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Por Liliana Franco - El FMI en
su tercera revisión, si bien avala lo hecho hasta el momento por el
Gobierno, no deja de advertir (cubriéndose de paso) el riesgo en el pago de
la deuda, cuestiona el sistema tributario, y pide más apertura
comercial, entre otros aspectos.
Incluso critica a las autoridades por dotar de pocos recursos a la
Comisión Nacional de Defensa de la Competencia. Otro dato interesante es el
cuestionamiento al monotributo.
A continuación, algunos datos que surgen del documento de la tercera
revisión del acuerdo Stand By:
MÁS IMPUESTOS
Los técnicos del Fondo recomiendan medidas de contingencia en caso de
que se produzcan faltantes en los ingresos fiscales. Las autoridades argentinas
señalaron como la única posibilidad la reducción los gastos
de capital –obra pública– (dado el año electoral). No obstante, el
FMI propone otras medidas: mayores reducciones en los subsidios económicos
(tarifas); la eliminación de exenciones impositivas; el aumento del IVA
diferencial para determinados productos y el avance en el control de la evasión
impositiva.
De todas maneras, las autoridades argentinas puntualizaron que medidas
que requieran cambios tributarios son “irrealistas en el año
electoral” dada la ausencia de apoyo en el Congreso.
El documento señala que la evasión impositiva en el IVA llega al 33%
-una de las más altas de la región- equivalente a 3,7% del PIB. Reducir en un
tercio esta brecha en 5 años llevaría a que Argentina se ubique en niveles
comparables con otros países de América Latina con el beneficio de un aumento
de 1,2% del PBI en los ingresos.
El FMI critica el “abuso” en el sistema del Monotributo. Cerca de 3,5
millones de contribuyentes se encuentran bajo este sistema. Sostiene que el
monotributo originalmente diseñado para incorporar a trabajadores informales al
sistema impositivo a lo largo del tiempo incentivó a los contribuyentes a registrarse
bajo este régimen simplificado creando inequidades.
El FMI insiste en una reforma impositiva global. Esta reforma sostiene
debería al menos ser neutral en cuanto a la modificación de los ingresos
compensando reducciones mediante la ampliación del impuesto a los ingresos
personales (ganancias) -“actualmente solo un 10% de
los salarios más altos lo pagan”, retirar exenciones al IVA y mayores impuestos
al consumo.
CONTRADICIONES
La buena predisposición del FMI para la Argentina se puede observar en
el punto 28 del documento en el que se señala que “el nuevo esquema monetario
creó un marco más predecible para la política monetaria, reduciendo
“significativamente la volatilidad en los mercados financieros”. Esta
afirmación se contradice con la propia descripción que realiza el Fondo en el
párrafo siguiente cuando señala que la tasa de las Leliq a comienzos del año
cayó de 59% a 44% en pocas semanas para luego volver a 63% en la medida que
disminuyó la demanda de pesos.
Tanto el FMI como el gobierno argentino coinciden en que “reducir la
inflación será un proceso prolongado”. La reciente suba de los precios fue
determinada por la combinación de varios factores que incluyen la suba de las
tarifas, aumentos por encima de lo esperado en los salarios y la reconstrucción
de los márgenes en los sectores fabricantes y en el comercio. Al respecto, se
anticipa que los aumentos de tarifas y la recomposición de los márgenes de
utilidad de las empresas, mantengan las presiones inflacionarias “durante
algunos meses”.
No obstante, los técnicos ratifican su confianza en que las medidas
implementadas por el BCRA (extensión del crecimiento de la base monetaria
hasta noviembre, entre otras) contribuirán a una reducción gradual a las
expectativas de inflación.
APERTURA COMERCIAL
Se consideran que las restricciones al comercio internacional
“permanecen altas”. Argentina tiene tratados de libre comercio con países que
representan solo alrededor del 10% del PBI mundial, a distancia como Chile y
Perú que cuentan con convenios que abarcan al 70/80% del PIB global. En este
sentido ven margen para que la Argentina reduzca unilateralmente aranceles
sobre bienes que no son sujeto de tarifas externas comunes del Mercosur.
También se critica que la repartición encargada de la Defensa de
Competencia cuente con “recursos escasos” permitiendo así que solo pueda llevar
adelante unas pocas investigaciones de casos de “antitrust”.
DEUDA
Se considera que el programa de pagos del gobierno de deuda “se
encuentra plenamente financiado” y que la capacidad de la Argentina de cumplir
con sus compromisos es “adecuada aunque sujeta a riesgos considerables”.
Particularmente, consignan que mientras la trayectoria de la deuda
proyectada en este última revisión, es menos favorable que en la anterior
evaluación, la deuda es sustentable pero no con una “alta probabilidad”.
Hacia fines del año pasado la deuda representaba alrededor del 86% del
PIB pero se espera que comience a declinar a partir de 2019 para estabilizarse
debajo del 60% en el mediano plazo.
Las necesidades brutas de financiamiento superan el 15% de PBI
ubicándose en una situación de “alto riesgo”.
Estas necesidades están cubiertas para el año en curso pero, no
obstante, “condiciones del mercado más restrictivas que las esperada,
incluyendo movimientos en el tipo de cambio, y compromisos contingentes,
constituyen importantes factores de riesgo para la deuda y las necesidades
brutas de financiamiento”.
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