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Por Claudio Zlotnik - Leandro Gabin - Ya sin margen para negociar
una flexibilización del FMI al rígido esquema cambiario, el equipo económico
aterrizó en Washington con el objetivo de convencer a los inversores
internacionales de que el plan oficial logrará estabilizar el mercado cambiario
y disminuir la dinámica inflacionaria.
No será fácil: los funcionarios llegan en medio de tensiones en el
mercado de la deuda, con un nivel de "riesgo país" por encima de los
800 puntos, récord para este año.
En el marco de las reuniones de primavera del Banco Mundial (BM) y el
Fondo Monetario Internacional (FMI), el grupo liderado por Nicolás Dujovne (Hacienda) y Guido Sandleris (Banco Central) armó
una apretada agenda para juntarse con inversores de los principales bancos de
Wall Street y con funcionarios de la administración Trump y del FMI.
Habrá respuestas técnicas a las dudas de los
financistas, y también políticas. En Wall Street circulan encuestas que dan
cuenta del constante deterioro de las expectativas económicas, y también de la
caída en la imagen de Mauricio Macri.
Lo que hasta hace algunas semanas parecía como el escenario más probable
-un Macri triunfante en la segunda vuelta contra CFK- ahora las encuestas lo
ponen en duda. Y fue el mismísimo Jaime Durán Barba quien el fin de semana
blanqueó que mandó a hacer relevamientos donde el Presidente y Cristina van
"codo a codo".
El escenario electoral y el pozo donde ha caído la economía horadaron la
expectativa inversora en la Argentina. Los precios de los bonos de la deuda se
hundieron, y el riesgo país se disparó.
Medidos sólo por los valores de los títulos con
vencimiento en 2021 y 2022, el "riesgo país" saltó a los 1.000
puntos. Un nivel que, ayer mismo, en algunos bancos consideraban excesivo, dada
la situación económica y financiera. Y que podría derivar en algunas compras
"de ocasión".
"Vamos a seguir explicando lo que venimos
haciendo y contestar las dudas. Mi impresión es que afuera hay menos histeria
que acá", resumió un altísimo funcionario que participa de la delegación oficial
en diálogo con iProfesional.
Más allá de las reuniones ya pautadas en las agendas de los titulares de
Hacienda y del BCRA, hay cónclaves con los funcionarios argentinos, organizados
por bancos de inversión con grandes fondos, donde las segundas líneas del
Gobierno explicarán su visión hacia adelante. Por ejemplo, entidades como JP
Morgan y Bank of America ya tienen organizados encuentros con parte del equipo
económico.
También hay un evento especial en el Four Seasons organizado por XP
Investments para sus clientes. El sábado le tocará al secretario de Finanzas,
Santiago Bausili, explicar el programa financiero de este año y el que viene
(clave para dilucidar el roll over de las Letes). En ese sentido, Jorge
Piedrahita, del fondo Torino Capital en Nueva York, alertó recientemente por
los vencimientos de deuda. Dijo que en moneda extranjera (capital más
intereses) suman u$s130.000 millones en el período 2020-2023.
"La reinversion debería ser altísima y durable
y el contexto externo ser positivo", observó. Aun así, admitió que parte
de ese monto se le debe al FMI y a organismos intra sector público, lo cual
disminuye la cuenta final. "Habrá vulnerabilidad de la Argentina al humor
del mercado post 2020", vaticina.
En el mismo evento donde hablará Bausili, el vicepresidente del Central,
Gustavo Cañonero, tendrá un panel especial para contarle a los inversores cómo
viene la lucha contra la inflación y la estrategia de "apretón"
monetario para reducirla. En el JP
Morgan, por ejemplo, creen que recién a partir de mayo (en forma más notoria a
partir de junio), la medición mensual podría empezar a estabilizarse en torno
al "2 y pico".
Un "duro" que no da margen para vender dólares
Más allá de lo que propongan los funcionarios como temas a abordar,
saben que la cuestión electoral y los vaivenes del dólar son claves en las charlas que mantienen con el
mercado.
"A nosotros lo que más nos preguntan es por
la inflación y el tipo de cambio. Y en ambos casos
explicaremos lo que vinimos haciendo. Creo que lo primero es más complejo que
lo segundo. Lo que vimos en los últimos días muestra que se está equilibrando
la balanza entre la oferta y la demanda en el mercado de cambios",
afirmaba un funcionario allegado a Sandleris.
Con respecto al dólar, descartan en el BCRA un rumor que se viene tejiendo
hace unos meses: pedirle al Fondo mayor libertad para intervenir. "No
habrá nada de eso", repiten desde la entidad.
Este jueves es la reunión bilateral entre Sandleris y David Lipton,
primer subdirector gerente del FMI. El estadounidense es quien lleva la voz cantante con el
tema del dólar por parte del organismo. Tal
como adelantó iProfesional, Lipton no aceptó ninguna de las presiones
mediáticas que parte del Gobierno intentó instalar en febrero, cuando estaba la
misión del Fondo en Buenos Aires.
En ese momento, corrió el rumor de que el Ejecutivo quería asegurarse un
mayor margen de maniobra en caso de que el dólar trepara por el ruido electoral. Léase, poder
intervenir en casos extremos antes de que el tipo de cambio supere la banda
superior de la zona de no intervención.
El tema no se llegó a plantear oficialmente pero Lipton -ex funcionario
de la administración Clinton y Obama- le bajó el pulgar. "Es un 'flotador
serial', como dicen en Argentina. De
ninguna manera va a dejar que se usen los dólares del Fondo para financiar la
fuga de capitales", comentó a este medio un ex negociador argentino
ante el organismo que conoce muy bien a Lipton.
"El fue gerente del Citi, donde manejaba la
estrategia de riesgos del banco. Ya tuvo que asumir pérdidas con Argentina, no
se va a quemar otra vez", sentenció.
Incluso el primer subdirector gerente del Fondo cree que, en caso de que
se acelere la suba del dólar por la posibilidad de que Cristina Kirchner retorne
al poder, "hay que dejarlo ir porque de todas formas se llevarían puesto
al Banco Central", según admitió durante una charla con la delegación
argentina el año pasado.
Lipton tendrá su segunda bilateral con funcionarios argentinos el sábado
cuando reciba a Dujovne.
Ida y vuelta
El Gobierno y los financistas se conocen de memoria. Los contactos
suelen ser asiduos. Pero, reconocen los funcionarios, las cumbres organizadas
por los organismos son especiales. Tienen una particularidad: los inversores se
comportan "en manada". Se potencian entre sí. Ya sea para la
"buena onda" o la "mala onda".
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