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Por Juan Strasnoy Peyre
- El dólar hilvanó una rueda más de calma ante un sostenido predominio de la
oferta pese a que las liquidaciones del agro aún no cobraron la fuerza esperada
por el Gobierno. El tipo de cambio minorista cayó ayer 20 centavos a $43,87 y
el mayorista retrocedió 26 centavos a $42,75. En paralelo, el BCRA interrumpió una
seguidilla de ocho bajas consecutivos de la tasa de Leliq, que muestra un
elevado piso de en torno al 66-67%, al cerrar en 66,8%.
En las cuatro bajas seguidas, la divisa mayorista acumuló una caída de
$1,18 luego de la fuerte escalada que la semana pasada.
El analista financiero Christian Buteler destacó que fue "una
jornada dominada por la oferta, en la que se mantuvo el incremento en el monto
negociado y la región operó en sentido contrario". Impulsado por el
ingreso de divisas, el volumen operado se sostuvo cerca del nivel alcanzado el
martes al terminar en u$s710 millones.
El peso de la oferta se sintió esta semana pese a que la temporada alta
de cosecha de soja aún no se refleja plenamente en las liquidaciones. El lunes
los agroexportadores vendieron unos u$s140 millones, un monto que más que
duplica el promedio de los meses anteriores, pero los días siguientes moderaron
sus ventas producto de la baja del dólar. Fernando Izzo, de ABC Mercado de
Cambios, precisó que en los últimos días liquidó un promedio de u$s90 millones
diarios, lejos del boom preanunciado. Según el analista, ayer "se vieron
ventas de dólares de empresas corporativas y de bancos para cambios de
carteras".
En ese sentido, Buteler consideró que "hay algo más de ingreso
desde el campo, aunque no estamos todavía en un momento pleno de
liquidación". "Como la demanda tampoco está presionando demasiado y
sabiendo que la semana que viene empiezan las subastas del Tesoro,
probablemente algunos están adelantando ventas, estimando que puede caer un
poco más", puntualizó.
De todas formas, aclaró que "el común denominador de este año será
la volatilidad. Veremos días mejores y días peores. Pero cuando lo veamos en un
largo plazo el resultado será negativo, como lo fue hasta ahora. En 2018 el
dólar subió más de 100% y este año también somos el país donde más sube".
Pese a la calma cambiaria de estos días, en jornadas de tensión
financiera que llevó al riesgo país a superar los 800 puntos, en el mercado no
dan por superado el peligro de una nueva corrida. Presionan la aceleración
inflacionaria, los malos datos de actividad de marzo, las dudas sobre la
sustentabilidad de la deuda y el clima electoral. "Las dos fuentes de
posible dolarización son los plazos fijos y los vencimientos de bonos en
pesos", explicó Buteler.
Como prueba de la inestabilidad, el BCRA subió una décima
la tasa de Leliq a 66,8% en el promedio diario y cortó una racha de ocho bajas
en fila.
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