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Por Juan Bergelín - Después de un viernes agitado en los mercados,
con el dólar llegando a $43 y la tasa escalando hasta el 67%
anual, y en un contexto externo que se torna cada vez más hostil para los
emergentes, esta semana el Gobierno enfrenta un nuevo test para su política
monetaria y económica.
En el mercado cambiario, el Banco Central tendrá que demostrar que la
fuerte suba de tasas logra contrarrestar la mayor cobertura de divisas
que siempre se da en los últimos días del mes, mientras que desde Hacienda,
Nicolás Dujovne buscará colocar una nueva serie de Letes en dólares, con la
particularidad de que son las últimas que vencen antes de las elecciones
presidenciales de octubre.
"El BCRA continúa ejecutando su programa
monetario extremadamente contractivo, pero su capacidad para compensar los
vientos de frente externos es limitada", destacó Consultaio Investment en su informe
diario del viernes. Ocurre que en las últimas ruedas el organismo monetario fue
subiendo la tasa que paga por sus Leliqs, pero no logró contener al dólar.
Cabe destacar que tanto el jueves como el viernes hubo factores externos
que le sumaron presión al tipo de cambio local: primero, el impacto en la
moneda brasileña en medio de la detención del ex presidente Michel Temer.
Luego, el mal dato de la economía alemana, que reavivó el temor respecto de la
magnitud de la desaceleración mundial.
"Se está demostrando que con la suba de tasas
no logran frenar al dólar. Si a esto se le suma el peor contexto externo, entramos
en una dinámica política complicada, todavía con dos o tres meses por delante
para que se definan los candidatos", advierte Santiago López Alfaro, socio
y director de Delphos Investment.
Para Daniel Chodos, jefe de estrategia de bonos soberanos del banco
Credit Suisse, más allá de las últimas ruedas en donde el factor externo fue el
que más pesó sobre los activos locales, lo que se ve es el reflejo de la escasa
oferta de billetes verdes.
"La volatilidad que hubo en las últimas
semanas se dio porque marzo de por sí es un mes complicado por la falta de oferta. Hay algo de
demanda, no mucho, pero en un mercado cambiario que no tiene nada de oferta, eso genera
esta volatilidad", explicó el estratega en diálogo con iProfesional.
"Creo que de a poco vamos e empezar a ver que la oferta empieza a
llegar porque ya empezó la cosecha de maíz y está empezando la de soja",
agregó.
La clásica presión de fin de mes
Según la visión de Federico Broggi, analista de Invertir En Bolsa (IEB),
esta semana podría haber más demanda por la cobertura clásica de fin de mes,
pero no ve una disparada de la divisa, salvo que empeore aún más el contexto
externo.
"Me sorprendería que si el clima internacional
no es malo nos movamos peor que el resto de los emergentes. Podría haber cierta
volatilidad por el fin de mes, pero con estas tasas debería aplacarse", asegura.
Justamente esa volatilidad del tipo de cambio es lo que a su entender
inquieta a los agentes económicos. El 7 de mayo, explica, el dólar mayorista estaba en $42,50 y el viernes quedó en
$42, casi en los mismos valores. "El tema es que preocupa es la
volatilidad, porque en esos 15 días cayó en un intradiario de $39,60. Son
movimientos de casi 5%", detalló en analista de IEB.
Desde Consultatio Investment confían en que la oferta de divisas de
parte de exportadores y el Tesoro seguramente ayudarán al BCRA en su renovado
objetivo de aplacar los movimientos del dólar, dándole soporte al tipo de cambio. De todos modos advierten que como dichos flujos
recién llegarían a principios de abril, "podríamos seguir viendo cierta
inestabilidad en el tipo de cambio en la próxima semana", en relación a
estos cinco días.
Con todo esto, y en un contexto que se perfila cada vez más adverso para
Argentina, estos cinco días serán un verdadero test para el equipo de Guido
Sandleris, previo a que comiencen las licitaciones de dólares del Tesoro y que
el campo liquide al ritmo que espera el Gobierno.
"En estos días el Banco Central va a tener que hacer algo, no pueden seguir
con este jueguito de la tasa", explicaba el jefe de la mesa de dinero de
un banco local. "No sé qué medida van a tomar, pero algo tienen que
hacer", agrega.
Desde Consultatio Investment destacaron que en este contexto se especula
que el BCRA tome alguna medida para que los bancos trasladen al público la
mejora en la tasa de las Leliqs. Las posibilidades hasta el momento parecerían
ser dos: extender el plazo de las Leliqs a 30 días; o bajar los encajes no
remunerados (hoy en 17%), detallaron en el informe.
"Cualquiera de las dos posibilidades, a nuestro entender, podrían
derivar en un aumento más rápido de la Badlar que ayude a transitar con mayor
tranquilidad el puente hasta que llegue la oferta de dólares, especialmente si
se repite una semana como esta en los mercados globales", destacaron en el
informe el estratega de la firma José Echagüe, y el analista Francisco Mattig.
Dujovne y el apetito por las letras
En paralelo, Dujovne licita desde hoy y hasta mañana tres letras en un
nuevo testeo del mercado. Las opciones que ofrece Hacienda son:
- Letes en dólares a 210 días, con vencimiento el 25 de octubre de 2019.
- Lecer a 185 días, con vencimiento el 30 de septiembre de 2019.
- Lecaps en pesos, a 91 días, con vencimiento el 28 de junio de 2019,
que capitalizan todos los meses a una tasa nominal mensual de 3,50%.
