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Por Jorge Herrera - Sin lugar a dudas, el derrumbe del
crédito al sector privado no sólo muestra el tenor de la recesión, sino que es
fiel reflejo de la política monetaria pactada con el FMI. Basta señalar que
desde que se firmó el segundo acuerdo con el Fondo el crédito privado acusa una
caída cercana al 28% en términos reales. Vale destacar que para la cúpula
del BCRA el
crédito privado es el que sigue al nivel de actividad, por lo que ante una
perspectiva recesiva era plausible esperar que los préstamos cayeran, mientras
que para algunos economistas, como Miguel Broda, la evolución del crédito
constituye un buen anticipador de cómo viene el nivel de actividad. Más allá de
cuál sea la variable explicativa, lo cierto es que el stock de financiaciones
bancarias para empresas y familias ha sufrido un fuerte deterioro desde
septiembre pasado.
Las estimaciones preliminares, con datos del BCRA al 14 de marzo,
permiten proyectar que este mes también los préstamos privados en pesos caerán
entre 0,1% y 0,3% mensual. Se trata de una tasa de crecimiento interanual del
orden del 8,1% a 8,9%, mientras la inflación se elevó ya a más del 51% anual.
Al respecto, vale mencionar que, según la página web del FMI, el organismo
estima una inflación del 31,7% para este año, más allá de las proyecciones del
acuerdo (el PBI caería 1,6%).
Ahora bien, la performance del crédito privado de marzo podría indicar
que la caída se desaceleraría en forma significativa, señalando que se habría
tocado fondo. Vale recordar que en septiembre pasado el crédito privado en
pesos había crecido 1,3%; fue el último mes de crecimiento, luego se encadenó
un semestre de retrocesos: -1,1% (octubre), -0,1% (noviembre), -0,6%
(diciembre), -1,1% (enero), -0,4% (febrero) y -0,1% para la primera quincena de
marzo.
Las peores caídas en lo que va de marzo corresponden a Prendarios (ante
el colapso principalmente de las ventas de autos y
motos) que retroceden entre 1,3% y 1,6% seguido por Documentos (la cadena
comercial en jaque por las tasas) que cae entre 0,8% y 1,1% mientras que
Hipotecarios sigue estancado y se observa una leve mejoría (dejaría de caer)
tanto en Personales como en Tarjetas. Lo mejor pasa por Adelantos en cuenta
corriente que crecería 2%.
Pero este tétrico panorama se ve compensado por el repunte de las
financiaciones en moneda extranjera que, por segundo mes consecutivo, muestra
un aumento. En febrero fue del 3,7% y en marzo sería de entre 6,8% y 8,5%. Lo
más relevante pasa por las líneas de Documentos, ya que ante la estabilidad
cambiaria y las menores tasas respecto del costo en pesos, explica la mejora de
los préstamos privados en dólares. También Prendarios mejora algo y deja de
caer mientras que Tarjetas cae 9% (efecto turismo) y Adelantos un 7%. Las
líneas de Hipotecarios siguen estancadas como la de Personales. De esta manera
el stock total de crédito al sector privado (pesos y dólares) muestra una
recuperación, pero aún sigue siendo amarreta ya que crece, en términos
nominales, el 2% mensual y el 26% interanual.
Lo visto a lo largo del primer trimestre guarda relación con las
expectativas de los bancos que no esperaban ninguna recuperación hasta
bien entrado el segundo trimestre. Ahora resta esperar, el efecto cosecha y que
el dólar y la inflación se estabilicen, para ver si la demanda reacciona.
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