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La expectativa de dos meses de tranquilidad cambiaria generó
ayer filas de camiones en los puestos rosarinos. Por la falta de
financiamiento, hay ventas para pagar la próxima campaña. El pico de divisas
llegaría hacia mayo. por Patricia Valli Espera. Filas en el Puerto de San Lorenzo.
En el conjunto de las terminales del Gran Rosario, cerca de 15 mil camiones
entraron con granos de maiz y soja esta semana. La cosecha contagió su
optimismo Argentina tiene una solución espinosa para la sequía del trigo La
soja argentina se enfrenta al clima adverso antes de la cosecha Unos 15 mil
camiones entraron esta semana a los principales puertos del Gran Rosario, la
mayoría cargados con maíz y soja. La imagen de las largas filas se repitieron
como el año pasado en San Lorenzo, Puerto San Martín y Timbúes, según datos de
la Bolsa de Comercio de Rosario. La entrega de granos llegó de la mano de la
estacionalidad de la cosecha, pero cobró fuerza a partir de las definiciones del
Gobierno de que el dólar se mantendría levemente por arriba de los $ 40, pese
al sobresalto que lo llevó hasta $ 43,50 la semana pasada. Mauricio Macri le
pide al campo "rascar la olla para volver a sembrar" PUBLICIDAD “La
afluencia de granos a los puertos es el producto de las abundantes cosechas de
maíz y soja”, señaló Horacio Busanello, Director de HB Consulting. “Se comienza
a percibir en marzo, pero se va a intensificar a partir del mes que viene”,
agregó. De esta forma, “la oferta de dólares de los exportadores será muy
importante en el período abril-julio”. La campaña 18/19 tendrá 31 millones más
de toneladas según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y el Departamento de
agricultura de Estados Unidos (USDA), unos US$ 8 mil millones adicionales. “Tal
como sucedió con la cosecha fina, se espera una buena venta de la ‘gruesa’ por
parte de los productores. La precaria posición financiera del campo, producto
de la pobre cosecha anterior, está obligando a los productores a acelerar sus
ventas para hacer frente a las deudas del año pasado, así como a los
compromisos comerciales y financieros de la actual campaña”, remarcó Busanello.
La semana anterior Gustavo Grobocopatel, CEO de Los Grobo, había señalado a
PERFIL que la especulación solo podía durar unos días, por las necesidades
financieras de los productores. “Hay más volumen y por el mal año anterior hay
necesidad de liquidar bastante. Eso va a contribuir a la estabilidad cambiaria
en los próximos meses”, explicó el director de Portfolio Personal Inversiones,
Matías Roig. El anuncio de venta de US$ 60 millones diarios por parte del
Tesoro –según el acuerdo con el FMI– y la definición por parte del titular del
BCRA, Guido Sandleris, de mantener la emisión cero y mantener las tasas altas
también contribuyeron al cuadro. Grobocopatel: "Con Macri pagamos más
impuestos que con Cristina, pero contentos" “Hay una estacionalidad por
las liquidaciones. Argentina sigue atada a los vaivenes internacionales y si no
hay ruidos políticos por la definición de candidaturas, se espera que haya
estabilidad en mayo y junio”, agregó Roig. “Utilizando como referencia las
liquidaciones de 2017, puede esperarse que la diferencia interanual del ingreso
de dólares de la agroindustria pase a ser significativa entre marzo y mayo de este
año”, indicó un informe de Ieral-Fundación Mediterránea. Silobolsa. Algunos
operadores estimaron que entre lo que llega también hay algo de lo acopiado.
Los buenos resultados de este año también podrán ir a los silobolsa. “La mayor
cosecha de este año no se va a traducir necesariamente en la venta de todo el
stock de granos a los traders. Si bien el producido de los primeros lotes
cosechados serán vendidos rápidamente para cancelar deudas, el volumen de la
gruesa va a generar excedentes que se sumarán a la oferta en función de las
necesidades de caja de cada productor y de la atractividad del mercado”, dijo
el titular de HB Consulting. Según los datos de Ciara-CEC, las liquidaciones de
enero y febrero de este año, cayeron 6,6% y 6,4% interanual, de acuerdo con el
análisis de Joaquín Berro Madero de Ieral, que de todas formas vaticina una
mejora a partir de este mes. “Fue una leve contracción respecto al bimestre
pasado. La sequía fue parcialmente compensada por la devaluación y por el uso
de stocks por parte de los chacareros en silobolsas”. La liquidación de
agrodólares terminó acumulando una caída de -5,5%.
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