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Por Pablo Wende
- Nicolás Dujovne, mantuvo ayer un único encuentro con inversores, en el
marco de la reunión de Primavera del FMI. Había más de 400 ejecutivos de bancos
y fondos en un auditorio repleto para escuchar al ministro de Hacienda y al
titular del Central, Guido Sandleris, quienes estuvieron acompañados por
el secretario de Finanzas, Santiago Bausili.
Los tres tuvieron que hacer frente a la ansiedad del mercado ante la
elevada incertidumbre electoral y las pérdidas que tuvieron que enfrentar por
la caída del precio de los bonos, con un riesgo país que se mantiene por encima
de los 800 puntos.
El encuentro fue organizado por el banco de inversión JP Morgan en el
Park Hyatt de Washington y fue moderado por Diego Pereira, economista jefe
para América latina. La entidad compró en el arranque de la gestión de
Cambiemos una importante cantidad de bonos argentinos y además fue una pieza
clave para el arreglo con los bonistas en 2016, que le permitió al Gobierno
dejar atrás el default y recuperar pleno acceso al mercado de financiamiento.
Dujovne buscó presentar un programa positivo sobre la evolución de la
economía. Reiteró que los números del primer trimestre confirman que la
economía tocó fondo y que la recuperación será más palpable a partir del
segundo trimestre.
El ministro también habló de la marcha del acuerdo con el FMI:
"Cumplimos las metas a las que nos habíamos comprometido en el primer
trimestre. Tuvimos una caída de la recaudación respecto a lo que habíamos
estimado porque hubo un descenso en los derechos de exportación. Pero nuestro
compromiso es llegar al déficit cero y lo vamos a lograr".
En ese sentido, adelantó que el gasto primario no tendrá más aumentos
nominales que lo previsto, a pesar de que la inflación es más alta. Y también
que se venderán dos centrales termoeléctricas, lo que ayudará a impulsar la
recaudación.
Pero el momento más tenso llegó con una de las preguntas de los
asistentes: ¿quién nos asegura que podrán pagar la deuda en 2020 si el
riesgo país no baja de los 800 puntos? La respuesta de Dujovne mezcló la
política con los fundamentals de la economía: "El año que
viene sólo precisaríamos conseguir USD 5.200 millones con nuevas colocaciones.
Pero además pensamos que el riesgo caerá sustancialmente cuando Mauricio Macri
sea reelecto, es decir cuando se despejen las dudas electorales".
Sandleris habló de la marcha del plan monetario y tuvo que responder
sobre los niveles elevados de inflación. Incluso lo interrogaron sobre qué
podría pasar si los índices no bajan a partir de mayo como espera el
Central. "Tenemos instrumentos dentro de la política monetaria para
implementar correcciones, desde subir la tasa de interés hasta acelerar la
absorción de pesos y si es necesario lo haremos".
También salió a desestimar versiones que hablaban de un posible cambio
en el sistema de bandas cambiarias. "No estamos pensando en pedirle al Fondo
que el Central pueda intervenir antes que el dólar toque el techo de la banda.
No sabemos de dónde salieron esos rumores".
En el equipo económico reconocen que es poco lo que pueden conseguir en
la medida que aumenten las dudas por el resultado electoral y sigan las dudas
sobre los candidatos. "Si Cristina se llega a bajar, los bonos
vuelan, por lo menos de arranque", es la frase que reiteran los bancos y
fondos que tienen activos argentinos. Mientras tanto, prefieren no tomar
riesgos y esperar a que se aclare el panorama.
Alejandro Catterberg, director de la consultora Poliarquía, expuso en un
evento de Banco Itaú y también recibió las preguntas de los analistas
convocados. Algunos siguen insistiendo con la posibilidad de que la candidata
de Cambiemos sea finalmente María Eugenia Vidal. Y todo el mundo quiere
saber qué pasaría en un eventual ballotage entre Macri y Cristina. "Falta
mucho todavía para las elecciones y el escenario está abierto. Pero el
Presidente tiene más chances si el dólar está tranquilo y la economía empieza a
repuntar", fue la respuesta del politólogo.
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