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Por Martín
Dinatale - Siete meses después de aquel anuncio que hizo Mauricio
Macri sobre un plan nacional de lucha contra la corrupción en
medio del escándalo de los Cuadernos, el Gobierno se prepara ahora para
lanzar antes de fin de mes un decreto presidencial que contempla los ejes
centrales de ese programa de gestión por mayor transparencia en el Estado que
se extenderá para los próximos cuatro años gane quien gane las elecciones.
Según revelaron a Infobae fuentes calificadas de la Casa
Rosada, los detalles de ese decreto que prevé el plan anticorrupción están
siendo revisados por el jefe de Gabinete Marcos Peña y por el propio
Macri. Se trata de un exhaustivo trabajo que realizaron Laura Alonso desde
la Oficina Anticorrupción; el secretario de Fortalecimiento Institucional Fernando
Sánchez, el procurador del Tesoro Bernardo Saravia Frías y el
director de la Agencia de Acceso a la Información Eduardo Bertoni, entre
otros.
La iniciativa que se convertirá en decreto a fin de mes y que también
está siendo revisada por la Secretaría Legal y Técnica a cargo de Pablo
Clusellas apunta a "establecer objetivos prioritarios de
transparencia" en 50 organismos estatales de la órbita del Poder
Ejecutivo, según reza un documento con los lineamientos centrales de la
propuesta oficial al que accedió Infobae.
El Plan Nacional Anticorrupción 2019/2023 pretende replicar modelos
similares de países como Gran Bretaña, España y Colombia y se plasmará en un
decreto que contemplará tres ejes de prioridad: transparencia y gobierno
abierto, integridad y prevención y sanción e investigación.
"El hecho de que el plan Anticorrupción se encuentre en un decreto
presidencial y apunte a los próximos cuatro años habla de un gobierno que
está severamente comprometido con el país y que quiere dejar este esquema de
transparencia como una política de Estado para la Argentina", reveló un
funcionario que formó parte de la redacción de este decreto.
En el capítulo de "transparencia y gobierno abierto" se
contemplan medidas más ágiles de acceso a la información pública, asignación de
transferencias, becas y subsidios más transparentes, un esquema de compras y
contrataciones mucho más riguroso que el actual y mecanismos de transparencia
fiscal, presupuestaria e inspecciones muy severas.
Al abordar el tema de "integridad y prevención" se
prevén también nuevas cláusulas que deberán cumplir todos los ministerios y
dependencias públicas de la órbita del PEN, para el empleo público, la
prevención de conflicto de intereses y la ética pública. Parte de estas
directrices ya fueron elaboradas en un proyecto de ley de ética pública que
envió el Gobierno al Congreso.
En tanto, la parte vinculada con "investigación y
sanción", prevé un régimen de auditorías internas más complejo, un sistema
de seguimiento riguroso de lavado de dinero, el esquema de recupero de activos
y un régimen disciplinario con esquema de denuncias y delaciones para que los
funcionarios puedan denunciar sus pares bajo un esquema de protección especial.
Según revelaron a Infobae algunos de los participantes que elaboraron
el decreto la normativa alcanzará a 48 organismos estatales comprometidos,
22 centralizados y 26 descentralizados. Allí se contabilizan organismos
como el PAMI, la Policía Federal, la Procuración del Tesoro, Prefectura, la
SIGEN, la Superintendencia de Salud, la Unidad Antilavado, la Gendaremería, las
Fuerzas Armadas, los entes reguladores y la Agencia Nacional de Seguridad
Social entre otros organismos.
En el decreto estarán condensadas 250 iniciativas que circularon por
diversos ministerios y secretarías. Y la normativa se hizo luego de una
consulta pública que hubo desde agosto del año pasado hasta ahora donde hubo 24
participantes de la sociedad civil que llevaron 18 propuestas.
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