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Por Natalia
Donato - Tras una extensa exposición sobre el plan que está llevando a cabo el
Gobierno para corregir los desequilibrios estructurales que han predominado en
la Argentina y cuáles son las prioridades para mejorar la competitividad, el
ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, reafirmó su convicción de
que "las negociaciones salariales no serán conflictivas" y que espera
acuerdos anuales con revisiones semestrales, tal como anticipó días atrás.
"Hoy no
tenemos metas de inflación, por lo que hay plena libertad para realizar los
acuerdos, pero más allá de que siempre hay gremios que pueden ser
conflictivos, las negociaciones van a cerrar sin mayores problemas",
afirmó el ministro, aunque sin dar cifras, durante un almuerzo organizado por
el Rotary Club en salón Maipú del hotel Sheraton Libertador.
Si bien se trató de
una exposición amigable, hubo dos momentos de tensión en los que el
ministro cuestionó al sector empresario con el que siempre supo
entenderse. Por un lado, al hacer referencia a la necesidad de ajustar los
convenios laborales y de trabajar en eso con los sindicatos, les pidió
hacer un "mea culpa" porque "dentro de los marcos laborales
hay mucho para trabajar. En el sector automotriz, por ejemplo, uno se
encuentra con empresas que exportan fuertemente y otras que no pueden exportar
ni a Entre Ríos, y tienen el mismo marco laboral", remarcó, en referencia
a que más allá de lo que pueda hacer el Estado, las empresas deben mejorar su
competitividad.
"Muchos son
socios de los sindicatos, avalan cualquier aumento salarial, lo trasladan y
luego se dan vuelta y le piden beneficios fiscales al Gobierno", sostuvo
también.
El otro momento de
nerviosismo se produjo cuando el ministro hablaba del empleo público y del
trabajo que se había realizado para hacer el ajuste correspondiente, cuando uno
de los comensales, desde una de las mesas del fondo, dijo: "Esto es puro
piripipí". El mensaje fue casi imperceptible, pero Sica escuchó y no
dudó en responderle públicamente: "Es mucho más que un piripipí. Es fácil
hablar desde una planilla de Excel o desde una mesa, pero hay que gestionar
todos los días".
Sobre
la inflación, que se aceleró en las últimas semanas -el mercado, según el
Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) espera 31,9% para todo el
año-, Sica sostuvo que "tener consistencia fiscal y monetaria es gran
parte de la solución al problema, además de generar competencia en los
mercados". Y fue más allá: "Todos los partidos políticos tienen que
comprometerse en lo fiscal y lo monetario". Además, remarcó que "los
procesos de ajuste y estabilización de la macro son dolorosos y muchas
veces llevan más tiempo del deseado, pero valen la pena para poder tener un
mejor país en el mediano y largo plazo".
Otra de las
preguntas, realizadas por la periodista y moderadora Clara Mariño, apuntó
al problema del gasto público y a la exigencia del Fondo Monetario
Internacional (FMI) avanzar en un mayor ajuste, con la excepción de las
erogaciones sociales. Hubo una clara mención al ajuste realizado por el sector
privado, que la mayoría de los empresarios cuestiona por injusto.
Al
respecto, el ministro afirmó que la Argentina "tiene un sector
público sobredimensionado" de la época donde los precios de los commodities eran
muy altos. "Hay 2,7 millones de trabajadores públicos y la gran mayoría
son de las provincias y los municipios. Hay un gran desafío ahí",
enfatizó Sica.
Sobre el actual
nivel de las tasas de interés, el ministro volvió a plantear que
afectan la producción y que "no son sostenibles en el tiempo".
"Es una tasa de compromiso hasta normalizar el escenario
macroeconómico", remarcó, al tiempo que dijo que "la incertidumbre
política también juega".
Agenda de
competitividad
Sobre el trabajo
que están realizando desde Producción para mejorar la competitividad, Sica
sostuvo que la reducción de los costos logísticos es el principal
desafío. Y que otro eje importante es bajar los costos laborales no salariales.
Sobre este punto, se refirió a la necesidad de actualizar los convenios
laborales a las condiciones actuales de trabajo, ya que "el concepto de
empleo está cambiando".
También se refirió
a la necesidad de realizar mayores acuerdos comerciales para tener una economía
más abierta y competitiva. Con respecto al Mercosur, el ministro
planteó que la estrategia de la Argentina será modernizar el bloque para
acelerar las negociaciones con otros mercados, trabajar en mayor acceso y
convergencia regulatoria.
Además, buscarán
discutir con Brasil la eficacia del Arancel Externo Común (AEC)."Queremos
iniciar este año un debate fuerte sobre el tema. Tenemos una estructura
arancelaria que penaliza la producción", precisó el ministro.
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