con 50 años de edad y 25
de aportes en el caso del personal auxiliar y complementario de la indutria
petrolera, que representa hasta un 80% de las plantillas.
Los cambios
desataron de inmediato una catarata de pedidos de audiencia por parte de los
gremios y hasta la amenaza de un paro en la Patagonia por el temor a la
eventual exclusión del regimen de más de 40.000 petroleros, que en el futuro
podrían ver elevada su edad jubilatoria a los 65 años.
"No es ni más ni menos
que el pedido del FMI de limitar las jubilaciones para no aumentar el
gasto", advirtió a iProfesional Héctor Millar, un directivo del sindicato
del petróleo y gas privado de Chubut, encabezado por Jorge Ávila, quien en las
últimas salió a enfrentar en forma abierta la medida impulsada desde ANSES en medio
de las gestiones oficiales para atraer más inversiones petroleras al sur del
país.
Las autoridades, en cambio,
minimizaron su impacto y aseguraron que lo que se busca es eliminar la
"discrecionalidad" en la aplicación del régimen, junto con una mayor
agilidad en el otorgamiento de las jubilaciones. "Vamos a analizar caso
por caso y va a haber otra instancia de apelación", explicó una fuente
oficial a este medio.
La controversia surge a partir
de que la normativa redefine el alcance del régimen jubilatorio diferencial de
los petroleros creado por un decreto de 1974. En septiembre del 2015, el
entonces ministro de Trabajo, Carlos Tomada, avanzó con la resolución 897 en la
delimitación de las tareas consideradas insalubres en la fase de explotación y
exploración, siempre que fueran desarrolladas "en forma principal,
habitual y permanente", pero sin hacer lo propio con las del personal de
apoyo de los equipos en los yacimientos.
Ahora, la nueva normativa
modifica dos artículos de la precedente en los que establece que el último
grupo de trabajadores gozará del retiro temprano cuando "esté expuesto a
los mismos riesgos, penosidad o agotamiento prematuro" que los de
perforación, mantenimiento y reparación.
La medida pone la lupa sobre la
actividad de los choferes de personal y de máquinas, soldadores, mecánicos,
electricistas, guincheros y los técnicos de laboratorio, junto con los
recorredores de pozo, personal de maestranza y vigilancia bajo el convenio
petrolero.
La
presunción de los funcionarios es que la resolución de Tomada, al no definir
sus tareas con precisión, dejó una puerta abierta para que hubiese supuestos
casos de abuso por personas externas a los yacimientos.
"Que vos seas chofer no
implica que estés dentro del régimen, tenés que realizar tareas
riesgosas", explicó una fuente del Gobierno. Así, a partir de ahora, los
trabajadores deberán cumplir mayores requisitos para tramitar la jubilación
temprana a la hora de acreditar las tareas realizadas y ser evaluados por el
comité de técnicos.
Sorprendido por la resolución
que afectaría en principio a 1.500 trabajadores pronto a jubilarse, Ávila
suspendió de inmediato las negociaciones paritarias con las operadoras en
Chubut y amenazó con lanzar un conflicto
a gran escala para evitar un "atropello" del convenio petrolero.
Así, la relación con el Gobierno dio un giro de 180 grados respecto de enero,
cuando el dirigente se reunió con Macri en Puerto Madryn.
Allí, el Presidente le
anticipó la conformación de una mesa petrolera en la cuenca del Golfo de San
Jorge, un espacio solicitado por Avila y las petroleras para reducir los costos
de operación mediante un esquema de retenciones móviles que permita su
disminución cuando cae el precio del barril de crudo, junto con una mayor
inversión estatal en infraestructura para desarrollar el corredor de gas
cordillerano.
"Nos
juntamos con Macri para impulsar las inversiones
y, como respuesta, nos corren el arco 15 años para jubilarnos", dijeron
cerca de Ávila.
Potencial conflictivo
Todas esas gestiones quedaron
en suspenso con los últimos cambios que, según los gremios, hacen peligrar las
jubilaciones anticipadas de una porción significativa del total de los 60.500
petroleros empleados hoy en la industria, según los últimos datos
disponibles de la secretaría de Trabajo.
Se trata de personal que
realiza jornadas de 12 horas en tareas en las que se exponen a hernias de
disco, amputaciones, explosiones letales y un desgaste mayor al de otras
actividades, incluidos enfermedades psiquicas.
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