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Por Jorge Herrera - La primera quincena del mes encendió una
luz amarilla en el tablero monetario al observarse una notoria desaceleración
en el crecimiento de los depósitos privados a plazo fijo en pesos. Las
proyecciones daban cuenta que por primera vez los plazos fijos privados
retrocedían, es decir, había más cancelaciones que renovaciones. Era entendible
porque habían caído los rendimientos ofrecidos a los ahorristas y al
enrarecerse el clima electoral el dólar fue refugio natural a los inquietos
ahorristas.
Sin embargo, tras la reacción del BCRA y el repunte de la tasa de
interés de referencia (de las Leliq), de vuelta a niveles de más de 65% anual,
los bancos comenzaron, tibiamente, a ajustar los rendimientos ofrecidos a los
ahorristas. Así hubo una primera etapa donde los promedios de las tasas de
plazos fijos en pesos de la banca privada se elevaron entre 100 y 150 puntos
básicos. De modo que el spread entre la tasa de referencia y la de los plazos
fijos se había ampliado significativamente. Luego, al consolidarse la tasa de
referencia en un nuevo estadio de casi 67%, los bancos ajustaron varios
escalones más los rendimientos llevándolos en las últimas jornadas a niveles
cercanos al 42% anual por montos de más de $150.000. Como referencia el BCRA
tiene que el viernes pasado las tasas promedio del sistema estuvieron en 41,34%
para plazos fijos en pesos a 30 días en bancos privados, 43,25% para la Badlar
privada (colocaciones de más de $1 millón) y 45,75% para la TM20 privada
(colocaciones de más de $20 millones). Se volvió a las tasas de principios de
febrero pasado.
La tercera semana del mes ha mostrado un quiebre de tendencia de la mano
de la suba de las tasas y de un dólar más calmo. Así los plazos fijos privados
en pesos no ajustables que caían entre 0,5% y 0,7% mensual, en la primera
quincena, ahora apenas retroceden 0,1%. El stock de plazos fijos privados en
pesos no ajustables es de $1,12 billones. Pero el fuerte rebote inflacionario
hizo que crecieran más los plazos fijos privados en pesos ajustables, más de un
70% mensual. El stock ahora supera los $29.300 millones, volviendo a los
niveles de principios de diciembre pasado.
Vale señalar que en lo que va del año los plazos fijos en pesos no
ajustables han aumentado $138.786 millones ( 17%) mientras que los ajustables
$8.959 millones ( 3,4%). De modo que entre ambos el sector privado elevó su
tenencia de plazos fijos en el equivalente a u$s3.500 millones. Sin duda, la
mayor parte de esta plata está estacionada bajo la “apuesta” de que la tasa le
ganará al dólar. Por eso vale la pena monitorear su comportamiento.
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