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Por Francisco Jueguen - Los avances son muy graduales.
No sería esperable otra cosa en un contexto de inestabilidad macroeconómica,
altas tasas de interés y volatilidad en el dólar. Pero hay elecciones y la
construcción es el proselitismo más visible.
En el Gobierno dicen que las provincias están moviendo la obra pública.
La Nación también lo hace, bajo la mirada del FMI. Pero aprovechando el
abaratamiento del costo de la construcción en dólares, el sector privado
encontró un piso y empieza a moverse. Un indicador de la industria reflejó en
marzo un alza del 9,6% sobre febrero, en la medición desestacionalizada.
Luego de un primer bimestre de malos datos interanuales (los primeros meses
de 2018 habían sido muy buenos), pero de una recuperación mensual
desestacionalizada en los números que procesa el Indec sobre el sector de la
construcción, los economistas no querían aventurarse sobre qué verían en marzo,
mes en el que volvieron las dudas con el dólar y en el que la tasa de interés
se volvió a disparar.
Ayer, sin embargo, el Índice Construya (IC), que mide la evolución de
los volúmenes vendidos al sector privado de los productos para la construcción
que fabrican las empresas líderes (ladrillos cerámicos, cemento Portland, cal,
aceros largos, carpintería de aluminio, pisos y revestimientos cerámicos,
adhesivos y pastinas, pinturas impermeabilizantes, sanitarios, grifería y caños
de conducción de agua), reflejó que las ventas de insumos de esas compañías
mostraron un aumento de 9,65% desestacionalizado en marzo frente a febrero.
Cayeron, claro, un 16,3% frente al mismo mes del año pasado, lo que demuestra
que el nivel del sector continúa siendo aún bajo.
"En marzo hay un mejor nivel de actividad", afirmó a la nacion
Pedro Brandi, presidente de Construya. "El mercado no está nada fácil,
pero creo que se encontró un piso, y gradualmente debería empezar de nuevo a
subir muy tranquilamente", agregó el ingeniero.
"El poder adquisitivo está muy golpeado y las tasas están por el
cielo. Es un contexto muy negativo para la construcción, pero creemos que pasó
lo peor", reiteró Brandi. La importancia del Índice Construya radica en
que releva las ventas al sector privado, que representa, a su vez, el 75% del
total del rubro construcción en la Argentina. "Un 20% de las ventas son
para refacciones y autoconstrucción", explicó Brandi, y agregó: "Esto
está muy golpeado por la caída del poder adquisitivo". Un 50% de las
ventas son para viviendas unifamiliares y estas repuntarán gracias al campo, el
petróleo y el turismo. El 30% restante tiene que ver con los grandes proyectos
de edificación. "Si se toman decisiones sobre estos proyectos van a tardar
seis meses en verse", explicó Brandi.
El último Índice Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC), el
de febrero, mostró un dato que puede ser revelador al respecto. Los permisos
para la construcción de obras privadas suelen anticipar la dinámica del sector
con un rezago de alrededor de seis meses. En febrero se autorizó la
construcción de 702.000 metros cuadrados, 36,6% más que un año atrás.
"Hay algunos proyectos puntuales que se ven beneficiados",
dijeron en la Casa Rosada sobre el sector. "El metro cuadrado de
construcción cuesta menos a partir del abaratamiento relativo en dólares del
costo de la construcción", analizaron. Estimaron que esto puede apuntalar
algunas pequeñas refacciones, viviendas individuales y proyectos en pozo,
claves en el sector privado.
Sin embargo, reconocieron que el sector "no atraviesa el mejor
momento, sobre todo por las altas tasas". Pese a ese contexto, en la Casa
Rosada confían en que el dato mensual desestacionalizado de marzo se mantendría
en positivo.
Para que eso ocurra, en el Gobierno confían en que los gobernadores
quieran ganar sus elecciones. Con mayor margen fiscal, el año electoral comenzó
a acelerar la obra pública en muchos distritos provinciales y municipales. La
administración central también hace fuerza dentro de lo que permite el
presupuesto y el ojo vigilante de Christine Lagarde en Washington.
"La obra pública se había ralentizado mucho a fines del año pasado.
Había pagos atrasados. Ahora algunas se están moviendo de nuevo porque pagaron.
Se pusieron al día", explicó Miguel Ángel Rodríguez, presidente de
Sinteplast. "Febrero y marzo están un poco para arriba, pero es muy
temprano para decir que hay una recuperación", dijo el empresario
industrial.
En una importante empresa siderúrgica, por caso, esperaban una caída
interanual de las ventas de acero (un insumo de la construcción) de casi 35% en
el primer trimestre frente a una base de comparación alta en 2018. En el
segundo trimestre, la baja sería -según sus proyecciones- de la mitad, lo que
implicaba una mejora de ventas.
El viernes en Olivos, el equipo de Rogelio Frigerio le presentó un
informe a Mauricio Macri en el que afirman que se finalizarán este año 756
obras de cloacas, agua potable, urbanizaciones, pavimento, hospitales, escuelas
y mejoras habitacionales. Ademas, se inaugurarán alrededor de 32.000 viviendas.
Las rutas tendrán un fuerte impulso además con los contratos de participación público-privada
(PPP). El asfalto, su principal insumo, creció 30% en marzo, informaron ayer en
el Ministerio de Transporte.
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