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Por
la caída de la economía, la devaluación del peso, y un incremento en los
precios por sobre los salarios, la pobreza
aumentó fuerte al 32% en el segundo semestre de 2018, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos
(INDEC).
Lejos del slogan de campaña "pobreza cero" que utilizó el
presidente Mauricio Macri durante 2015, el índice registró
una fuerte suba de 6,2 puntos porcentualesfrente a igual período de 2017
(25,7%), y un incremento de 4,7 puntos con relación al semestre previo (27,3%).
Consultado por ámbito.com, el sociólogo Diego
Born explicó que la pobreza se mide en las grandes ciudades, no en todo el
país. "En las 31 grandes ciudades viven alrededor de 27 millones de
personas, con lo cual ese 32% representa 9 millones de personas. Si se lo
extrapola a los 44 millones de habitantes de todo el país da un número aproximado
de 14 millones de argentinos bajo la línea de pobreza", sostuvo y agregó
que respecto al dato de 2017 este representa una cifra aproximada de 2,8
millones de nuevos pobres.
En tanto, según datos de Ecolatina, las nuevas cifras del INDEC reflejan
que se sumaron 2,9 millones en un año y 850 mil nuevos indigentes, lo que lleva
a totalizar en el segundo semestre 14,3 millones pobres y 3 millones de
indigentes.
Durante el año pasado la economía bajó 2,5%, la inflación llegó al 47,6%
y la desocupación subió al 9,1% desde el 7,2% de finales del 2017, según datos
del propio Indec.
El INDEC informó además que el 6,7% de la población se encontraba
en situación de indigencia en ese período, comparado con un 4,8% en el
segundo semestre de 2017.
Los hogares en situación de pobreza alcanzaron al 23,4% en el
período julio-diciembre 2018, desde un 17,9% en el mismo periodo de 2017.
Respecto a las regiones, las cifras más altas se registraron en la
del Noreste (40,4%); en la del Noroeste (34,5%); y en la Pampeana (32,1%).
En tanto, por debajo del promedio, se ubicaron la de Cuyo (31,5%); el Gran
Buenos Aires (31,3%); y la Patagonia (24,9%).
Con el 49,3%, Corrientes registró el mayores nivel de pobreza del país.
Le siguieron Concordia (41,9%); Gran Resistencia (41,4%); Santiago del
Estero-La Banda (38,9%); Salta (37,7%); Gran Córdoba (36,5%); Partidos del GBA
(35,9%); y Posadas (35,7%).
La pobreza afecta en mayor medida a los niños menores de 14 años.
Según el INDEC, el 46,8% de ellos vive bajo la línea de
pobreza. "El atraso del poder de compra de la Asignación Universal
por Hijo (AUH) no hizo más complejizar esta situación", inicó un informe
de Ecolatina.
Si bien la incidencia de la pobreza y la indigencia es menor, los
adultos mayores (más de 65 años) también sufrieron las consecuencias del
deterioro económico:los aumentos de los haberes previsionales perdieron por
varias cabezas frente a la inflación (situación similar a la observada en la
AUH).
Por su parte, los adultos (quienes típicamente cuentan con empleos más estables)
fueron los menos golpeados.
Tras la publicación de las cifras oficiales, la ministra de Salud y
Desarrollo Social,Carolina Stanley, afirmó que "hoy es un día
triste", tras conocerse el índice de pobreza, pero resaltó que el Gobierno
nacional decidió "decir la verdad, hablar del tema y trabajar todos
los días para poder reducir la pobreza y mejorar la calidad de vida de todos
los argentinos".
"Pobreza cero, más allá de haberlo mencionado en la campaña, tiene
que ver con un objetivo, un horizonte, una forma de trabajar", afirmó la
ministra en conferencia de prensa junto al ministro de Producción y Trabajo,
Dante Sica.
La ministra reiteró que "el Gobierno nacional trabaja el tema de la
pobreza desde cada ministerio y considera la pobreza en todas sus dimensiones".
Hace unos días, el presidente Mauricio Macri afirmó
que “vamos a tener el mismo nivel de pobreza que cuando asumimos ” (32,2%), y
explicó que “no prometí ‘pobreza cero’, (sino que) es una tendencia a la que
tenemos que ir trabajando.
El
lunes, el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad
Católica Argentina (UCA) dio a conocer sus
estimaciones, y difundió que la pobreza escaló 4,7
puntos porcentuales en 2018 hasta el 31,3% de la población argentina y ya
afecta a 12,7 millones de personas.
En
ese contexto, el 28,2% de la población tiene serios problemas alimentarios, dice
el informe de la UCA que a diferencia del INDEC no mide por ingresos sino que
realiza una medición sobre seis dimensiones de carencia humana.
El
Indec mide la pobreza a partir de la posibilidad que tiene una persona o un
núcleo familiar de adquirir la cantidad mínima de alimentos, indumentaria y
servicios que integran la Canasta Básica Total (CBT).
Esta
canasta, para una pareja con dos hijos de 6 y 8 años, alcanzó a fines del año
pasado a $ 25.493,80, lo que marcó un aumento del 52,9% en relación a diciembre
del 2017.
En
cuanto a la indigencia, se fija por la cantidad mínima de comida que requiere
una persona o una familiar, para subsistir, y que a fines del año pasado estaba
en $ 10.197,53, con un aumento del 53,5% interanual.
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