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Tres trimestres consecutivos de caída en la economía comienzan a
impactar en los balances de bancos de Argentina. Y el efecto es mayor en
los enfocados al consumo masivo y a las pequeñas y medianas empresas.
La Asociación de la Banca Especializada (ABE) pidió a funcionarios
del Banco Central reducir el monto que sus miembros deben previsionar en sus balances
por los créditos en problemas, según tres personas con conocimiento directo del
tema. Aunque el incumplimiento es sólo del 3,5% del total, representa el nivel
más alto en nueve años, de acuerdo al último informe oficial de bancos.
Los más de 20 bancos y compañías financieras de la asociación —los más
pequeños del sector en términos de activos— también pidieron que se
reduzca el encaje, el porcentaje del depósito que no están autorizados a
prestar, según las personas, que pidieron no ser nombradas porque las
discusiones no son públicas.
La misma preocupación salió a luz en una reunión interna de
representantes de las grandes entidades locales de la Asociación de Bancos
Argentinos (Adeba), según otras dos personas. ABE y Adeba declinaron hacer
comentarios. La oficina de prensa del Banco Central no respondió inmediatamente
a un pedido de comentario.
"La mora picó en punta en las entidades financieras que están
orientadas a consumo", dijo Valeria Azconegui, analista especializada
en bancos de Moody's en Buenos Aires. "El nivel de previsión está en un
10% por encima del total de la cartera irregular de los créditos a familias y
empresas. La cobertura es buena, pero la tendencia es declinante".
Un banco debe realizar previsiones en su balance a partir de que las
familias o empresas se atrasan más de 30 días en el pago de un crédito. El
monto mínimo de la previsión varía de acuerdo al nivel de mora y el tipo de
garantía.
A mayor previsión, se achican los márgenes de rentabilidad de las
entidades. Y el deterioro para los bancos y compañías nucleados en ABE es
mayor. El monto de créditos irrecuperables en partidas fuera del balance
se ubicó en $1.858 millones en diciembre desde $691,2 millones un año atrás,
según datos del Central.
Los bancos también están preocupados por la eventual aplicación de
nuevas normas internacionales que les exigirían previsionar según
incumplimientos esperados, además de los ocurridos.
Mix de eventos
Los balances de estos bancos y compañías financieras están sufriendo las
consecuencias de tres eventos. El primero es que la tasa de política monetaria
subió a casi 67 por ciento desde un 27,25 por ciento en un año. Así, los bancos
colocaron préstamos de corto plazo de hasta 36 cuotas fijas en 2018 a una tasa
de interés sensiblemente más baja de la que deben pagar hoy por su fondeo, es a
plazos más cortos.
La segunda consecuencia es la caída de la actividad económica. La
contracción del 2,5% del producto bruto interno (PBI) en 2018 generó un declive
en la demanda del crédito. La suba en los costos operativos por una inflación a
un ritmo anualizado del 51 por ciento en febrero es el tercer factor.
"El ciclo económico pone en estrés financiero a las compañías y la
suba de tasas lo agrava, si bien la irregularidad de la cartera viene de
mínimos históricos", dijo Miguel Zielonka, director de la consultora
Econviews en Buenos Aires, en una entrevista telefónica.
La cantidad de compañías que se presentaron en concurso preventivo ante
la Justicia creció 62% en 2018 versus el periodo anterior, y las que
presentaron la quiebra se incrementaron en 11% (795). Son 368 y 795 compañías
respectivamente, según mediciones del Centro de Economía Política Argentina en
base a información publicada en el Boletín Oficial.
El caso reciente más emblemático es el de Molino Cañuelas, que tiene
pasivos bancarios por más USD 1.100 millones y hoy enfrenta una de las
reestructuraciones de deuda bancaria más grandes de la historia argentina.
Otra de las afectadas es Garbarino, actualmente en negociaciones con
bancos para repactar sus préstamos con menores intereses y a mayores plazos,
dijo una persona con conocimiento directo.
Además, a principios de este mes, el banco HSBC denunció ante la
Justicia y pidió la quiebra de Ribera Desarrollos, encargada del emprendimiento
inmobiliario 'Al Río, según confirmó una persona con conocimiento directo.
Garbarino y Ribera no respondieron a pedidos de comentario.
"Esto es como el trueno y el rayo", dijo Zielonka. "Los
números crediticios de los bancos van a seguir deteriorándose por la caída de
ventas de las empresas y las condiciones restrictivas de la economía
argentina".
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