"No vemos ningún riesgo de repago y prevemos
que la lete salga en línea con las licitaciones anteriores, con una tasa de
4,5%", asegura Broggi y destaca que el vencimiento que enfrenta Hacienda
no es tan abultado, ya que suma apenas u$s760 millones.
Hay dos datos que hay que tener en cuenta con esta letra. Primero, que
al suscribirse únicamente en dólares, hasta podría generar una presión extra
sobre el tipo de cambio de aquellos inversores que hoy están en pesos y quieran
licitar la Lete en dólares. Segundo, que es la última que vence antes de las
elecciones, un dato
Se espera de todos modos que consiga renovar el vencimiento, o gran
parte del mismo, ya que en las últimas subastas contó con la ayuda de algunos
entes oficiales que jugaron fuerte en la licitación. La clave estará en la tasa
que pague, algo que estará muy atado también a cómo estará el clima externo
para emergentes.
¿Viento de frente para emergentes?
El plano internacional cada vez cobra mayor relevancia, con el temor de
fondo de que la desaceleración económica global sea más persistente de lo
esperado, más aún después del mal dato de la economía alemana que el viernes
encendió la luz de alerta entre los operadores.
En ese sentido todos los focos estarán puesto en lo que hoy digan
distintos miembros de la Reserva Federal de Estados Unidos y en el dato de
ventas minoristas de Alemania, que sale el miércoles, para tener una mayor
dimensión de la salud de la economía mundial.
"En enero el mercado tomaba como algo positivo que los Bancos
Centrales se pongan más dovish –más expansivos en términos
monetarios-, pero ahora lo interpretan de un modo más negativo porque realmente
indica que las entidades están viendo una desaceleración global más
persistente. Y eso es malo para mercados emergentes", explica Chodos, del
Credit Suisse.
"En las próximas semanas el mercado se va a enfocar más en los datos de alta
frecuencia para monitorear cómo sigue la desaceleración global", agrega.
En la misma línea, desde Consultatio Investment destacan que en la
última semana la duda de los inversores pasó a ser: ¿no será que la Fed sabe
algo que nosotros no? "Ese ‘algo’ podría estar vinculado a un factor
importante de desaceleración global, lo que se suma a tensiones geopolíticas
(todavía persiste la posibilidad de un Brexit sin acuerdo en Europa) y a un
acuerdo comercial entre China y EE.UU. que todavía está lejos de
lograrse", resumieron en su último informe semanal.
El viernes, de hecho, el dato que sacudió a los
mercados mundiales, y que en la city arrastró al dólar, acciones y bonos, fue el agravamiento de la contracción
en la actividad de las empresas manufactureras de la eurozona durante marzo.
En concreto, "se registraron mínimos de cinco años y amenaza con
frenar la expansión del PIB de la región a menos del 1% en 2019, según el dato
preliminar del índice compuesto de gerentes de compras (PMI), elaborado por IHS
Markit", sostiene el equipo de research de Portfolio Personal Investment.
Pero al analizar el dato de manera desagregado y ver país por país,
"se ve que hay miembros de la eurozona, como Francia que no marca tanta
desaceleración", asegura Federico Broggi, analista de Invertir en Bolsa.
"El problema es que Alemania empieza a sufrir lo que le sucedió a
China", agrega.
Así, para poder tomar dimensión de hasta dónde llega esta desaceleración
global, en los primeros tres días de esta semana hay muchos eventos que pueden
mover el amperímetro del mercado. Las claves pasarán por los siguientes datos y
disertaciones de banqueros centrales:
Lunes
-El presidente de la Fed de Chicago,
Charles Evans, disertará en una conferencia de inversores en Hong Kong.
-Yutaka Harada, miembro del comité del Banco de Japón expondrá en una
conferencia.
-Se conoce el indicador IFO de Alemania del mes de marzo, que refleja
las expectativas del clima de negocios en ese país.
-El miembro del Banco Central Europeo (BCE), Benoît Cœuré hablará
en un congreso en Lisboa.
-El presidente de la Fed
de Filadelfia, Patrick Harker disertará sobre la economía
mundial, en Londres
-A última hora del día, el presidente de la Fed de Boston, Eric
Rosengren, hablará en Hong Kong.
Martes
-Vuelven a hablar los banqueros
centrales Harker, Evans y la presidente de la Fed de San Francisco, Mary Daly.
-Se conoce el índice IPCA-15 de inflación en Brasil. El mercado espera que arroje un alza de 0,39% en marzo.
Miércoles
-Difunden el índice de ventas minoristas
de Alemania, que podrá mostrar si efectivamente si el freno en la economía
mundial es más extenso que lo esperado o no.
-Diserta el presidente del BCE, Mario
Draghi, en una conferencia en Frankfurt.
-Hablan en distintas conferencias el vicepresidente del BCE, Luis de
Guindos y los miembros del Consejo del BCE, Yves Mersch y Ewald Nowotny.
Con todo esto, y en el final de un mes
particularmente agitado, Sandleris y Dujovne pondrán a prueba la eficacia de
sus políticas, con el ruido electoral ya presente.
El jefe del BCRA, con las manos atadas para frenar al dólar y apelando a la tasa para desalentar la cobertura
en moneda dura mientras analizan nuevas medidas. El titular de Hacienda
testeará el apetito del mercado por las letras del Tesoro, en un contexto no
tan favorable para los países emergentes.
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