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Por Xavier
Ibarreche - Junio será un mes clave en el abarrotado calendario
electoralhacia las presidenciales de octubre. Dentro de 60 días quedará
develado el tablero político de cara a las generales cuando finalmente se
presenten ante la Justicia Electoral las alianzas electorales que competirán en
las primarias de agosto.
El
12 de junio las dos principales incógnitas a despejar serán si se
reditará la alianza Cambiemos con el radicalismo adentro y si el peronismo logra unificar una propuesta competitiva para
disputarle la Casa Rosada al oficialismo.
En Balcarce 50 apuestan sus fichas al “plan M” con la UCR
como socio, pero no como cohabitante. De un tiempo a esta parte, y
con el recrudecimiento de la crisis económica como telón de fondo, el
centenario partido reclama más espacio en la toma de decisiones de la gestión
del día a día. Con la intención de distender las relaciones políticas, el Gobierno accedió a sumar
a los gobernadores radicales a la “mesa chica” junto al porteño
Horacio Rodríguez Larreta y la gobernadora María Eugenia Vidal.
Sin embargo, para volver a presentar el sello Cambiemos con Macri al tope de la
boleta aún resta que el radicalismo de luz verde a la alianza en su tradicional
convención nacional prevista para los primeros días de mayo. ¿Logrará la
facción que lidera Ricardo Alfonsín sacar a la UCR del frente para llevarla
hacia el campamento de Roberto Lavagna?
Del otro lado del mostrador, el peronismo sigue siendo un signo de
interrogación. En su versión alternativa el PJ presenta una lista de tres que
se ya prueban el traje de candidato: el salteño Juan Manuel Urtubey, el
tigrense Sergio Massa y el rionegrino Miguel Ángel Pichetto. A esa terna peronista
hay que sumar a la senadora Cristina de Kirchner
en la danza de nombres. Todavía no hay conformación para su candidatura, pero
su figura está presente en las intenciones de voto.
Al igual que en el oficialismo, detrás de las opciones electorales del
peronismo se asoma un tercero en discordia cuya figura creció en los últimos
meses sin llegar a decantar aún como el “candidato del conceso” que busca ser:
Lavagna. El exministro de Economía de Néstor Kirchner ya dejó en claro
que no tiene intenciones de
participar de una primaria al tiempo que se distanció de Sergio
Massa por diferencias con el “proyecto”.
Lavagna ya mantuvo reuniones con gobernadores como el santafesino Miguel
Lifschitz y el cordobés Juan Schiaretti. En la provincia mediterránea se selló
un acuerdo electoral que
incluye al cordobesismo y a sectores progresistas ligados al socialismo de
Santa Fe. ¿Será esa la expresión por encima de la grieta que puede coronar a
Lavagna como candidato único?
Por lo pronto, referentes del PJ ligados al kirchnerismo fatigan por la
“unidad” del peronismo con fotos, encuentros, reencuentros y charlas con
gobernadores encolumnados bajo el paraguas de Alternativa Federal. La reunión
entre Massa y Cristina que podría echar luz sobre el tablero peronista es prácticamente
un hecho, por lo que el encuentro “está al caer”.
NA
A la diáspora del peronismo también hay que sumarles a los mandatarios
provinciales a la ecuación. Antes del cierre de las alianzas y la posterior
inscripción de candidatos habrá un puñado de elecciones provinciales en la que
ocho oficialismos del PJ y aliados tienen muchas chances de retener sus
distritos.
Nueve provincias administradas por la oposición irán a las urnas para
elegir nuevo gobernador a lo largo de tres domingos consecutivos durante junio,
en la previa a la inscripción de alianzas y candidatos. San Juan y Misiones
darán la campanada de largada con sendas elecciones provinciales el 2 de junio.
Una semana más tarde, Entre Ríos, Chubut y Tucumán harán lo propio, mientras
que el 16 de junio será el turno para San Luis, Formosa, Santa Fe y Tierra del
Fuego.
Lo cierto es que los resultados de esos comicios podrían abrirle la
puerta a un posible candidato “tapado” que llegaría a las presidenciales con la
imagen de ganador que busca el peronismo.
Las incógnitas que aún sobrevuela el panorama político despejarán el 22
de junio, fecha en la que se conocerán quienes serán los candidatos que
participarán de las PASO de agosto y que buscarán su boleto para las generales
de octubre. Una cuenta regresiva de 60 días que inversores seguirán de cerca a
la espera de definiciones concretas.
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