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Por Pablo Wende - El dólar subió otro 2,7%
ayer, pero la cotización no estuvo demasiado desalineada con lo sucedido en
otros mercados emergentes, en particular Brasil. La divisa finalizó arriba
de 3,96 reales (una suba de 2%), la mayor cotización desde octubre y le puso
presión al tipo de cambio local.
Con el cierre de ayer en el mercado mayorista, a $43,87, ahora el dólar
se ubica 11,7% por encima del piso de la zona de "no intervención".
Se trata de la distancia más grande desde que comenzó a aplicarse este esquema
en octubre, tras el acuerdo alcanzado con el FMI. Pero que el dólar se ubicara
cerca del medio de esa banda cambiaria era un escenario que algunos economistas
consideraban incluso favorable. Al Gobierno, sin embargo, le hubiera
gustado mantenerlo bien pegado al piso, que ayer se ubicó en 39,28 pesos.
El nuevo salto del dólar hasta $44,80 en el mercado minorista volvió a
generar incertidumbre, más allá de las explicaciones sobre un contexto
internacional más complejo. Sucede que en lo que va del mes ya acumula una
suba de casi 12%, muy lejos de los anhelos del titular del Central, Guido
Sandleris, de mantenerlo a raya en los próximos meses.
Un dato que no pasó desapercibido en la jornada de ayer fue que el
volumen operado en el mercado cambiario fue el mayor del mes, USD 851 millones,
reflejando un aumento de la demanda y al mismo tiempo escasez de oferta.
Ahora todas las miradas están puestas en la liquidación de
agrodólares, que deberían empezar a sentirse a partir de la semana que viene. Históricamente,
desde la primera semana de abril se produce un importante salto de venta de
dólares por parte de las cerealeras, que se intensifica en mayo, cuando toda
los picos máximos del año.
Pero la duda está instalada: ¿cuándo y por qué monto liquidarán los
sojeros?En las mesas de cambio son escépticos por el momento. "Si ven que
el dólar sigue para arriba van a vender a cuentagotas. Además, la mayoría
prefiere financiarse localmente para hacer los pagos en pesos, aún pagando
tasas altas", señaló a Infobae uno de los principales operadores locales
de cambio.
La nueva suba del dólar estuvo en línea con la caída del resto de los
activos argentinos. Las acciones locales que cotizan en Wall Street tuvieron
caídas superiores al 6% en moneda dura. Y los bonos siguieron en picada,
con un riesgo país que subió 3% y ya roza los 800 puntos básicos. Esto refleja
el desarme de posiciones en activos locales, lo que requiere luego la fuga de
divisas. Todo este proceso le pone más presión al tipo de cambio.
El arranque de abril, desde el lunes que viene, será fundamental para la
pericia que pueda demostrar el Central a la hora de salir a defender la
cotización de la divisa. En la medida que no afloje el clima negativo para
los mercados emergentes y que el tipo de cambio siga operando al alza, será
difícil convencer a las cereraleras que liquiden. Si en cambio se produce
un quiebre de esa tendencia alcista probablemente apuren las ventas y ayuden a
estabilizar el tipo de cambio.
La super cosecha de maíz (récord histórico) y de soja generarán en
teoría los dólares necesario para estabilizar al mercado, aún en medio de la
fuerte incertidumbre electoral. Pero aún está por verse si los productores
venderán y si los exportadores liquidarán las divisas que genera el campo.
Por lo pronto, el ministerio de la Producción divulgó a última hora del
martes una resolución que tiende a evitar una práctica comercial que
perjudicaba a los productores agropecuarios. Obligó a las cerealeras a pagarles
según el tipo de cambio del día anterior a la transacción. Era habitual que se
estipulara una cotización para la venta de los granos, pero que el pago se
realizara cinco o seis días después. Eso les permitía a los exportadores a
especular con una suba del tipo de cambio, una práctica que ya no podrán
mantener.
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