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Por Pablo
Wende - Estabilizar al dólar fue desde el primer día la razón
para recurrir al FMI, más allá de conseguir los recursos necesarios para
enfrentar los pagos de deuda. Ahora ese objetivo entra en una nueva fase. Con
la confirmación del desembolso de USD 10.800 millones por
parte del organismo, comenzará la venta de esos dólares por parte del Tesoro.
Según se terminó de negociar en las últimas horas, las licitaciones
comenzarán el 15 de abril, es decir en apenas ocho días, a razón de USD 60
millones diarios hasta fin de año.
Las ventas serán canalizadas a través del BCRA pero por fuera del
mercado, con el objetivo de no influír en el valor de la divisa. Según
explicaron altas fuentes del equipo económico a Infobae, se pondrá "especial atención en no vender a un
precio que esté por debajo del que marquen las pizarras al momento de la
operación". La razón es sencilla: si se ofertaran divisas a un
valor menor, nunca sería suficiente para hacer frente a la demanda del mercado.
La expectativa es que estas licitaciones diarias del Tesoro sean
acompañadas por una mayor liquidación de divisas por parte de las cerealeras,
que deberían repuntar a mediados de mes y crecer todavía más en mayo. Por
ahora, en la primera semana de abril el volumen de ingreso de dólares del agro
no superó el promedio de marzo.
Mientras tanto, el tipo de cambio retomó su tendencia alcista en la
última semana. Pero el titular del Central, Guido Sandleris, procuró
retomar la premisa que se había fijado al inicio de su gestión: restarle
volatilidad a los movimientos diarios del dólar. El viernes salió a vender
futuros y así evitó que el dólar supere los $ 45 en el mercado minorista,
aunque quedó al borde.
El staff del Fondo Monetario no escondió su preocupación por el futuro
de la divisa en el reporte que elevó al directorio, previo a la aprobación del
millonario desembolso. En un párrafo plantea en forma textual: "Los
candidatos para las elecciones de octubre serán definidos en junio. Esto podría
aumentar la ansiedad de los inversores, generando una mayor dolarización y
salida de capitales. A su vez esto podría debilitar más al peso y generar
nuevas dudas respecto a la dinámica de la deuda".
El tono del "staff report" que divulgó el Fondo tras el cierre
de los mercados es en líneas generales elogioso respecto a la marcha del
plan implementado con el Gobierno. Enfatiza el cumplimiento de las metas
fijadas, tanto fiscales como monetarias, y resalta que la economía habría tocado
fondo, comenzando un proceso gradual de recuperación.
Sin embargo, también aparecen señales
de alerta. El organismo reconoció las dificultades para bajar la inflación, aún
a pesar del fuerte control monetario que implementar el Central. Habla de
"inercia inflacionaria" y recién la semana que viene se divulgará
cuánto espera para el año. Pero del 20% inicial que figuraba en las
proyecciones pasaría como mínimo al 30%.
También se hace referencia a las dificultades para cumplir con las metas
fiscales, ante la caída de la actividad económica. Según estimaciones
oficiales, la recaudación se ubicó en el primer trimestre $ 30.000 millones por
debajo de lo previsto.
Cumplir la meta del segundo trimestre será más complejo, pero se logrará
con algunos "retoques". En primer lugar, como la inflación es
mayor a la prevista redundará en más recaudación en IVA y el impuesto al
cheque. Además, el gasto público se mantendrá constante, lo que implica una
mayor reducción en términos reales.
El Gobierno recurrirá a la venta de activos, como dos centrales
termoeléctricas. Así se obtendrán recursos extraordinarios para cumplir con el
objetivo fiscal de junio. Además, el propio FMI modificó el ritmo al que se
debería llegar a déficit primario cero a fin de año, aliviando las exigencias
intermedias.
El desempeño de los activos financieros en el arranque de abril dejó en
claro una vez más la desconfianza de los inversores en relación a la
Argentina. En una buena semana para Wall Street y mejor aún para
emergentes, el peso volvió a devaluarse y el riesgo país nuevamente rozó los
800 puntos. Lo peor se lo llevaron los bonos argentinos de corto plazo. Es
una señal sobre las dudas que hay respecto a la capacidad de pago, en especial
a partir del 2020.
La gran incógnita sigue siendo sobre la futura decisión de la ex
presidenta. ¿Cristina se presentará finalmente o no? En los últimos
días ganó más fuerza la posibilidad de que no lo haga. Comenzó a circular
otra versión que podría resultar una verdadera "bomba" política: su delfín
para reemplazarla como opción kirchnerista para volver a la presidencia sería
su ex ministro de Economía, Axel Kicillof, que por ahora está firme como
la principal opción opositora para la provincia de Buenos Aires.
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