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Por Daniel
Sticco - La llegada del cuarto desembolso del Acuerdo
Stand-by que la Argentina firmó con el FMI en junio de 2018, y que luego
rectificó y amplió en septiembre, que con USD 10.850 millones es el
más alto del año, y sólo superado por los USD 14.916 millones de junio pasado,
no sólo se tradujo en un aumento a niveles récord de la posición de reservas
del Banco Central, a USD 77.450 millones, sino que además asegura el pago
total de los vencimientos de capital de la deuda de la Administración Central,
en pesos y dólares, hasta más allá de las PASO, en agosto, en el caso
hipotético extremo de que el Tesoro decida no colocar más bonos.
Aunque se sabe que es un supuesto
exagerado, porque pese a los
efectos negativos de la recesión y de la aceleración de la inflación en
términos de generación de recursos fiscales y del objetivo de
baja del déficit fiscal, en Hacienda se muestran confiados de que en junio
próximo también se superará la cuarta revisión de las estadísticas
macroeconómicas del board del FMI, y por tanto cabe esperar que en la primera
quincena de julio ingrese el cuarto desembolso, estimado a valores de la unidad
de cuenta del organismo, Derechos Especiales de Giro (DEG), en unos USD 5.420
millones.
De ahí que el nerviosismo
que impera en parte del mercado local de deuda pública, donde se
observa a inversores internacionales desprendiéndose de bonos que provocan el
aumento del rendimiento en dólares y consecuente suba del riesgo país, solo se
explica por la incertidumbre que despierta un largo año electoral, y donde el
oficialismo no logra obtener buenos resultados en la microeconomía de las
empresas y familias, como comienzan a insinuarse en la macro.
Uso de
los desembolsos del Fondo
Desde que el 22 de junio
de 2018 el FMI hizo el primer desembolso récord de USD 14.916 millones hasta
ayer, ingresaron a las cuentas públicas USD 38.977 millones del organismo, a
los que se sumaron operaciones diversas de la Tesorería de colocaciones de
mercado y ampliación de REPO (préstamos contra garantía de títulos públicos)
con bancos internacionales, en particular de China, por parte del Banco Central.
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De esa masa de recursos ya fueron utilizados por la Tesorería, a
través de la Secretaría de Finanzas que encabeza Santiago Bausili, unos USD
11.600 millones para afrontar vencimientos netos de capital de la
deuda pública. De ahí que queda un remanente de aproximadamente USD 29.500
millones.
Esos
fondos están destinados a afrontar los próximos vencimientos de deuda de la
Administración Central, en
el caso extremo de que el mercado se muestre reticente a renovar la confianza
en la Tesorería y opte por invertir su capital en otras opciones o pasarse a
dólares hasta que se despeje la incertidumbre electoral.
De ahí que con el cuarto
desembolso del FMI Hacienda logró el visto bueno del board para que le permita ofrecer
al mercado en licitaciones diarias desde el 15 de abril USD 60 millones, hasta
fin de año, para cubrir la amortización de colocaciones en pesos.
El último informe
de la deuda pública total al 31 de diciembre de 2018 reveló
que en abril y mayo se concentran los mayores vencimientos de deuda, por un
total, en pesos y dólares equivalente a USD
10.850 millones este mes y USD 9.911 millones el próximo. De ahí que
quedaría un remanente del crédito stand-by de unos USD 9.000 millones que cubre
la maduración de préstamos totales entre junio y agosto.
Pero antes de eso, en Hacienda
esperan que el FMI apruebe el quinto giro del acuerdo stand-by tras la revisión
de junio próximo, con lo que el horizonte de cobertura de la deuda pública se
extiende hasta octubre cuando, más allá de algunas dudas sobre el cumplimiento
pleno de las metas fiscales del acuerdo ampliado para el segundo trimestre del
corriente año, ingrese el último desembolso importante, otros USD 5.400
millones. A partir de ahí, y hasta julio de 2021 los giros pactados se
reducirán a unos USD 970 millones por trimestre vencido.
Además, en Finanzas confían, como
quedó reflejado en la licitación
de ayer de Letes y Lecap, que el mercado continúe renovando 2 de cada 3
pesos de vencimientos de deuda de corto plazo, que es lo que
necesitan para ya poder prever que en diciembre público tendrán cubiertas las necesidades
financieras de todo 2020.
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