
Por FLORENCIA DONOVAN - Tímidamente, con operaciones como las de Techint, Arcor y Siderca, en el 2005 comenzó a reactivarse la demanda de préstamos sindicados, esto es, los créditos que pueden ir desde los u$s 50 millones a los u$s 1.000 millones, y que están originados por un pool de bancos para satisfacer las necesidades de financiamiento de las grandes empresas.
Sin embargo, a diferencia de lo que sucedía durante la convertibilidad, en la que existía casi un único mercado en dólares, el negocio de créditos a empresas se desdobló y se caracteriza ahora por una clara segmentación: los bancos internacionales concentran la mayor parte de las operaciones en moneda dura, al tiempo que los nacionales se dedican casi exclusivamente al financiamiento en pesos.
La división es producto de que, después de la devaluación, no todos los bancos tienen acceso a un fondeo en dólares y en pesos en forma indistinta, tal como ocurría en el u$s 1= $1, donde quienes captaban depósitos en pesos del público también podían aventurarse en el mercado de créditos en dólares.
"Hoy la mayoría de las operaciones grandes en dólares se realiza con fondeo cross border (que vienen del exterior), al que los bancos extranjeros tienen acceso a través de sus casas matrices. Mientras que el mercado en pesos, se concentra en aquellos bancos que pueden captar depósitos en pesos en el mercado local, ya que tampoco todos los bancos extranjeros pueden acceder a fondeo en pesos", explicó un directivo de una entidad extranjera, que pidió no ser nombrado. La excepción, apuntó la fuente, son las entidades internacionales, como los bancos españoles, el Citibank o el BankBoston que, gracias a su carácter de banca minorista, logran moverse tanto en el mercado de créditos sindicados en pesos como el de dólares, ya que tienen la posibilidad no sólo de recibir fondos del exterior, sino también de contar con depósitos en moneda local.
Y es que, a partir de la devaluación, el BCRA estableció que los dólares que captan los bancos mediante los depósitos del público sólo pueden ser utilizados para financiar operaciones de comercio exterior o para la adquisición de bienes de capital, con lo cual muchas de los préstamos sindicados que se demandan hoy en el mercado requieren sí o sí de fondeo internacional. En todo el sistema financiero, además, el stock de depósitos en moneda extranjera es relativamente escaso, ya que asciende a apenas u$s 4.112 millones. "El problema de los bancos nacionales para prestar en dólares está dado por los lending limits (límites de financiamiento) establecidos por el Banco Central, además de por los plazos de este tipo de créditos. Con una base de depósitos hay que asumir un descalce de plazos importante para prestar a 2 o 3 años", coincidió Sergio Laffaye, director Corporate de BNP Paribas, que no obstante cree que las operaciones en ambas monedas irán in crescendo este año.. Con la excepción del recientemente anunciado crédito a Loma Negra por casi $ 300 millones y el de Telecom Personal, que fue tanto en pesos como en dólares, la mayoría de los grandes préstamos sindicados que se dieron en el 2005 fueron en moneda extranjera. Tales son los casos de Arcor (u$s 50 millones), Siderca (u$s 125 millones), Techint (u$s 1.380 millones) y Compañía Financiera Argentina (u$s 68 millones). (Estas últimas tres operaciones lideradas por el banco extranjero Citibank.)
"Donde se necesita plazo y los montos son más grandes, dominan los préstamos en dólares. Aunque el mercado de pesos también está creciendo en montos y con tasas competitivas en términos reales", afirmaron en el BankBoston.
En promedio, los créditos sindicados otorgados tienen un plazo de entre 2 y 3 años, aunque los hay de hasta 5. La mayoría de las empresas utilizaron los fondos para refinanciar pasivos que habían reestructurado durante la crisis, aunque también existieron ejemplos, de financiamiento de inversiones y nuevas adquisiciones.