
Por LAURA GARCÍA - En su licitación de Lebac de ayer, el Banco Central logró colocar más de lo que emitió, al absorber unos $ 1.333 millones sobre los casi $ 1.200 millones que había salido a licitar, con ofertas por $ 1.422 millones. Sin embargo, la esterilización no bastó para cubrir el vencimiento de esta semana, que ascendía a nada menos que $ 1.527 millones, como tampoco pudo hacerlo en las dos últimas licitaciones, en las que la iliquidez propia de fin de año jugó en su contra.
Dos cosas volvieron a quedar claras en la subasta de ayer. El Central dio prueba otra vez de su determinación de no subir las tasas, pese al creciente desarbitraje respecto de las tasas que se pagan en el mercado (incluso hay quienes especulan con que licitar menos de lo que vence puede ser una estrategia para forzar una menor tasa sabiendo que ya hay más liquidez). Y también volvió a resultar evidente el cortoplacismo de la plaza, con un 75% de la colocación concentrada en el plazo más corto, de 49 días.
En el segmento de Lebac nominales, para los plazos de 49 y 63 días las tasas se mantuvieron en 6,76% y 6,89%, respectivamente, mientras que para la letra de tres meses la tasa se ubicó en 7%. Todos los demás plazos en pesos nominales quedaron desiertos debido a que no se recibieron posturas en el tramo competitivo.
En cuanto a las Nobac en pesos que ajustan por la tasa Badlar Bancos Privados, las notas a nueve meses pagaron un margen sobre esa tasa Badlar de 2,98% (igual a la semana anterior), mientras que para las notas a dos años el margen pasó de 5,10% a 5,35%. La nota que ajusta por Badlar Promedio General fue declarada desierta ya que el Central decidió no convalidar las tasas propuestas.
En las dos últimas licitaciones, el Central no pudo hacer el roll-over de sus vencimientos. Pero la propia entidad consignó en sus informe las razones del escaso interés mostrado por la plaza, al hacer notar que el mercado estaba operando bajo las condiciones habituales de iliquidez propias de fin de año y que dado que la letra de menor plazo licitada tiene vencimiento en febrero de 2006, el mercado de pases ofrece una mejor buena alternativa de inversión para cubrir el descalce de plazos.
Ese argumento pareciera quedar ahora fuera de juego. "Ya hay más liquidez en la plaza. Ayer, incluso, hubo una fuerte devolución de pases pasivos. Muchos bancos le retiraron pases al Central, ya sea por necesidades de liquidez o porque hay menos presión por parte de la entidad. Puede ser que el Central esté más relajado, una vez cumplidas las metas monetarias del año pasado", comentaba el jefe de la mesa de dinero de un banco de primer línea.
El Central todavía tiene por delante en enero dos vencimientos por $ 1.411 millones y $ 1.644 millones.