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Por Francisco Seminario - En contra de las expectativas, el
directorio del Fondo Monetario Internacional podría demorar varias semanas su
determinación final sobre el próximo desembolso para la Argentina, por USD
10.870 millones, según dio a entender esta mañana el vocero principal del
FMI, Gerry Rice.
En su habitual conferencia de prensa en la sede del organismo en la
capital norteamericana, Rice señaló que el board se
reunirá "en las próximas semanas" para tratar el caso argentino, en
el que está pendiente la aprobación final de la tercera revisión del
acuerdo stand by con la Argentina. La reunión, se estimaba
–pese a que nunca se precisó una fecha– que iba a tener lugar antes de fin de
mes. De esos plazos hablaron siempre las autoridades locales. Ese calendario
parece haberse estirado.
"Esperamos que sea pronto, en las próximas semanas", dijo Rice
cuando se le preguntó cuándo se reunirá el board. Aclaró sin
embargo que el proceso sigue su curso habitual de consultas internas.
"Estamos en un cronograma standard", destacó.
Ante una pregunta de Infobae el vocero del Fondo
también insistió en la idea de que serán necesarios recortes adicionales
en el gasto público para alcanzar la meta oficial del déficit primario cero,
como ya había observado el Fondo esta semana, aunque sostuvo que no se trata de
una exigencia nueva. "No se trata de un nuevo pedido", dijo.
"Está en línea con el objetivo de las autoridades de alcanzar el
equilibrio", agregó.
Enfatizó además que una "muy significativa" corrección de los
desequilibrios macroeconómicos está en curso.
El vocero del Fondo habló sólo tres días después de que el organismo
hiciera público un comunicado en el que anunció la aprobación técnica de la
tercera revisión del programa stand by firmado con el
Gobierno. El equipo liderado por Roberto Cardarelli, jefe de misión para
la Argentina, estuvo en Buenos Aires entre fines de febrero y principios de
este mes haciendo el examen de las cuentas públicas y los avances del plan
económico en reuniones con los funcionarios de Hacienda y del Banco Central.
En los próximas semanas, según indicó hoy Rice, el resultado de esa
revisión será llevado ante el directorio del organismo multilateral, que es el
que tiene la última palabra. Con ese visto bueno el FMI hará un nuevo
desembolso, de 10.870 millones de dólares, el más importante que recibirá el
gobierno de Macri en el año electoral.
Parte de ese dinero, según adelantó la semana Nicolás
Dujovne durante una entrevista con Infobae y otros medios argentinos en
Washington, será cambiado a pesos para cubrir necesidades presupuestarias, en
ventas diarias de 60 millones de dólares. El anuncio llevó una tregua momentánea
al mercado cambiario.
El comunicado del Fondo también consignó el lunes pasado que el Gobierno
podrá aumentar del 0,2% al 0,3% del PBI los recursos que destina a asistencia
social, lo que equivale a unos 20.000 millones de pesos.
En este sentido, el FMI remarcó la persistente debilidad de la economía
argentina y la necesidad de "mitigar el impacto social" de las
medidas puestas en marcha para alcanzar los objetivos trazados en el acuerdo
con el Fondo. Esto es, lograr este año, en pleno proceso electoral, el equilibrio
fiscal primario.
Sin embargo en otro párrafo el FMI advirtió que para alcanzar esa meta
hará falta un ajuste adicional. "Las autoridades han cumplido con su
objetivo de déficit primario de 2018, demostrando determinación en la
eliminación de la vulnerabilidad asociada con el desequilibrio fiscal de
Argentina. Lograr un déficit primario cero en 2019 requerirá una mayor
restricción en el gasto gubernamental", indicó el comunicado, que recogió
declaraciones que atribuyó al italiano Cardarelli. Esa idea volvió a estar
presente en la conferencia de prensa de hoy.
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