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Allegados al calor de los hombres del Presidente mantuvieron ayer un
entretenido desayuno en cercanías de la Recoleta donde se habló mucho de la
rebelión bonaerense sofocada por el propio Mauricio. Emulando a los clásicos
“Mutiny on the Bounty” o “The Caine mutiny” el Presidente desembarcó,
sorpresivamente, en la residencia presidencial de Chapadmalal quebrando la
armonía de los mantras del retiro espiritual de la gobernadora Vidal y sus
huestes en pleno debate sobre el futuro próximo. Fue hasta allí a desactivar el
Plan V. Algunas paredes dicen haber escuchando hasta susurros de fórmulas como
la de Vidal-Urtubey. “Es que MM va tercero en el Gran Buenos Aires y la tira
para abajo. Y María Eugenia tiene la ventaja de que llega sin herencia, no le
pueden achacar el fracaso nacional”, explicaba un prestigioso analista. Lo
importante es que se debatió la opción Vidal a pesar de que el
triunvirato Macri-Peña-Durán
Barba distraen la atención. No estuvo ausente del interesante desayuno el jefe
de CABA, Rodríguez Larreta, a quién le ocurre algo similar que a la
gobernadora. Hoy perdería Don Horacio e iría a segunda vuelta con el riesgo de
que enfrente nuevamente al imprevisible Lousteau. Un hipotético triunfo reeleccionista
de Vidal depende de que el peronismo siga dividido. Si el PJ se une sabe que
pierde. Por ello todo se cerrará en junio cuando el triunvirato y los
oficialistas porteños y bonaerenses evalúen los números antes de la noche del
22. Los que entienden el juego político explican que a Larreta le queda la
alternativa de cambiar la fecha de la segunda vuelta. Vidal no tiene esa chance
porque gana el que tenga sólo un voto más en la primera vuelta. Ella debería
cambiar esa fecha. Como ambas son jurisdicciones locales solo precisan una ley
para ello. Lo cierto es que el Plan V sigue haciendo ruido y los inversores
acumulan más dosis de incertidumbre. Y Macri resiste, porque bajarse es
reconocer haber fracasado. Habrá que esperar hasta junio para develar el misterio
(justo Macri viaja a Japón al G-20).
La próxima semana se celebra en Washington la reunión de primavera
del FMI y del Banco
Mundial y ya varios operadores e inversores locales se aprestan a viajar para
tener de primera mano qué pasa con Argentina. No hay duda de que la atmósfera
de la cumbre marcará el clima de los mercados, sobre todo luego de que la jefa
del Fondo, Christine Lagarde, advirtiera que el mundo se desacelera. A nivel
local sigue el debate si finalmente el Tesoro “usará” dólares del Fondo para la
batalla cambiaria. En el exterior anticipan que la economía argentina va en
vuelo hacia el ojo de la tormenta electoral potenciada por la estrategia
oficial de polarizar. Que habrá turbulencias no cabe duda. Lo ocurrido con el
dólar en marzo alertó por lo temprano. Ahí un hombre de confianza del BCRA con
experiencia en negociaciones internacionales dijo que el Fondo le dejaría
vender al Tesoro cuando precise pesos para cancelar deuda y si lo hace deberá
esperar a que cierre el mercado y después ofrecer no en medio de la operatoria
diaria. Pero es la inflación lo que quita el sueño no solo a los técnicos del
Fondo sino a todo el mercado y obvio al Gobierno. La perfomance del
cuatrimestre dista mucho de lo que se esperaba con semejante apretón monetario.
Un banquero extranjero interrogó a un economista cercano al Gobierno sobre la
¿audaz o suicida? movida de Vidal de ofrecer a los docentes recuperar el
salario real perdido y ajustar por inflación la paritaria. Sin números en la
mano, arriesgó que es imposible extender esta paritaria al resto del sector
público. Incluso no entiende cómo le ofrecieron eso a los maestros.
Recién llegado de EE.UU. un gestor local que promocionó el carry entre
clientes unos meses más comentó que las reacciones de Trump contra México
implicaron esta semana inesperadas ganancias a los productores de aguacate
(palta). Los lotes de la variedad Hass de Michoacán, el corazón de la
producción mexicana, subió nada menos que un 34% el martes, la mayor ganancia
experimentada en un solo día en una década. Fueron las fuertes compras de los
importadores las que detonaron la suba ante el temor de que cierren la
frontera. Pero además del aguacate este gestor trajo noticias sobre el bitcoin.
Es que se movió fuerte el avispero tras el abrupto salto del 20% del bitcoin el
martes (ayer tocó máximos en u$s5.250. Todos se preguntan si fueron los hedge
funds algorítmicos los que estuvieron detrás de la suba. Dicen que la suba del
20% en menos de una hora registrada por la criptodivisa al comienzo de la
sesión asiática fue motivada por un software automático que ejecutó una
operación de 100 millones de dólares a través de tres mercados. Otros creen que
fue producto de una broma por el “April fool’s Day”. Es que se publicó una
noticia sobre la aprobación del primer fondo cotizado en el bitcoin por la
Securities Exchange Comission (que en realidad emitirá veredicto el 16 de
mayo). Cierto es que el número de traders algorítmicos se ha incrementado en los
últimos siete meses, según datos de Crypto Fund Research, ya que 17 fondos
cuantitativos o algorítmicos han sido lanzados desde septiembre, lo que supone
el 40% de los hedge funds de criptomonedas que han comenzado a operar durante
ese periodo. Estos fondos utilizan software automático, aunque con programas
muy diferentes. Algunos de ellos ejecutan miles de operaciones diariamente,
mientras otros sólo hacen operaciones cada dos días y se centran en ganar
dinero con el arbitaje y con los productos derivados. No hay que olvidar que
esta criptomoneda llegó a cotizar a fines del 2017 en más de u$s20.000. Según
CoinMarketCap el mercado de criptodivisas ha movido más de u$s84.000 millones
en las últimas 24 horas y su capitalización ya supera los u$s170.000 millones.
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