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Por Daniel Sticco - Por décimo mes consecutivo la actividad industrial fue en
febrero inferior a la de igual período del año anterior, y, a juzgar
por las expectativas de las empresas consultadas por el Indec, todo indica que
el ciclo recesivo que se inició pocos días de una brusca corrección del tipo de
cambio por la inflación, en mayo de 2018, se extenderá, al menos hasta el
trimestre en curso.
Pero al mismo tiempo, la serie de la producción manufacturera del
organismo oficial dio cuenta por segundo mes consecutivo de un aumento
significativo respecto del período inmediato anterior que contrasta con el
virtual estancamiento de un año antes.
Más allá de que no es lo mismo estancarse en el nivel de actividad
del bimestre enero-febrero de 2018 que fue de 134 puntos, con base 100 en 2004,
que comenzar a reactivarse desde un valor de apenas 120 puntos, no deja de
constituir una señal alentadora, porque indicaría que se frenó la caída
intermensual, luego de un ciclo de 8 bajas sobre 12 meses del año anterior.
Los casos más notables de sectores que cerraron el primer bimestre de
2019 con volúmenes de producción superiores al de los meses previos, e incluso
del año anterior, fueron 5 de la rama de la alimentación; 2 del tabaco; 2 del
textil y cuero; 5 de la petroquímica y neumáticos; y 1 de la rama pesada.
Se trata de un quinto del conjunto del sector manufacturero, que forman
parte de las empresas que se vinculan con el mercado interno, la
exportación y también la inversión productiva.
Y si bien por un fenómeno estadístico, como es la muy baja base de
comparación del año anterior, que se mantendrá prácticamente hasta el cierre
del primer cuatrimestre, no deja de constituir una señal positiva que se podría
potenciar en los próximos meses.
No obstante, aún parece prematuro aventurar que "lo peor ya
pasó" como sostienen en Hacienda: "los datos de febrero de
construcción e industria refuerzan así la hipótesis de que la recesión habría
tocado su piso en noviembre y que a partir de diciembre la economía ya se
encontraría en fase de recuperación", anticipaban luego de conocer
el dato de leve
repunte mensual del Estimador Mensual de Actividad Económica.
Sobre todo porque 4 de 5 sectores del amplio espectro de la producción
manufacturera no sólo cerraron el primer bimestre con niveles inferiores a los
del año anterior, y no vislumbran recuperación en el corto plazo, sino porque
de los 84 grandes ítems que informa el Indec, 21 acusaron bajas de dos
dígitos porcentuales, entre 11% y 75 por ciento.
Expectativas de
nuevo recorte del empleo
De ahí que de cada 100 empresas consultadas por el Indec sobre sus
previsiones para el trimestre marzo a mayo en comparación con el nivel de
actividad del año previo 56 esperan vender menos al mercado interno y menos de
8 proyectan crecer.
Por el contrario, algo más de un 25% estimaron que incrementarán sus
exportaciones de manufacturas, pero 23% previeron disminuciones.
La suma de los dos factores de demanda, interna y externa, determinaron
el presupuesto de nueva contracción global de la producción fabril, habida
cuenta que apenas 7% estimó incrementar las importaciones de insumos necesarios
para el proceso productivo y 41% reducirlas; y una proporción similar se
expresó respecto de las expectativas de uso de la capacidad instalada en las
plantas.
La conjunción de esas previsiones volverá a repercutir
negativamente sobre el empleo:apenas 4,4% de las empresas espera ampliar la
nómina de personal, en contraste con algo más de 30% que dijo que la deberá
reducir; mientras que 4,1% de los consultados planificó aumentar la jornada
laboral y 38,1% reducirla.
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