A falta de datos macroeconómicos importantes en EEUU y la zona euro, hoy la libra esterlina acaparraba el protagonismo en el mercado de divisas. La moneda británica perdía posiciones frente al euro y el dólar, después de que se conociera que el déficit comercial del Reino Unido alcanzó en noviembre un récord histórico. El déficit británico alcanzó los 6.000 millones de libras, frente a los 5.100 de octubre, mientras que el mercado preveía que se situara en 4.900 millones. Además, la Comisión Europea (CE) ha advertido al Reino Unido de que tiene que reducir su déficit fiscal por debajo del límite del 3% del PIB antes de marzo de 2007. Frente al euro, la libra esterlina perdía a media tarde algo menos de un 0,6%. Las pérdidas frente al dólar se fueron reduciendo a lo largo de la mañana, debido a la debilidad relativa de la divisa estadounidense. La libra se cambiaba a 1,7602 dólares.
En esta situación, el euro recuperaba casi medio punto sobre al dólar y volvía a situarse por encima de la cota de 1,21. La atención de los inversores en el mercado de divisas está concentrada en el dato del déficit comercial de EEUU de noviembre que se conocerá mañana.
Paralelamente, se espera la rueda de prensa que pronunciará el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, tras la reunión del Comité de Política Monetaria. El mercado espera que mañana no habrá variación en los tipos de la zona euro. Sin embargo, los comentarios de Trichet podrían evidenciar que la autoridad monetaria europea tiene la intención de volver a subir el precio oficial del dinero ya en el primer trimestre de este año. Actualmente, los tipos de la zona euro están en el 2,25%, después de la subida de un cuarto de punto acometida en diciembre por el BCE.
Los últimos datos macroeconómicos relativos a la zona euro, y en particular a Alemania, considerada la locomotora europea, indican que la recuperación se está consolidando, lo que refuerza la posibilidad de que la autoridad monetaria vuelva subir los tipos para mantener controlada la inflación y reducir la expansión del mercado inmobiliario en varios países de la Unión.
A poco del cierre de las bolsas europeas, el euro volvía a perder la cota de 1,21 dólares y se cambiaba a 1,2092, mientras que el BCE fijaba el cambio oficial en 1,2088. El yen ganaba algunas posiciones frente al dólar, pese a que esta mañana se conoció que el indicador adelantado de la economía japonesa relativo a noviembre bajó hasta los 60 puntos, desde los 81,8 del mes anterior.