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Por Nicolás Roset - El dólar, la pesadilla de muchos. Responsable en el
país de volatilidad en los mercados y nerviosismo en ahorristas e
inversores. Los argentinos se ponen en estado de alerta cuando se producen
grandes variaciones del peso frente al dólar. Pero, al final, la
determinación de su valor depende de muchos factores, muchas veces influenciada
por hechos políticos (como las elecciones, por caso) y otras por noticias y
rumores de índole internacional (tasa interés de EEUU, comercio internacional,
calificaciones de deuda).
Otro componente crucial para establecer su precio es el equilibrio entre
la oferta y demanda de divisas que tenga el país. A mayor demanda por
parte del público, si no hay una oferta abundante que pueda sustentar dicha
necesidad, el peso tenderá a depreciarse frente a dólar. Por el contrario, si
hay una cantidad de dólares sobrantes en la economía, entonces el peso se
apreciará.
En el contexto de una devaluación que el año pasado superó el 100%, hay un
indicador a tener en cuenta: el "dólar de convertibilidad", un
concepto que está relacionado con la capacidad del Banco Central para
enfrentar una eventual corrida cambiaria. Es un valor de tipo de cambio que
hace que la autoridad monetaria pueda, eventualmente, canjear todos sus
pasivos monetarios por sus reservas. Es decir, pesos por dólares. Hay que
considerar todos los pesos existentes más las letras emitidas por el Central.
Este indicador es un parámetro que marca el exceso de moneda local que
hay en la economía, y que se busca frenar con altas tasas de interés que
están por encima del 60% para que no se vuelquen a la demanda de dólares.
Para llegar a este dólar teórico hay que tomar la demanda potencial de
la divisa, que se compone de la Base Monetaria o "M1" (los billetes y
monedas en poder del público), y sumarle los depósitos en pesos que se
componen por los plazos fijos, cuentas corrientes y cajas de ahorro del sector
público y privado. Por último, se tienen en cuenta los instrumentos del BCRA
que incluye los saldos de Lebac, Nobac y Leliq. Eso da un total estimado
de 43 billones de pesos por todo concepto.
Luego, hay dos alternativas. Por un lado, tomar todos estos
pesos y dividirlos por el stock de reservas internacionales que se ubican en
torno a USD 68.000 millones, que representan la oferta de dólares. De
ahí surge que el tipo de cambio "limpio" sería de unos 65 pesos por
dólar.
¿Pero qué sucede con estas reservas? ¿Realmente son genuinas?
Si a las reservas internacionales se le quitan los dólares que abultaron
dicho stock, que se compone por depósitos en dólares que integran reservas como
encajes, el swap de monedas con China, derechos especiales de
giro y préstamos de organismos internacionales, daría como resultado unas
reservas "genuinas" o de libre disponibilidad en torno a los USD
17.800 millones. Esto es menos de la tercera parte del total. Allí
surge el tipo de cambio de convertibilidad que se ubicaría en torno a
los 200 pesos por dólar.
"La mayor parte de las reservas del Central no son propias, es
prestado y no es de libre disponibilidad. Más allá de tener más de USD
68.000 millones de reservas, no son funcionales y aún las que son propias que
son alrededor de USD 20.000 millones tampoco son de libre disponibilidad
mientras estés en un acuerdo con el FMI. No hay mucho margen para utilización
de uso de reservas ante una corrida cambiaria, salvo que el organismo se lo
habilite. Lo que el Fondo nos presta está destinado para pagar la deuda
externa", explica Fausto Spotorno, director del Centro de Estudios
Económicos de OJF.
"En el peor escenario, el de una nueva corrida cambiaria, las
reservas que podrían cubrir el pasivo monetario son alrededor de USD 24.000
millones y darían un tipo de cambio de $100 pesos por dólar. En un
programa más de largo plazo, podrías pensar en ver como cubrir las Leliq con
otros activos de BCRA y dejar solo las reservas para la base monetaria",
agrega.
Por su parte, Alejandro Bianchi, gerente de Inversiones de
InvertirOnline, cree que el tipo de cambio de convertibilidad ajustado por
stock de Leliq y por el stock de reservas netas este alrededor de $ 70 por
dólar. "Aunque es un escenario fantasioso, de difícil ocurrencia",
aclara. "En el tipo de cambio influyen factores políticos y la
dolarización de carteras. Son temas a tener en cuenta en estos próximos meses.
Por más que esté creciendo al 60% el stock de Leliq, en el corto plazo no
debería haber problema en el déficit cuasi fiscal", dice Bianchi.
Santiago Bulat, consultor de Invecq, cree que a menos que se quiera
plantear un nuevo régimen monetario del 1 a 1, o una convertibilidad, no tiene
demasiado sentido mirarlo al análisis dado que el tipo de cambio de equilibrio
surge de otras cuestiones. ¿Cuáles? "La expectativa de demanda de activos,
el resultado de la balanza de pagos, la expectativa de devaluación futura y la tasa
de interés. De todas formas, sí podríamos considerarlo como un indicador
de cuánto dinero estamos generando en nuestra economía, que, si no está
relacionada con el aumento en la demanda de pesos, se convalidará una
depreciación futura", analiza.
"La verdad, una dolarización de la economía para volver a un tipo
de cambio fijo es muy difícil en este contexto y convalidando un tipo de cambio
6 veces superior al actual. Esto no sólo sería tema devaluatorio, sino que
implicaría un gran efecto inflacionario y de inestabilidad de muchas variables
económicas y sociales. Creo que el tipo de cambio es una variable no menor en
Argentina y no hay que subestimarla sobre todo en un año eleccionario",
cierra Enrique Emiliozzi, responsable de inversiones de Banco Hipotecario)
La proyección es que para fin de año el dólar se ubique en torno a los
$48-50. La incertidumbre económica es alta, sumado a que la inflación de
febrero de 3,8% y el riesgo país cerca de 750 puntos básicos. En las próximas
semanas, todo indicaría que se podrían usar USD 8.000 millones del FMI por
parte del Tesoro para dar tranquilidad.
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