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Por Luis Beldi - Mientras en el Gobierno
celebraban los dos días de fuerte baja del dólar y aseguraban que las tasas de
interés en esos niveles, más las divisas del FMI auguraban un dólar quieto y
calmo por un tiempo, unos pocos operadores con experiencia, escuchaban
escépticos. Se hacían una pregunta: "¿Si el dólar va a estar bajo y
las tasas altas porque no hay vendedores de dólares?".
Y parece que algo de razón tenían. En los planes funcionó todo,
pero faltó sin aviso un protagonista: el vendedor de dólares.
Además, se anunció que la inflación mayorista de febrero fue
de 3,4% y de 64% anualizada. Todos saben que ese índice se
traslada en marzo a los precios minoristas y por eso hablan de una inflación de
entre 3 y 3,5% para este mes.
El dato fue el argumento que le faltaba a los indecisos para dar rienda
a los instintos de dolarización. Y fue así como en un día el dólar
mayorista subió 46 centavos que, si se le suman los 6 centavos del día
anterior, dan una recuperación de 1,27% en dos días.El precio de cierre del
martes de 41,55 está a 99 centavos del valor de hace una semana que puso en
alerta naranja al Gobierno que ordenó a Guido Sandleris, titular del Banco
Central, que corrija la situación para reforzar los anuncios del FMI. La
ilusión duró dos ruedas donde se logró bajar al dólar 3,85%, a 40 pesos.
En los quince minutos finales de la ronda mayorista, el dólar inició una
escalada de $40,52 a $40,70, pero cada vez que subía una mano lo bajaba. Enseguida
se dieron cuenta que había un banco oficial vendiendo por cuenta y orden del
Gobierno y que se estaba apostando a los mercados de futuro desde el Banco
Central. Esos 15 minutos fueron de cambio de golpe por golpe, pero en los
4 minutos finales lo bajaron a $40,55 y de allí no se movió.
Pero la leve suba del viernes y la más aguda del lunes, no es el
principio de una disparada del dólar, sino un anuncio de la volatilidad
provocada por la inflación que va a haber durante un tiempo. La suba de
precios es un enemigo difícil de derrotar para el Gobierno.
En primer lugar, porque la estructura que tiene del Gasto Público se lo
impide y en segundo, porque la estrategia elegida no es la mejor. Las elevadas
tasas de interés son desalentadoras del consumo, pero también un inflador de
costos que se traslada a los precios. Se vende poco, pero caro. Con los
salarios en caída, la crisis no deja renta a los consumidores a futuro. Es un
sacrificio inútil. Nadie va a salir mejor porque el ajuste se hizo sin
modificar ninguna de las causas que provocan la inflación. Se la trató a la
inflación como si fuera un fenómeno monetario exclusivamente, cuando el origen
es el déficit fiscal, la presión tributaria y las elevadas tasas.
Además, no sólo no aliviaron la carga impositiva, sino que la elevaron.
La ecuación, que tiene varias incógnitas, no parece que vaya a tener un buen
resultado. Por otra parte, además de no ser adecuadas las medidas, el futuro
juega en contra porque cuánto más cerca estén las elecciones, más difícil
será controlar todas estas variables.
Como una suerte burla de la economía hacia quienes pretenden desafiar
sus leyes (ajuste monetario con aumento de impuestos es una mezcla que fracasó
en el mundo), la inflación puede ser la única que ceda y entre en una caja
de 2% mensual a partir de julio. Pero nadie responde por el precio del dólar y
el nivel de las tasas de interés.
El dólar al público, subió 57 centavos ( 1,39%) a $41,59. El
"blue" con más clientes de lo habitual, recuperó 54 centavos y
terminó la rueda en 40,60 pesos.
Las tasas de Letras de Liquidez (Leliq) subieron 0,16 puntos a 63,87% y
se captaron $ 209.081 millones. Las Leliq representan un tercio de los
depósitos del sistema y están por igualar la base monetaria. Otro desorden que
las leyes de la economía en algún momento castigan. Con este monto captado, se
quitaron de circulación poco más de $6.000 millones que, no influirán en un
mercado que no se inclina de manera contundente a apostar a las ganancias de la
tasa de interés porque ya no solo compara su renta que es de 3,5% mensual para
pequeños y medianos ahorristas y de 4% para inversores institucionales de más
de $150 millones, contra el dólar, sino que la mide también contra la
inflación. En otras palabras, si pierde contra el dólar también pierde contra
el costo de vida. Un riesgo que pocos se animan a asumir.
La suba del dólar se agrava al compararla con la baja de las monedas en
Brasil, México y Chile. El dólar desde el 7 de marzo perdió 1,21% frente a
las seis principales monedas del mundo.
A todo esto, las reservas bajaron USD 53 millones a 68.247 millones a
pesar de que en el exterior se ganaron USD 25 millones por la caída del dólar
ante el euro y se hizo un solo pago de 2 millones a Brasil.
El riesgo país, no se favoreció con la leve caída de los bonos del
Tesoro de Estados Unidos, porque el Bonar 2024, el bono de referencia en
dólares de la Argentina, aumentó 0,69% menos que el dólar billete y esto
explica la suba del riesgo país de 0,14% a 726 puntos básicos.
La Bolsa, con un excelente monto de negocios de $ 1.074 millones, tuvo
un buen comienzo, llegó a estar casi 2% arriba. Pero a las 15,30 entró en
terreno negativo y el S&P Merval, el indicador de las acciones líderes,
perdió 1,62 por ciento. Banco Supervielle (-5%) lideró las bajas, seguido
por Pampa Energía (-3,61%) y Central Puerto (-3,53%).
Los ADR's argentinos, certificados de acciones que cotizan en Wall
Street, tuvieron una rueda negativa. Sólo dos alzas rompieron la monotonía
de bajas: Loma Negra ( 1,11%) y Banco Macro ( 0,91%). Supervielle (-4,38%)
fue el papel que más retrocedió.
La rueda del miércoles promete ser intensa. Todos esperan para ver que
hará el Banco Central. Ya está haciendo dos licitaciones diarias de Leliq
y sigue subiendo la tasa.¿Estará pensando en profundizar este sistema que es la
única herramienta que tiene para defender al peso o rezará para que no sigan
las coberturas en dólares de los privados?
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