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Por Gabriel Rubinstein - El 21 de mayo vence la primer Lete que debería pagarse después del 10 de
diciembre. Si se renueva “mucho” sería un gran alivio para los mercados
(aumentan chances de roll over “permanente” de Letes). Si se cancela “mucho”,
sería una muestra de que los mercados están realmente temerosos de que pudiera
ganar Cristina, o incluso de que Macri (u otro) no pudieran lidiar con los
problemas que se avecinarán en 2020 y después. Como sea, una muy baja
renovación implicaría aumentos percibidos de riesgos de default, con obvia baja
de bonos y suba del dólar.
El 1 de junio arranca un mes que se presume será muy ilíquido. Estimamos
que al sistema bancario le faltarán unos $ 30,000 millones de pesos para
cumplir su Posición de Efectivo Mínimo (PEM). Esto debería llevar a una muy
fuerte suba de tasas de interés (para intentar captar más depósitos y se
cancelen más créditos). Para cumplir la meta de Base Monetaria “cero”, el BCRA no debería
liberar Leliq, y aún con alza de tasas, el sistema no saldría de su “rojo”
(estarían subiendo circulante y bajando integración de encajes). Las maneras en
que esto podría solucionarse serían: a) que ante una muy fuerte suba de tasas
de Leliq (p. ej. al 80%....pero no descarto sea hacia el 100%...), el FMI
aceptara se bajen los encajes bancarios, y/o b) que ante fuerte suba de tasas
el dólar vaya al piso de la ZNI y el BCRA comprara dólares (digamos, unos
u$s700 millones).
Pero si las encuestas políticas dieran que Cristina tuviera muy buenas
chances de ganar un ballotage contra Macrí (digamos 50%), y finalmente Cristina
se presentara (22 de junio), la demanda de dólares podría crecer muchísimo. Ahí
el dólar tendería irse al techo de la Zona de No Intervención (ZNI) y
superarlo. La tasa de interés subiría muchísimo (por insoluble y cada vez más
agudo rojo bancario), tal vez al 150% o más, hasta tanto el BCRA “perdonara” el
incumplimiento de encajes u otras medidas, todas con la venia del FMI.
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Por inferencia, podemos afirmar que para que el primer escenario se
pudiera materializar (suba de tasas y dólar al piso de la ZNI, con BCRA
comprando dólares), las encuestas no deberían favorecer a Cristina. Incluso,
con las chances siempre latentes de que a último momento, a sabiendas de no
poder ganar, Cristina se bajara.
Por ende, los escenarios tienden a ser “binarios”. Incluso en el mismo
mes de junio podríamos estar viendo que a comienzos de mes el dólar podría
estar en el piso de la ZNI y a finales de mes en el techo de la ZNI (y
superándolo).
Todo al compás de una dinámica política “a todo o nada”, es decir,
binaria, exacerbada por la dinámica financiera que impone el esquema
monetario-cambiario acordado con el FMI.
No veo forma de escapar de esta suerte de ruleta rusa, donde se puede
ganar mucho o perder mucho, sea apostando a dólar, tasas, bonos o acciones, y
donde la inflación puede estar “tranquila”, yendo al 2% mensual (o menos), o
hacia el 5 o 6% (o más), todo con probabilidades parecidas. Preferiría no tener
que meterme en la política, pero….pareciera tal vez, que la única forma de
escapar a esta angustiante perspectiva, pudiera venir de la política. Y la
llave la tendría Macri.
Pensemos: ¿qué tal si Macri “diera un paso” al costado en favor de
Vidal? Tal vez, ahí Cristina evaluara que no tendría realmente chances de
ganarle. Y se bajara también. Y quedara abierto el camino para que la
competencia se dirimiera entre “moderados”: Vidal vs. Lavagna (u otro candidato
del peronismo federal).
Ahí sí habría gran alivio. Y el BCRA podría moderar su política (que es
eso de que la BM crezca 0% mientras la inflación supera el 3% mensual…?), las
tasas bajar, el dólar más tranquilo, bonos y acciones para arriba, inflación
moderada… y todos (bah…casi todos), agradecidos.
Como hincha de Racing, que se bajara Macri, y tener expectativa entonces
de que se bajara Cristina (o que tenga ya muchos menos chances de ganar), es
como lo logrado el domingo 31 de marzo: haber empatado con Tigre, mientras
Defensa y Justicia no podía ganarle a Unión. El alivio de ser campeón….sin el
sufrimiento del “a todo o nada” en la última fecha.
Pero bueno, no sé qué pasará con la política. Por ahora, a prepararse,
ya que se viene una definición política-económica-financiera, no apta para
cardíacos….
(*) Director GRA Consultora.
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